Ubicada junto a la Brecha de Rolando, la cueva helada de Casteret se encuentra dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en Aragón. Su nombre proviene de su del famoso espeleólogo francés Norbert Casteret, que fue quien la descubrió en junio de 1926. Anteriormente solo la conocían los pastores de los alrededores y conocía popularmente como Espluca Negra. Las figuras de hielo que aquí se forman son ya todo un espectáculo visual que asombra por su belleza.

Situada en la vertiente española de los Pirineos, está a más de 2.700 de altitud. Está considerada la cueva helada más alta del mundo. Desde que fue descubierta, son muchos los montañeros que han pasado por esta cavidad, por lo que la masificación ha provocado parte de su degradación. Para garantizar su conservación, las autoridades del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido la han cerrado al público mediante una reja, aunque puede intuirse desde fuera.

Interior de la cueva helada de Casteret

Cueva Helada de Casteret

Foto: Álex Montañés / trekkingaragon.com

En el interior de la cueva helada de Casteret se esconde un glaciar subterráneo bañado por un extenso lago helado. Las altas paredes de la cueva cae el agua que acaba convirtiéndose en formaciones de hielo colgantes, algunas de estas figuras alcanzan los 25 metros de altura, desapareciendo durante el verano. Se trata de un espectáculo de hielo fósil, agua congelada desde hace miles de años. Así ha permanecido en estado sólido como consecuencia de las singulares características del lugar, pues la cueva posee una temperatura constante que se sitúa debajo de los 0ºC.

Cueva helada de Casteret
Foto: Aglet

Aquí las formaciones de hielo adquieren formas curiosas, desde estalagmitas y estalactitas hasta una cascada conocida como “el Niágara helado”. Como se ha señalado anteriormente, el acceso a la cueva helada de Casteret actualmente no está permitido, e incluso si se pudiera entrar la visita estaría reservada para los aventureros con más experiencia, pues hay que tener conocimientos de espeleología para pasear por su interior. Ahora solo pueden acceder a ella los científicos con el fin de estudiar la evolución del hielo.

Cueva helada de Casteret
Foto: Daniel García Castellanos

Cada verano, escaladores y senderistas llegan al parque nacional desde el refugio de Góriz para visitar bellos parajes aragoneses, alzando picos como Monte Perdido, el Cilindro o Pico Añisclo. También acuden a la zona con el objetivo de visitar las clavijas de Cotatuer o la Brecha de Rolando, que comunica, por el circo de Gavarnie, con el parque nacional de los Pirineos franceses. De esta forma, antes de cruzar esta apertura en la muralla rocosa, los Pirineos aragoneses se guardan un as en la manga. Bajo un espolón rocoso se esconde la cueva helada de Casteret.



Acceso a la cueva

La mejor opción para acceder a la cueva helada de Casteret desde España es a través del Refugio de Góriz. Desde aquí se tardan aproximadamente tres horas en llegar, tomando el camino con destino a la Brecha de Rolando. En el caso de querer llegar a la gruta desde Francia a través del Parque Nacional de los Pirineos Occidentales, se hará desde el Refugio de Sarradet, atravesando la Brecha de Rolando hasta llegar a la cueva. Este camino es más corto, con una duración aproximada de dos horas.

Sin embargo, la gruta helada de Casteret no es la única de la zona, solo en Ordesa existen 35 cavidades con características similares, aunque posiblemente ésta sea la más famosa. Así, en el corazón del macizo de Monte Perdido, dentro del parque nacional, destaca la existencia de cuevas con hielo en su interior.

Torla-Ordesa, puerta de acceso al valle de Ordesa

Torla
Torla. | Shutterstock

Cerca del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se hallan varias localidades interesantes con las que completar la visita. Una de ellas es Torla-Ordesa, ubicada en el valle glaciar del río Ara. Bajo el macizo de Mondarruego, el pueblo de Torla-Ordesa es la puerta de acceso al valle de Ordesa. Este valle es conocido por sus impresionantes vistas, las distintas rutas de senderismo que lo atraviesan así como las actividades de montaña y excursiones, y por su fauna y flora.

Valle de Ordesa
Cascada en el Valle de Ordesa en el Pirineo aragonés | Foto: Shutterstock

En las zonas altas del valle de Ordesa llama la atención la cresta Norte, que realiza un recorrido desde el Monte Perdido hasta los Gabietos. Una serie de picos con una altura que sobrepasa los 3.000 metros y dónde se abre la grieta denominada como brecha de Rolando. En las zonas bajas destacan las cascadas derivadas de este bello valle glaciar.

Foto principal: Álex Montañés