Que ver en Tarazona

Plaza fuerte y sede de Cortes de Aragón

Fiel reflejo de su importancia histórica como fortaleza fronteriza, el Conjunto Histórico Artístico de Tarazona es sumamente extenso y atractivo; constituyendo uno de los lugares con mayor densidad de hitos turísticos de la provincia.

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Mucho hay que ver en Tarazona, histórica localidad que requiere de un día completo de visitas; entre los muchos atractivos, detenerse especialmente en su excelente catedral, en la Iglesia de la Magdalena (para contemplar su imponente retablo) y no dejar de visitar la insólita Plaza de Toros Vieja y conocer su historia; en el apartado Qué ver en Tarazona enumeramos los monumentos más destacados en un casco histórico muy interesante para el amante de la arquitectura. Hacia el sur, por la carretera N122 se accede al importante Monasterio de Veruela, lugar retiro de los exquisitos hermanos Bacquer; un poco más adelante se puede visitar la interesante localidad de Borja (popular por la catastrófica restauración de un cuadro). A través de esa carretera también se accede al Parque Natural de El Moncayo. Éste importante destino turístico tiene una buena gastronomía, que debe acompañarse con vinos de la DO Campo de Borja; la oferta hotelera la recogemos en la página de reserva Dormir y comer en Tarazona.

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Según una leyenda, Tarazona fue fundada por Tubalcaín (descendiente del Caín bíblico) siendo luego reedificada por Hércules. Sin embargo, los arqueólogos la asocian a la Triaso íbera, que sería conquistada por los romanos que la llamaron Turiaso; llegó a adquirir suficiente importancia como para acuñar su propia moneda y que sus habitantes adquirieran plena ciudadanía. Los visigodos la ocuparían y transformarían en una fortaleza que protegiera el territorio frente a los ataques de las tribus vasconas procedentes del otro lado del río Ebro. Los musulmanes la conquistan en el 714 y la localidad conoce un nuevo periodo de esplendor; en el actual barrio del Cinto estaba la medina, y los arrabales en lo que ahora se llaman barrio de San Miguel y calle Alta Merced.

En 1119, tras la conquista de Zaragoza por el rey Alfonso I el Batallador, es fortificada y se convirte en Sede Episcopal; este privilegio se debe a la importancia de su posición fronteriza frente a Navarra y Castilla. También fue designada sede de una de las doce demarcaciones fiscales aragonesas y de una de las cinco juntas de persecución de malhechores que había en el reino de Aragón. En 1283 los nobles aragoneses celebraron en Tarazona una de las reuniones en las que acordaron enfrentarse conjuntamente al rey Pedro III el Grande, arrancándole el llamado “Privilegio de la Unión”, por el que respetaría los fueros y privilegios y se obligaba a consultar a las Cortes la política internacional del reino. Desde el siglo XIII hay constancia de una potente comunidad judía, liderada, por aquel entonces, por el Consejero Real Moshe de Portella; que llegaría a ser una de las más importantes de Aragón, con su propia escuela de traductores.

Antigua vista Tarazona
Antigua vista de Tarazona

Fue una de las plazas fuertes más disputadas a lo largo de la historia de Tarazona, durante la “Guerra de los Dos Pedros”. En 1357 fue ocupada por tropas de Pedro I de Castilla; recuperada poco después por los aragoneses, fue retomada por los castellanos en 1363 y finalmente recuperada tres años después.

En 1495 se reunieron las Cortes de Aragón en Tarazona, bajo la presidencia de los Reyes Católicos. En la capilla de la Piedad, de la iglesia de San Francisco, fue consagrado obispo quien años después sería nombrado Cardenal Cisneros y Regente de Castilla.

Tras los levantamientos en Aragón, en 1592 Felipe II ordenó que se reunieran en Tarazona las Cortes que aceptaron el recorte de los privilegios y autogobierno de Aragón. La población local aprendió la importancia de mantenerse fieles al monarca reinante, por lo que al comenzar la Guerra de Sucesión se mantuvo leal a Felipe V, resistiendo en 1706 el ataque del ejército del Archiduque de Austria; fidelidad que fue premiada al año siguiente por el rey, que le concedió numerosos privilegios fiscales y administrativos; esas ventajas posibilitaron que Tarazona se convirtiera en la segunda ciudad de Aragón durante el siglo XVIII.

Su monumento principal es la Catedral de Nuestra Señora de la Huerta, importante edificio cuya construcción comenzó durante el siglo XII extramuros, alejada del casco urbano original. Su nombre se debe a que fue erigida en el lugar donde antes estuvo la iglesia mozárabe dedicada a Santa María de la Hidria (o de la huerta). El templo consagrado en 1232, tiene planta de cruz latina y reúne varios estilos en sus distintas partes: cabecera y nave góticas, cimborrio y torre campanario mudéjares y su parte central del crucero es de estilo renacentista. La torre fue rematada en 1588 y está decorada con frisos de esquinillas, rombos y troneras de medio punto. Entre lo más destacado están su portada y su retablo mayor (con escenas de la vida de Cristo). Declarada Bien de Interés Cultural, ha sido objeto de un proceso de restauración de casi treinta años de duración que la han convertido en una visita muy atractiva. Alberga una antiquísima biblioteca rica en manuscritos con un violín pintado en trampantojo que da pie a la broma de los guías acerca de un Stradivarius que puede ser de aquel visitante que lo alcance.

