Una ballena azul, el animal de mayores dimensiones del planeta, fue avistada el pasado viernes 7 de agosto en aguas de Galicia. Aunque para muchos es un hecho asombroso, según declaró Bruno Díaz a El Confidencial, científico y director del Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares de O Grove, en Pontevedra, este suceso no es nuevo. Pero lo insólito ocurrió al día siguiente, el sábado 8, cuando se batió el récord al avistarse hasta 14 ballenas de aleta, el segundo animal más grande del mundo solo superado por la ballena azul. Se trata del colectivo más abundante que se ha documentado en aguas gallegas.

Así, se pudo presenciar como visitaban Galicia 14 ballenas en grupos de cuatro o cinco aproximadamente a seis millas de la costa, concretamente a la altura de las islas Cíes, ubicadas en Vigo. En este caso se trataban de ejemplares diferentes. Para completar la estampa, junto a las ballenas aparecieron cientos de delfines comunes, así como 30 delfines mulares y algunas marsopas. todo ello fue avistado por Bruno Díaz, que también es el coordinador del proyecto Balaenatur, en el que se realiza un seguimiento del rorcual azul (conocida popularmente como ballena azul) dentro de la red Natura 2000. Este nuevo programa de divulgación e investigación científica del instituto BDRI tiene el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.



 

De esta manera, los resultados obtenidos gracias a Balaenatur contribuirán a dar una importante información sobre las ballenas azules, tanto comunes como norteñas en aguas de Galicia, lo que será fundamental para llevar a buen término la organización de espacios de Natura 2000, dirigiendo las iniciativas para la mejor conservación de dichas especies. Tanto los hechos ocurridos en los últimos días como la experiencia de los últimos años se vincula al periodo de tiempo acontecido desde el momento en el que se detuvo su caza en 1985.

Los científicos consideran que estas visitas son consecuencia de los resultados de 35 años sin caza y de la regeneración del océano. Esto provoca que en las rías gallegas cada vez sea más común que se vean ejemplares gigantescos. Este hecho no ha pasado desapercibido para los agentes de turismo que, dada la crisis del sector derivada de la situación actual por el Covid-19, ven posibilidades comerciales en las apariciones de ballenas. Sin embargo, según los expertos, el hecho de avistar ballenas podría tratarse como un incentivo para el turismo, no como una garantía pues nunca sabes cuándo van a aparecer.

Estos avistamientos se producen sobre todo en la franja entre Vigo y Fisterra, debido a la riqueza de sus aguas fruto del fenómeno del afloramiento, donde aquí tiene lugar en mayor medida. Dicho fenómeno consiste en la ascensión de masas de aguas con muchos nutrientes que suben desde zonas profundas hasta la superficie, provocado por los vientos del norte y del nordeste. Así, también emerge el plancton y fitoplancton, comida del krill, el crustáceo preferido de las ballenas.

*Imagen principal: Ballena azul vista en Galicia – Fuente: Facebook BOTTLENOSE DOLPHIN RESEARCH INSTITUTE – BDRI