La lluvia de Perseidas, también conocidas como lágrimas de San Lorenzo, es uno de los fenómenos más esperados de la temporada estival. En un lugar alejado de la contaminación lumínica se puede disfrutar del cielo nocturno con el objetivo de observar las Perseidas. Para los amantes de la astronomía es una cita ineludible, en la que las lágrimas de San Lorenzo se pueden ver en todo su esplendor.

Aunque en España se podrán ver hasta el próximo 24 de agosto y llevan activas desde el pasado 17 de julio, el punto más álgido en el que verlas en su mayor apogeo será el 12 de agosto. Este día se desarrollará un incremento en el número de meteoros.

De esta manera, los meteoros de las Perseidas podrán superar los 50 kilómetros por segundo. Famosas por su mucha actividad y, por consiguiente, la facilidad para observarlas, las lágrimas de San Lorenzo serán visibles en todo el hemisferio norte. Entre los días 11 y 13 de agosto sucederá su punto más álgido, en el que llegarán a una actividad de 200 meteoros por hora.

Según el Instituto Geográfico Nacional, el día de mayor actividad de las Perseidas será el miércoles 12 de agosto, entre las 15:00 y las 18:00. Sin embargo, el nombre de «lágrimas de San Lorenzo» se relaciona con el 10 de agosto, fecha en la que se recuerda al santo cristiano que falleció ese día.



 

El fenómeno astronómico de las Perseidas empezó solo unos días después de comenzar las Delta Acuáridas. Con este otro fenómeno coinciden durante finales de julio y casi todo el mes de agosto. No obstante, el momento en el que estas lluvias de estrellas logran su mayor actividad no se solapa, por lo que 2020 es un buen año para ver también las Delta Acuáridas. En el caso de las lágrimas de San Lorenzo, este año el 12 de agosto coincide con que la luna está en fase menguante, por lo que se podrán ver mejor.

Finalmente, para observar las Perseidas solo hay que escoger un lugar que esté lejos de la contaminación lumínica y sin obstáculos para la visión. Tras esto, se puede ver el espectáculo astronómico y ver las estrellas fugaces únicamente mirando al cielo. Eso sí, se recomienda que el momento óptimo para verlas es después de la puesta de sol, para impedir que la luz de la luna dificulte su visión. También se aconseja dirigir la vista a las zonas más oscuras.