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Lago de Banyoles, el bello y legendario hogar del Drac

Paisaje del lago de Banyoles en la provincia de Girona, en la comunidad autónoma de Catalunya

El lago de Banyoles, o Bañolas, en castellano, es una maravilla de la naturaleza cuyo origen está ligado a los ríos Fluvià y Ter. Se formó en la época cuaternaria, hace unos 250.000 años. Está considerado en la actualidad un conjunto medioambiental de enorme valor. No en vano, es el más grande y caudaloso de toda Catalunya. Gracias a todo esto fue declarado Bien de Interés Cultural y Sitio Ramsar, denominación adquirida por humedales de importancia internacional

Sus virtudes ecológicas, culturales y paisajísticas están fuera de toda duda. Solo hay que poner los pies allí, contemplar el lago y observar su repercusión. Es un lugar encantador, apacible, muy visitado por paisanos y turistas en todas las épocas del año, un lugar recomendable para pasar un día de campo en el que realizar actividades deportivas o lúdicas muy diferentes. Situado en la provincia de Girona y es, sin duda, uno de los grandes atractivos de la zona. 

Vistas con un dron del Lago de Banyoles, en Girona
Vistas con un dron del Lago de Banyoles, en Girona. | Shutterstock

Un lugar apacible e idílico ligado al deporte

Las aguas del lago de Banyoles son cálidas, claras y mansas, por lo que se puede practicar deportes acuáticos con cierta seguridad. La profundidad media es de 63 metros. Muchos deportistas se acercan a practicar piragüismo, kayak, natación y otros deportes de carácter acuático. No en vano toda la zona fue remodelada para disputar en 1992 los inolvidables Juegos Olímpicos de Barcelona. De tal época quedan aún construcciones y retazos que aprovechan a diario sus usuarios. Ha albergado, a su vez, distintos campeonatos de remo y piragüismo a lo largo de su historia. Existe un club náutico con casi 100 años de historia que se ubica en las inmediaciones del lago y del que han salido deportistas de alto nivel. 

Otras impresionantes vistas aéreas del Lago de Banyoles, en Girona
Otras impresionantes vistas aéreas del Lago de Banyoles, en Girona. | Shutterstock

Pero la actividad convencional, que realizan la mayoría de familias, es la de realizar una vuelta al lago. Una ruta circular andada que supone algo más de siete kilómetros de recorrido y que se puede completar sin gran esfuerzo. Es un camino placentero. Ojo, porque hay una única zona donde se permite el baño libre, que es la aledaña a la Caseta de Fusta. Está acotada y es segura, pero en cualquier caso, hay que tener siempre la máxima precaución al entrar en sus aguas. 

Se pueden divisar dentro del agua las antiguas pesqueras. Eran, como su propio nombre indica, las viviendas de pescadores situadas a la orilla del lago. Alguna de ellas es famosa porque, aparte de ser bonita, da la impresión de ser un pequeño palacio que resalta especialmente en su paisaje

El Parque Neolítico de la Draga, un trocito fascinante de la historia

En el año 1990, en mitad de una remodelación del jardín en la zona oriental del lago, fue descubierto esta especie de poblado que según los historiadores tuvo su origen en la época neolítica. Se hallaron algunos vestigios que pertenecieron a un poblado de recolectores de hace más de 7.000 años. Se habrían asentado alrededor de la gran poza para aprovechar sus aguas en sus labores diarias. Hoy es un parque temático cuya extensión es de algo más de 10.000 metros cuadrados y recibe visitantes a diario.  

Parque Arqueológico La Draga, asentamiento neolítico en Banyoles, Girona, España
Parque Arqueológico La Draga, asentamiento neolítico en Banyoles, Girona, España. | Shutterstock

Se pueden contemplar perfectamente algunos restos de las cabañas neolíticas, donde vivió un pueblo experto en ganadería, caza y pesca. No sólo eso, sino que se conservan huesos de animales y herramientas de aquella época. Existe la posibilidad de hacer visitas guiadas por todo este campamento y su entorno, actividad más que recomendable. No es raro encontrar grupos escolares y de scouts por la zona.

En este parque podemos encontrar un granero y cabañas, además de una zona especialmente diseñada para los niños, con columpios de madera que casan muy bien con el poblado y el paisaje de la zona. Cerca, se puede disfrutar de un parque de salud y deporte instalado para practicar ejercicio.  

Múltiples actividades a lo largo de todo el año

El espacio natural del lago de Banyoles goza de gran dinamismo a lo largo de todo el año. Administraciones, entidades deportivas, de ocio, agrupaciones ecologistas y particulares realizan en sus inmediaciones actividades de todo tipo. También se pueden realizar rutas virtuales a través de la página web oficial del Consorcio para el Área de Interés Natural del Lago de Banyoles y de Porqueres. El entorno lacustre es el patrimonio sobre el que gravita el propio pueblo de Banyoles y su historia. Colindante, tiene algo más de 23.000 habitantes. El agua circula por el pueblo gracias a cinco acequias que se construyeron en el siglo X. A su vera se asentaron la mayoría de los molinos que generaban la riqueza que tuvo la localidad en épocas pasadas. 

Paisaje del lago de Banyoles en la provincia de Girona, en la comunidad autónoma de Catalunya
Paisaje del lago de Banyoles en la provincia de Girona, en la comunidad autónoma de Catalunya. | Shutterstock

En el propio lago hace una ruta una barquita ligada al turismo que abre por temporadas y va dando vueltas por a una velocidad agradable. Allí se pueden alquilar también barcas y bicicletas para hacer algo de actividad física. En invierno se pueden divisar, al fondo, las montañas nevadas de los Pirineos, lo que ofrece una estampa espectacular. No es raro encontrar por la zona amantes de la naturaleza y la fotografía retratando sus fascinantes atardeceres

El lugar es ideal para ir con toda la familia o en soledad. Ambas alternativas permiten disfrutar de un día agradable de campo, agua y vegetación. La mejor época para ir es el otoño, donde la eclosión de colores es espectacular. 

Como curiosidad, destacar que sobre el Lago de Banyoles gira una leyenda que asegura que existe una enorme grieta que no era sino la guarida de un enorme dragón, el Clot del Drac. Esta sierpe surcaba las aguas en todo su esplendor, cuenta el folklore. El mito tiene varias versiones, desde las más amables que dicen que el monstruo era vegetariano a otras más terroríficas, utilizadas siempre para contar historias a los más pequeños del lugar