Ponce de León y la no búsqueda de la fuente de la juventud

Ponce de León y la fuente de la juventud

Siglo XVIII. Un barco pesquero navega en las inmediaciones de las costas de Cádiz. Entre las aguas del Atlántico emerge un cuerpo anciano. Parece muerto, pero, para sorpresa de los tripulantes del navío, está vivo. La persona en cuestión presenta un aspecto muy envejecido y guarda en sus manos un libro. No un libro cualquiera, sino uno que contiene el mapa de la fuente de la juventud. Un documento que había sido realizado por el conquistador español Juan Ponce de León 200 años antes.

Es una pena decir que este primer párrafo no es más que ficción. De hecho, se trata ni más ni menos que de la primera escena de Piratas del Caribe en mareas misteriosas. La película dirigida por Rob Marshall narra la búsqueda de la fuente de la juventud que protagonizan los, de nuevo, ficticios personajes Jack Sparrow (capitán Jack Sparrow) y capitán Barbosa. En el filme no son pocas las veces que se menta la figura de Ponce de León y hasta es posible ver su cadáver más adelante. Pero, ¿hay algo de verdad en esto? ¿En serio gastó este célebre conquistador algún segundo de su vida en buscar dicha fuente?

Johnny Depp como capitán Jack Sparrow
Johnny Depp como el capitán Jack Sparrow en Piratas del Caribe. | Shutterstock

Disney, Heródoto y la Biblia

Ponce de León existió. Fue un conquistador y explorador español. Se trata del primer europeo del que se tiene constancia en llegar a las costas de Florida o, lo que es lo mismo, en llegar a las costas de Estados Unidos. Se le atribuye, por tanto, el mérito de ser el descubridor de los Estados Unidos. Pero, ¿también fue el descubridor de la fuente de la juventud? No, qué va.

La fuente de la juventud es una de las tantas leyendas que le permiten al ser humano alcanzar la vida eterna. Sus virtudes o poderes no tienen, en realidad, mucho misterio: se trata de una fuente que devolverá la juventud a quien beba de ella o se bañe en sus aguas. En Piratas del Caribe se añaden además varios componentes: para alcanzar la vida eterna en este largometraje hay que beber de un determinado cáliz de plata que, además, contenga una lágrima de sirena. Pero eso ya es cosa de Disney.

Ponce de León y la fuente de la juventud
Pintura de Ponce de León y sus súbditos bebiendo de la fuente de la juventud. | PICRYL

Esta cuarta entrega de la saga norteamericana se emitió en 2011. Pero la primera referencia cultural de la leyenda tiene lugar mucho, muchísimo antes. Nada menos que en el siglo IV a. C. El historiador y geógrafo griego Heródoto hace alusión al mito en el tercer volumen de las Historias de Heródoto. Luego, se habla de ella en muchas más ocasiones. Se cuenta que Alejandro Magno la buscó. Se hacen referencia a unas aguas que devuelven la vida a quien las prueba hasta en la Biblia. “Un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese”, señala el Evangelio de San Juan, capítulo 5. Vamos, que la cosa viene de lejos.

El lugar donde se esconde la fuente

Parece ser que los nativos americanos también tenían sus propias leyendas acerca de este mágico manantial, especialmente en torno a las islas de Bimini. Se creía que era en este distrito de las Bahamas donde moraba la susodicha fuente de la juventud. Así, las historias en torno al mito se difundían con asiduidad en las aguas del Caribe. Se cree, por ejemplo, que Sequene, un jefe arahuaco (nombre genérico que se le dio a varios pueblos indígenas de las Antillas) de Cuba, fue a buscar esta fuente. Sin embargo, nunca regresó. Algunos creen que la encontró y que se quedó allí junto a sus súbditos para vivir la vida padre.

El distrito de Bimini en las Bahamas
El distrito de Bimini en las Bahamas. | Shutterstock

¿Y Ponce de León?

De Ponce de León se cuenta que, en el contexto de la colonización de América, escuchó a los nativos de Puerto Rico hablar de ella después de conquistar la isla. Fue entonces cuando, en 1513, decidió ir en su búsqueda. Así fue como, supuestamente, se encontró con Florida. Además, por entonces Ponce de León alcanzaba la cincuentena, una edad bastante avanzada para la época. ¿Un cincuentón explorando las tierras americanas en el siglo XVI? Está claro: Ponce de León iba buscando la fuente de la juventud. Pero la historia cae por su propio peso cuando se sabe que estas teorías emergieron ya después de su muerte. Con el tiempo, muchos historiadores han llegado al consenso de que no se trata de nada más que de un mito.

Lo que pasó en realidad fue lo siguiente. Ponce de León emprendió un viaje en 1513 a la búsqueda de las enigmáticas tierras de Bimini. Hasta aquí la historia es la misma. Lo que difiere con la leyenda es el motivo del viaje. Por aquel entonces Ponce de León se enfrentaba a una serie de problemas en su isla, Puerto Rico. El hijo de Cristóbal Colón, Diego Colón, y el conquistador tenían un conflicto abierto desde hace tiempo que no viene ahora al caso.

Estatua de Ponce de León
Estatua de Ponce de León en la isla de Puerto Rico. | Shutterstock

Lo que interesa aquí es que Diego Colón consiguió que se cesara a Ponce de León como gobernador de la isla. Además, a esto se le sumó que España obligó al conquistador a devolver parte de las riquezas que había obtenido con la colonización de Puerto Rico. Ambos hechos animaron a Ponce a ir a buscar fortuna a otros lares, no la búsqueda de la fuente de la juventud. Y al buscar Bimini encontró lo que hoy es Estados Unidos.

Queda claro entonces que toda esta historia que se cuenta desde Piratas del Caribe y desde tantos otros sitios es solo una leyenda. Eso sí, en Bimini han aprovechado el tirón de la historia y allí es posible visitar la fuente de la juventud. ¡Que la han encontrado! Y hasta es posible beber un sorbito de sus aguas. ¿A la entrada quién espera? Pues claro, una estatua de Ponce de León, descubridor de Florida y buscador de la Fuente de la Eterna Juventud, en mayúsculas.