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Qué ver en Jaca, la primera capital de Aragón

Qué ver en Jaca

La riqueza de su historia, de su patrimonio y de su entorno ha convertido a Jaca, en la provincia de Huesca, en el principal centro turístico del Pirineo Aragonés. Además, esta ciudad medieval está atravesada por el antiquísimo Camino de Santiago Aragonés.

Un poco de historia de Jaca

Calles de Jaca
Calles de Jaca. | Shutterstock

Los lugares que ver en Jaca se combinan con su rica historia. Esta puede comenzar con el pueblo de los iacetanos, que tenía un asentamiento fortificado en el lugar allá por el año 195 a.C. Entonces el cónsul romano Marco Poncio Catón comenzó las operaciones para someterles. Para ello se valió de los suessetanos, tribu enemiga que se prestó como cebo para que los iacetanos salieran al campo abierto. Fuera de sus muros fueron presa fácil para el taimado general latino.

Según la tradición, hacia el año 250 San Lorenzo, nacido en la zona de Huesca, envió a Jaca el Santo Grial. Allí sería custodiado durante siglos. Más tarde, llegado el siglo V, los visigodos asaltarían la plaza fuerte romana, dándola el nombre de Apriz. Sin embargo, los musulmanes no llegaron a ocupar permanentemente Jaca. La plaza fuerte quedó bajo el dominio de diversos condes francos. Estos la defendieron de las periódicas incursiones de los moros de Huesca.

Ramiro I fue el primer rey aragonés en elegir Jaca como residencia. Su hijo Sancho Ramírez le otorgó fueros en 1077 para atraer población. El monarca la convirtió en capital política y episcopal del Reino de Aragón. El peregrinaje a Santiago de Compostela ayudó a que la ciudad prosperara. No obstante, este auge se interrumpió con el traslado de la capitalidad del reino a Huesca en 1096. El obispo local también se mudó. Hasta 1571 no se dividió la diócesis. El nuevo prelado procedió a remodelar enteramente la catedral de Jaca.

A finales del siglo XVI, Felipe II decidió realizar obras de fortificación frente a una posible invasión francesa. De esta forma se erigió la imponente Ciudadela de Jaca. La estructura hizo del lugar una de las principales plazas de la frontera. Ya en 1705, la mayor parte de Aragón se pronunció a favor del Archiduque Carlos de Austria. Sin embargo, Jaca fue la única ciudad aragonesa que se mantuvo fiel a Felipe V. Los austricistas la sitiaron pero no pudieron hacer nada ante los refuerzos borbónicos. A raíz de esto recibió el título de “Muy Noble, Muy Leal y Muy Vencedora”.

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En 1808 las tropas francesas tomaron posesión de la ciudadela. Mantuvieron el control hasta el final de la guerra. Un siglo después se produjo el derribo de su muralla medieval, para facilitar la expansión de la ciudad. Más guerras: durante la madrugada del 12 de diciembre de 1930, el capitán Fermín Galán sublevó contra el Gobierno de la Monarquía a las tropas de la guarnición. Ocurrió durante la dictadura del general Berenguer, como parte de una insurrección general. Galán se dirigió después hacia Huesca, donde esperaba que se les sumaran otras tropas. Al contrario, la guarnición de Huesca les hizo frente, provocando la desbandada de los sublevados. El cabecilla y otros dos dirigentes huyeron, pero se entregaron el mismo día 13 al alcalde del pueblo de Biscaurrés. Tanto Galán como su compañero Ángel García Hernández fueron ejecutados al día siguiente.

La indignación generada por la forma en que se les trató contribuyó al establecimiento de la II República cuatro meses después. Rafael Alberti escribió una obra de teatro con el título de Fermín Galán. Se estrenó el 1 de junio de 1931 por la actriz Margarita Xirgu, con escenografías de Sigfrido Burmann.

Qué ver en Jaca

La catedral románica más antigua de España

Catedral de Jaca
Catedral de Jaca. | Shutterstock

El principal atractivo que ver en Jaca es la catedral de San Pedro, la más antigua en estilo románico en España. Su aspecto actual es fruto de diversas etapas constructivas entre 1076 y 1131. El edificio fue remodelado, empleando algunos elementos arquitectónicos originales, a finales del siglo XVI y de nuevo en el XVIII. Del conjunto destaca la fachada principal y el pórtico sur. La catedral de Jaca cuenta en su haber con elementos de gran relevancia arquitectónica. Por ejemplo, el Crismón o monograma de Cristo XP de su atrio principal o el ajedrezado jaqués. Este es una tira de cuadrículas decorativas que identifican a la diócesis jacetana. Se puede ver en el ábside sur, único que mantiene el estilo románico original.

