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A orillas de un río: el pueblo medieval de Palencia con un magnífico claustro plateresco declarado Bien de Interés Cultural

Este monumental pueblo palentino conserva un vasto patrimonio religioso, entre el que destaca el Monasterio de San Zoilo y su espectacular claustro de estilo plateresco.
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Este monumental pueblo palentino conserva un vasto patrimonio religioso, entre el que destaca el Monasterio de San Zoilo y su espectacular claustro de estilo plateresco.

Frontera natural entre el seco páramo y la fértil vega del río Carrión, este monumental pueblo acogió importantes reuniones en la Edad Media, manteniendo su independencia mediante un histórico pacto con varios condes.

Carrión de los Condes ofrece al visitante su extraordinaria iglesia de Santa María del Camino y el casco histórico, repleto de interesantes monumentos. En sus alrededores, se puede disfrutar de Frómista, lugar indispensable para cualquier amante del románico, o parar en la interesante Castrojeriz.

Un poco de historia sobre Carrión de los Condes

Plaza Mayor de Carrión de los Condes.
Plaza Mayor de Carrión de los Condes. | Shutterstock

Antes de conocer los distintos lugares que ver en Carrión de los Condes, conviene repasar su historia. Desde el siglo II a. C. existió en Carrión un asentamiento romano al pie de una calzada. De esta época se conservan restos y villas romanas de los siglos III y IV.

Carrión de los Condes fue repoblado en el siglo X y adquirió relevancia como enclave defensivo del Reino de León. El topónimo alude a los condes que regían sus barrios en época medieval. El Romancero Viejo de Castilla los liga al legendario caballero Bernardo de Carpio, debido a que la villa perteneció al linaje de los Beni Gómez, que reivindicarían ese antepasado y que gobernaron el condado en los primeros siglos de la Reconquista.

Entre ellos destacó García Gómez, quien a finales del siglo X luchó contra Almanzor, que llegó a saquear Carrión. Ese caballero promovió el magnífico monasterio de San Zoilo, de la Orden de Cluny, que fue sede de un concilio eclesiástico en el 1130. Sin duda, se trata del principal monumento que ver en Carrión de los Condes.

Entre el Cid y el Camino de Santiago

De Carrión de los Condes se supone que procedían los desleales esposos de las hijas del Cid. Según el Cantar de Mio Cid (escrito más de un siglo después), las vejaron en el robledal de Corpes, pero los habitantes de Carrión de los Condes niegan vehementemente este episodio.

El Camino de Santiago favoreció su desarrollo demográfico, comercial y artístico. Fue sede de importantes reuniones políticas y religiosas. Aymeric Picaud, autor del Codex Calixtinus, pasó por allí a mediados del siglo XII, mencionando su prosperidad. En su aljama nació y vivió el moralista judío Dom Sem Tob, autor de los Proverbios Morales. También nació en Carrión de los Condes otro célebre caballero y escritor, el marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza.

En 1462, los habitantes de Carrión acordaron una hermandad con los condes de Castañeda, Osorno y Treviño con el fin de evitar que la villa cayera bajo el señorío del poderoso conde de Benavente. Esa estratagema se tradujo en el añadido al nombre de Carrión el «de los Condes», que es legal desde 1522.

Carrión de los Condes a partir del siglo XIX

Carrión de los Condes comenzó a perder población a raíz de la derrota de los comuneros en Villalar, a pesar de que sus sociedades mercantiles realizaban intercambios con Andalucía, Francia y Flandes. En 1854, los jesuitas habilitaron el Monasterio de San Zoilo como colegio e internado, que fue transformado en 1890 en colegio para sus novicios. Casi 30 años más tarde, en 1883, se funda el Hospital de Carrión de los Condes. La reina María Cristina le concede el título de Ciudad en 1894.

En 1909, el jesuita nacido en Carrión de los Condes, Sisinio Nevares, creó un sindicato católico agrario en su villa natal. Esa organización fue germen de la Confederación Nacional Católico Agraria, que también fundó en 1917. En el siglo XX nacieron y crecieron en Carrión de los Condes el historiador Ramón Carande y el economista Fuentes Quintana. 

Qué ver en Carrión de los Condes, un pueblo repleto de patrimonio

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Claustro plateresco del Monasterio de San Zoilo. | Valdavia, Wikimedia

Se aconseja seguir la ruta jacobea que atraviesa la villa de este a oeste para no perderse ninguno de los mejores lugares que ver en Carrión de los Condes. Por la carretera que viene de Frómista se encuentra el Monasterio de Santa Clara, fundado en 1231. Su aspecto actual se corresponde en su mayor parte al siglo XVII. Además del patio que sirve de acceso, es reseñable la iglesia de fachada renacentista y el museo anexo.

Dentro de la iglesia, destacan el retablo mayor del siglo XVII, un frontal de azulejos de Talavera y el Cristo Cucificado realizado por Gregorio Fernández. La sillería del coro es del siglo XVI y el órgano del siglo XV. El museo alberga una colección de más de 150 belenes procedentes de variados lugares del mundo, desde el siglo XVI hasta la actualidad, y en constante crecimiento.

Siguiendo la calle de Santa María, se hallan restos de la muralla medieval. Junto a la plaza presidida por la imagen de la Inmaculada, se levanta la iglesia de Santa María del Camino o de la Victoria, un edificio románico del siglo XII con añadidos góticos y barrocos. La portada principal sostenida por arbotantes la conforman cuatro arquivoltas decoradas con relieves de toros, escenas cotidianas y molduras ajedrezadas. Sobre ella se dispone un friso escultórico de la Adoración de los Magos.

Por encima corre un vistoso alero, bajo el que los peregrinos escuchaban las historias relacionadas con las representaciones como la del «tributo de las cien doncellas cristianas a los árabes». El interior está dividido en tres naves, y alberga una imagen de piedra románica del siglo XIII que representa a la Virgen sedente con el Niño y un Cristo gótico del siglo XV.

En la Plaza del Marqués de Santillana se encuentra una casona blasonada ocupada por la Oficina de Turismo. La Plaza Mayor es lugar de paso del Camino de Santiago, y desemboca en la rúa sobre la que se sitúa la iglesia de Santiago (románica, del siglo XII). Conviene fijarse sobre todo en la portada decorada con figurillas de los gremios medievales. También se puede admirar el friso que representa al Cristo en Majestad y los doce apóstoles. En su interior alberga un interesante Museo de Arte Sacro.

El casco histórico también cuenta con otros espacios religiosos, como la iglesia de San Andrés (del siglo XVI), la iglesia barroca de San Julián o el santuario de Nuestra Señora de Belén (en la parte alta de la villa).

Para terminar la visita, recomendamos inspeccionar las afueras del pueblo. Allí se encuentran el puente medieval sobre el río Carrión y el antiguo Real Monasterio de San Zoilo, donde se pueden alojar los visitantes y declarado Bien de Interés Cultural. Su ventanal se remonta al siglo XI, mientras que el resto son modificaciones realizadas entre los siglos XVI y XIX. Tras su bella fachada barroca contiene un excelente claustro plateresco, así como una sala con los sepulcros románicos de los siglos XI al XIII. Contiene una iglesia del siglo XVII, con un coro, sillería y órgano barroco.

Datos prácticos para visitar Carrión de los Condes

Coordenadas

42º20’ 20’’ N, 4º 36’ 08’’ W

Distancias

Madrid 275 km

Aparcamiento

Sin dificultad

Altitud

830 m

Habitantes

1999 (2024)

También puedes leer este artículo en inglés y en francés.

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