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Viaje a la Aldea Azul, ‘el pueblo de los pitufos’

júzcar pueblo pitufos

En las inmediaciones del Valle del Genal, envuelto de un paisaje repleto de naturaleza, hay un pueblo de callecitas pintorescas que enamora a todo aquel que lo visita. Y no solo porque se trate de uno de los pueblos más bonitos de Andalucía, sino porque en él vibra una magia especial. Una magia que se instala en cada uno de sus bellos rincones. Una magia que se impregna en cada una de las casas azules que se atisban desde la distancia. Por no hablar de su deliciosa gastronomía y sus hermosos alrededores. Las próximas líneas discurren entre rutas e itinerarios hasta llegar al corazón de uno de los pueblos más curiosos de España: Júzcar, más conocido como “el pueblo de los pitufos”.

De pueblo blanco a aldea azul

estatua pitufina
Estatua de pitufina en Júzcar. | Shutterstock

Júzcar no es un pueblo normal. Eso salta a la vista. Lo primero que llama la atención cuando uno se adentra en esta joya perteneciente a la Serranía de Ronda son sus casas azules. Y no solo eso, sino las múltiples referencias a las historietas de Los Pitufos. Probablemente, en este punto, el visitante se pregunte qué tiene que ver la famosa saga belga con un pueblecito situado en el corazón de Málaga.

Todo empezó en el año 2011, cuando se estableció que Júzcar celebraría el estreno mundial de la película de Los Pitufos 3D. Una conocida productora de Madrid, que colaboraba con Sony Pictures Releasing, tuvo la idea de pintar todas las casas, en aquellos años de un blanco inmaculado, de azul para recibir al estreno.

Porque si hay un color característico que define a los pitufos, ese es el azul. Así que la productora se puso manos a la obra. Júzcar se pintó entera de azul, y sus habitantes se pusieron tan contentos con el resultado que decidieron preservarlo en esa tonalidad una vez finalizada la promoción. ¡Y no solo eso! Sino que muchos de sus negocios cambiaron su nombre por los de algunos personajes de la saga.

Un cambio radical para un pueblo que pasó a convertirse en el Pueblo Pitufo por excelencia, si bien es cierto que hace unos años dejó de denominarse así oficialmente debido a una polémica entre el municipio y los herederos del creador de la saga, “Peyo”. Así, en la actualidad Júzcar no se denomina Pueblo Pitufo, sino Aldea Azul. Por lo demás, continúa igual que entonces.

La ruta de los grafitis por Júzcar, ‘el pueblo de los pitufos’

Grafiti en Júzcar
Grafiti en Júzcar. | Shutterstock

Una de las primeras cosas que todo viajero debe hacer durante su visita a Júzcar es la ruta de los grafitis. ¡Sobre todo si se viaja con niños! Además de ser la excusa perfecta para disfrutar de un agradable paseo por el pueblo, puede representar todo un reto para los más pequeños. Se trata de 14 pinturas que hacen referencia a diferentes escenas de las películas de Los Pitufos que están repartidas por todos los rincones del pueblo.

En cada uno de los grafitis se esconde un código QR que contiene una palabra. Cuando se finaliza el recorrido se forma una frase que contiene un secreto. ¿Lo mejor? La ruta se convierte en un hermoso itinerario por las pintorescas callecitas de Júzcar en las que, además de descubrir la cultura popular, se puede saborear lo mejor de la gastronomía andaluza con la ruta de tapas en la que participan varios de los bares y restaurantes de la zona.

Ruta de las aventuras

placa Júzcar
“Júzcar, el primer pueblo pitufo del mundo”. | Shutterstock

 Una actividad de obligado cumplimiento si el plan es viajar con niños, y no tan niños, es la ruta de las aventuras, ideal para conectar con nuestro niño interior y liberar un poco de adrenalina durante las vacaciones. Este itinerario consiste en diversas tirolinas, saltos, escalada y puentes, ideales para vivir una auténtica tarde de aventuras al más puro estilo pitufo.

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Todas las atracciones están diseñadas para la seguridad de los niños y el disfrute de los adultos. Algunas de las más recomendadas son el salto del villano, el salto del Gran Zul, el ascenso del Gruñón y el paso del Bromista. Este último destaca por ser un puente tibetano de cinco metros de altura. Y si la adrenalina no está incluida en el viaje, esta ruta también incluye varios parques infantiles y camas elásticas.

Júzcar desde las alturas

Mirador La Torrichela
Mirador La Torrichela. | Shutterstock

Una buena manera de ser testigo de la belleza de este enclave es a través de sus miradores. En las afueras del pueblo se establecen algunos de los más populares, acompañados, como no podía ser de otra manera, por una estatua de la gran familia pitufa. Uno de los más visitados es el mirador La Torrichela, donde, además de fotografiarse junto a una estatua de Papá Pitufo, se puede observar una preciosa imagen panorámica de las casitas azules de Júzcar.

El mirador el Jardón ofrece una maravillosa vista de la Serranía de Ronda. Del mismo modo, los miradores de Las Zuas y  San José ofrecen hermosas estampas que combinan el azul del pueblo el verde de sus alrededores. Sin duda, uno de los mejores paisajes para fotografiar en Málaga.

Júzcar, mucho más que el Pueblo Pitufo

Júzcar
Camino de Júzcar. | Shutterstock

Que Júzcar es un pueblo para volver a la infancia es algo que uno intuye nada más pisar sus azules calles. El legado que dejó la promoción de la saga de Los Pitufos marcó tanto a sus habitantes que todos se han afanado por preservar ese patrimonio. No obstante, este pueblecito también alberga algunas joyas históricas que merecen mucho la pena ser descubiertas. Como la Iglesia Santa Catalina de Siena y la Real Fábrica de Hojalata de San Miguel, la primera fábrica de hojalata de España.

Los amantes de las setas, encontrarán la horna de su zapato en el Museo Micológico de Júzcar, una auténtica enciclopedia sobre las diferentes variedades de estos deliciosos hongos. El pueblo es famoso por organizar ferias micológicas y, por supuesto, por incluirlas dentro de su gastronomía.

Rutas senderistas

Valle del Genal, Júzcar
Valle del Genal, Júzcar. | Shutterstock

¿Viajar al pueblo pitufo y disfrutar de la montaña? ¡Hecho! Si algo bueno tiene Júzcar es la gran versatilidad de planes que se pueden llevar a cabo. Desde descubrir la cultura andaluza hasta explorar la hermosa naturaleza del lugar. Desde el pueblo discurren rutas senderistas de baja dificultad perfectas para realizar en familia. Una de las más asequibles es la ruta de senderismo Los Molinos, de aproximadamente una hora de duración que discurre por los alrededores.

Las rutas de Los Riscos y del Monclón son travesías que requieren un poco más de esfuerzo, con una duración de dos a tres horas, dependiendo del ritmo. Son rutas circulares que pueden disfrutarse tanto a pie como en bicicleta siempre y cuando se tenga experiencia sobre terreno montañoso. La zona también ofrece actividades de barranquismo, como la Sima del Diablo y Majales.

Júzcar
Alrededores de Júzcar. | Shutterstock

La maravillosa ubicación de Júzcar permite echar un vistazo a sus alrededores. Una visita obligada es el pueblo de Ronda, considerado uno de los más bonitos de España que sorprende por su belleza arquitectónica. Otra buena opción, si se dispone de tiempo, es acercarse a los pueblos de Cádiz, una impresionante travesía a través del encanto andaluz.