Ya en el interior cabe fijarse en la paredes. Contienen unas metopas, paneles de piedra con bajorrelieves, de desnudos. Al lado de la puerta lateral está horadada una vara jaquesa de 77 centímetros. Se trataba de una unidad de medida empleada en el comercio medieval. Alrededor del claustro se despliega el Museo Diocesano. Exhibe una interesante colección de arte medieval. Proviene de diversas iglesias de la diócesis local.

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Asimismo, resulta curiosa la historia de la capilla de Santa Orosia. Se dedica a la princesa aquitana canonizada por preferir la muerte a la conversión al Islam. Hasta hace pocos años, en cada solsticio de verano se llevaban en procesión a los endemoniados de la comarca hasta este espacio de la catedral. Allí pasaban una noche, con las manos atadas por cintas de colores. Al día siguiente se contaban las cintas arrancadas por la santa. Esto significaba el número de demonios que había expulsado.

Iglesias y edificios civiles

Catedral de Jaca de noche
Catedral de Jaca de noche. | Shutterstock

Jaca cuenta también con templos religiosos que merece la pena descubrir. Por ejemplo, la iglesia del Carmen, del siglo XVII y estilo manierista. Contiene interesantes retablos góticos provenientes de la iglesia de Ruesta, población semiabandonada a orillas del pantano de Yesa. Por su parte, el Monasterio de las Benitas se construyó en 1555 sobre los restos de una antigua iglesia románica. Guarda el Sarcófago de Doña Sancha, hija de Ramiro I. Es una de las principales obras a nivel escultórico del románico aragonés.

Entre los edificios civiles sobresale la torre del Reloj, conocida popularmente como la “Torre de la Cárcel”. Dicha construcción gótica data de mediados del siglo XV. A sus pies, se levanta la escultura a Ramiro I, primer habitante del palacio real que se erigía donde hoy está la torre. En el centro de la Calle Mayor, principal eje urbanístico de la Jaca histórica, se encuentra el ayuntamiento. Construido en 1544, luce un pórtico plateresco. Aquí se pueden ver las antiguas campanas de la torre del Reloj.

Gastronómicamente, Jaca es una ciudad repostera en la que conviven varias pastelerías de gran fama como Echeto, La Suiza y La Imperial. Entre ellas han creado un apetitoso bagaje culinario entre el que destacan los besitos, los lacitos de Jaca, los jaqueses o los condes de Jaca.

También es un importante centro de deportes de invierno. No solo por su proximidad a las estaciones de esquí de Candanchú y Astún también por los deportes de hielo, especialmente hockey y patinaje. Su pista de hielo es uno de los principales centros de actividades de la ciudad. La ciudad es el verdadero centro de los Pirineos Occidentales, pues su posición estratégica, en las puertas del valle del Aragón y a la sombra de la Peña Oroel, la hacen un destino perfecto para vivir la montaña.

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La Ciudadela de Jaca

Ciudadela de Jaca
Ciudadela de Jaca. | Shutterstock

Otro hito monumental que ver en Jaca, quizá el principal por el que es conocida, es la Ciudadela. Junto a la de Lieja, es la única de planta pentagonal que se conserva completa. Se comenzó a edificar a finales del siglo XVI. Con sus grandes dimensiones ocupa buena parte de su trazado urbano. De ella destaca su puerta principal, de estilo manierista, sobre la que se aloja el escudo de armas de los Austrias. En su foso vive permanentemente una colonia de ciervos. Mientras tanto, su interior alberga el Museo de Miniaturas Militares.

Los alrededores de Jaca

Paisaje de los Valles Occidentales
Paisaje de los Valles Occidentales. | Shutterstock

Los atractivos en torno a Jaca se cuentan por decenas. Como se ha comentado, una gran ventaja de la localidad es el fácil acceso al parque natural de los Valles Occidentales. Asimismo, en dirección a Francia se extienden las estaciones de invierno de Astún y Candanchú. Otra interesante excursión sube hasta Canfranc y su histórica estación ferroviaria. Asimismo, la capital provincial oscense siempre resulta agradable de ver. Muy cerca, también en la ruta del Camino Aragonés, se asienta el monasterio de San Juan de la Peña, en Santa Cruz de Serós. Además, resultan de especial interés las pequeñas iglesias románicas que ver en Jaca. Se encuentran diseminadas entre las poblaciones de sus alrededores, destacando entre ellas la ermita de Santa María de Iguacel, de mediados del siglo XI.

Dónde dormir en Jaca

He aquí unas cuantas opciones para dormir en Jaca:

  1. El hotel Eurostars Reina Felicia es una buena opción para quien quiera un hotel clásico.
  2. El Apartahotel & Spa Jacetania es para quien prefiera disfrutar de sus instalaciones de spa y piscina.
  3. Para quien busque un hotel semejante a una casa rural, Villa iacca es una buena opción.
  4. Para quien se decante por un apartamento: Apartamento Jaca.
  5. El apartamento Ventana al Pirineo es una fantástica opción para disfrutar de la Jaca más rural.