En el barrio del Cinto, en la parte alta está la Iglesia de la Magdalena que se construyó en el siglo XII, conservándose de ese estilo tres ábsides románicos y la parte inferior de la torre; hasta la construcción de Nuestra Señora de la Huerta fue la catedral de Tarazona. Su principal atractivo es el espectacular retablo con múltiples pinturas. Los techos de su nave izquierda son de madera vista y su torre del siglo XIV es un buen ejemplo de arquitectura mudéjar en ladrillo. Tiene dos pisos sobre el basamento románico. El primero tiene decoración de frisos de esquinillas, zigzags y el segundo, ajimeces redondos o apuntados según las caras y estrechos vanos agudos. Fue profundamente remodelada en el siglo XVII. Muy cerca se encuentra el Palacio Episcopal, un conjunto de edificios construidos entre los siglos XII y XVI, aprovechando los cimientos y materiales de la antigua zuda (residencia del gobernador musulmán). Su principal atractivo es su fachada sur, con arcadas de cimentación y una galería superior de arquillos. En sus bajos se aloja la exposición permanente “Arqueología del Moncayo”.

También en el barrio del Cinto hay que ver en Tarazona la Iglesia de San Atilano (santo nacido allí mismo) consagrada en 1769 tras edificarse con piedra de sillería y el ladrillo tradicional de la zona. Su fachada está provista de una vistosa decoración barroca, en medio de la cual se encuentra el escudo de la ciudad. A destacar en su interior su retablo y la escultura del santo. Desacralizada, actualmente acoge el Centro Cultural San Atilano, en el que se realizan exposiciones y demás actividades culturales.

La Iglesia de San Francisco, construida entre finales del siglo XV y comienzos del XVI, forma parte del antiguo convento de los franciscanos. Tiene un claustro mudéjar y un sobre claustro de los siglos XVI y XVII. Su única nave fue ampliada por sucesivas bóvedas de crucería estrelladas, cada una un poco distinta a la anterior. En su capilla de la Piedad fue consagrado obispo Francisco Jiménez de Cisneros, futuro cardenal y regente de Castilla.

Catedral de Nuestra Senora de la Huerta
Catedral de Nuestra Señora de la Huerta

En 1667 se encontró junto al río una imagen de la virgen, considerándose el acontecimiento un milagro, nombrándosela patrona de Tarazona y edificándose un sobrio Santuario de la Virgen del Río. En su iglesia se encuentra un impresionante retablo churrigueresco con dorados y policromados barrocos.

El magnífico edificio del Ayuntamiento fue construido en el siglo XVI, parcialmente sobre la muralla, ejerciendo la función de lonja. Cuenta con una rica fachada renacentista sobre la que se encuentran varias esculturas de Hércules (supuesto fundador de la ciudad) y otros seres mitológicos; también cuenta con un friso que representa la ceremonia de coronación de Carlos V y con una interesante galería de arcos en la planta superior. Otro edificio de interés es el Palacio de Eguarás, edificio renacentista con planta en forma de U que antepone la sobriedad de su fachada a la riqueza de su patio interior, en tres alas, que se abre a un bello jardín botánico decimonónico.

Entre la plaza de España, la cuesta de los Arcedianos y la Plaza de Santa María se encontraba la judería; el entresijo de callejuelas se caracteriza por sus Casas voladas, unos singulares edificios originales del siglo XIV erigidos aprovechando el trazado de la muralla mediante un ingenioso sistema de ladrillos volados.

El edificio más insólito de tarazona es la Plaza de Toros Vieja edificada en 1792 con una planta octogonal. entre sus singularidades destacar que fue edificada por iniciativa popular tras derribar otras viviendas y que sus elevadas arquerías de triple altura dan a unas viviendas que fueron asignadas por sorteo entre los promotores del edificio. Hasta 1870 se celebraron allí corridas, contando con 5.500 localidades para una población de unos nueve mil habitantes; las familias propietarias alquilaban sus balcones durante los festejos.

Un edificio destacado es La Casa del Traductor, fundada en 1988 por el premio Nacional de Traducción Francisco Uriz; se trata de un centro único en España que forma parte de la Red Europea de Centros Internacionales de Traducción (RECIT). Ofrece becas de residencia anuales a traductores de cualquier lengua al español para que desarrollen en Tarazona sus proyectos profesionales.

Ya en las afueras de la ciudad se encuentra la Ermita de San Juan, construida en el siglo XVII aprovechando una cueva natural en la roca. En su interior se encuentra un interesante retablo mayor y una imagen de San Juan Bautista. Bajo ella nace un manantial conocido como los Ojos de San Juan.

Las fiestas patronales de Tarazona comienzan con el célebre Cipotegato una de las celebraciones más señaladas de Aragón.

Imprescindibles

Dónde dormir en Tarazona
Catedral de Nuestra Señora de la Huerta
Dónde dormir en Tarazona
Palacio Episcopal

Datos prácticos

Coordenadas

41° 54′ 16″ N, 1° 43′ 21″ W

Distancias

Zaragoza 88 km, Huesca160 km, Teruel 215 km, Madrid 291 km

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