Que el Baix Llobregat se haya convertido en una de las comarcas de la provincia de Barcelona con mayor número de visitantes no es casualidad. Los numerosos parajes naturales de los que pueden disfrutarse, así como las diferentes actividades que estos plantean, una excelente gastronomía y una más que interesante oferta cultural, para todo tipo de público, son los responsables. Playa y montaña, planes familiares y aventuras, alojamientos para todos los gustos y actividades que pueden alargarse durante días. O bien ocupar una tarde de domingo, como una deliciosa guinda del pastel que ponga fin a un finde protagonizado por estos rincones del Baix Llobregat difíciles de olvidar.

Mucho arte, mucho modernismo

Unido al Baix Llobregat está el modernismo, cualidad indispensable para entender los siglos de historia y arte que han acompañado a la región. El genio Antonio Gaudí no sólo dejó huellas en la comarca: dejó, además, una de sus obras más importantes, más características. Imprescindible para entender el recorrido y los porqués del arquitecto. La Colonia Güell, pequeña colonia industrial situada en Santa Coloma de Cervelló, lleva al visitante de viaje al siglo XIX. La Cripta Gaudí, por su parte, lo traslada a otra dimensión. Sus colores, sus formas, su manera de entender el espacio, han quedado aquí perfectamente recogidos. Por algo fue catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, hace más de quince años.

Colonia Güell

Colonia Güell | Turisme Baix Llobregat

El recorrido por el arte modernista conduce al visitante, sin remedio, a Sant Joan Despí. En esta localidad de pasado romano se encuentran otras huellas: las de Josep Maria Jujol Gibert. El arquitecto, colaborador del mismo Gaudí, transformó una antigua masía del siglo XVII en un bello edificio modernista que hoy se conoce como Can Negre. Es también el Centro Jujol, que reúne actividades culturales diversas. También en Sant Joan Despí se encuentra la bellísima Torre de la Creu, declarada Bien Cultural de Interés Nacional en 2003. Es, como ya se ha dicho, un homenaje a este estilo que tanto ha dado a Cataluña.

Torre de la Creu

Torre de la Creu | Shutterstock

Al margen del modernismo, hay otros muchos atractivos culturales que sirven también como testimonio de lo histórico de la comarca. Como ejemplo, la Iglesia de Santa María de Cervelló, cuya construcción data del siglo XIII. De estilo románico, se encuentra bajo las ruinas del castillo de Cervelló, al sur del que fuera el antiguo núcleo del pueblo. También el Monasterio de Sant Ponç de Corbera, un antiguo priorato benedictino del que hay noticias desde el siglo XI.

Monasterio de Sant Ponç de Corbera

Monasterio de Sant Ponç de Corbera | Shutterstock

Por otro lado, ese pasado romano al que se ha hecho referencia cuenta con otro representante de lujo en la comarca: las termas romanas de Sant Boi, que pueden presumir de ser uno de los yacimientos mejor conservados de Cataluña.

Un castillo de cuento asaltado por piratas

Castillo de Castelldefels

Castillo de Castelldefels | Turisme Baix Llobregat

En lo alto de Castelldefels, como si vigilara la ciudad misma, se encuentra este impresionante castillo que ya existía en el siglo X. Por sus paredes han desfilado acontecimientos del medievo, pero no hay que olvidar que ya fue construido sobre antiguos asentamientos romanos. Visitar esta imponente construcción es visitar la historia misma. Rememorar las batallas que se libraron contra los invasores árabes y también contra los piratas berberiscos, muy presentes en las costas mediterráneas durante los siglos XVI y XVII.

Castillo de Castelldefels

Castillo de Castelldefels | Shutterstock

Estos piratas berberiscos siguen siendo, hoy en día, protagonistas en el castillo, pues ya se puede disfrutar del Centro de Interpretación de la piratería en el Mediterráneo. Aprovechando las últimas tecnologías y la propia mística del asunto, este centro tiene como objetivo transmitir al visitante la historia que une piratería, castillo y Castelldefels. Constituye así una visita inmersiva, divertida y entretenida. Un apasionante viaje al pasado, plagado de detalles y guiños hacia una de las actividades que marcaron los siglos anteriores y que, quizá cada vez más, despierta una romántica curiosidad. Es uno de los muchos encantos del Baix Llobregat.

Baix Llobregat, una comarca para todos

¿Apetece un viaje en un minúsculo y curioso tren? Porque, por sorprendente que parezca, puede disfrutarse en uno de los parques más populares de Cornellà: el parque de Can Mercader. Este recinto, además de contar con numerosos paseos y un bonito lago, tiene un buen puñado de actividades para toda la familia.

Es posible, por ejemplo, visitar el palacio de Can Mercader. Convertido en museo para que el visitante pueda deleitarse con el estilo de las estancias nobles de mediados del siglo XIX de una familia aristocrática catalana. Casi nada. Por otro lado, centrando la atención en el mencionado tren: se trata de un trenecito eléctrico que los amigos del ferrocarril de Cornellà ponen en marcha los domingos y festivos. Hay que insistir: es para pequeños y también para mayores.

Palau Can Mercader

Palau Can Mercader | Turisme Baix Llobregat

Como el Canal Olímpico de Cataluña, un canal artificial especialmente dedicado a la práctica de piragüismo, tanto aficionado como profesional. Es, sobre todo, conocido por esta actividad, pero también pueden disfrutarse otras muchas: desde remo hasta windsurf, pasando por golf, vela o esquí náutico. Si se prefiere algo más tranquilo, puede alquilarse una canoa, un kayac o una barca de paseo para disfrutar de un entorno muy agradable.

Vista general del parque de maquetas Catalunya en Miniatura

Vista general del parque de maquetas Catalunya en Miniatura | Turisme Baix Lobregat

Una visita al Baix Llobregat no puede concluir sin antes descubrir el parque temático conocido como Catalunya en Miniatura. Para los amantes de la cultura, para los amantes de la aventura, para los amantes de las excursiones en familia y también para aquellos que deseen descubrir espacios únicos en el mundo. Este parque de maquetas es todo un universo en miniatura, logrado a través de pequeñas construcciones que reúnen varios de los lugares más representativos de Cataluña. Además, el parque incluye un circuito de aventura para disfrutar de una experiencia única entre tirolinas en plena naturaleza.

Todo esto, a un salto de Barcelona. Quién querría perdérselo.