Los casinos son un elemento recurrente en la cultura contemporánea. Espacios de entretenimiento pero que también han servido como escenario para elementos artísticos como obras de teatro o películas. Sin embargo, los casinos más antiguos de España surgieron hace más tiempo del que se suele considerar. Lugares propios de la nueva mentalidad del siglo XIX que sirvieron como un faro de la cultura.

En tiempos como los actuales, en los que el Covid-19 ha cambiado muchas costumbres, resulta adecuado mirar al pasado. Por ejemplo, al origen de estos lugares que muchos han cambiado por los mejores casinos online de España, cuya seguridad respalda este análisis. Por tanto, no queda más que conocer cuáles fueron los más antiguos de España y cómo se popularizaron estas instituciones.

Sala Pompeyana del Real Casino de Murcia

Sala Pompeyana del Real Casino de Murcia. | Shutterstock

Casinos culturales, fruto de una época

El término casino procede del italiano. En tal país fue donde se originó el fenómeno, en pequeñas viviendas a las afueras de ciudades, allá por el siglo XVII. Pese a ello, fue en el siglo XIX cuando aparecieron los verdaderos casinos culturales. El modelo en el que se fijaron provenía de Inglaterra, también de Francia, donde el concepto de “caballero” decimonónico se consolidaba.

Los clubes de hombres adinerados eran lugares donde estos comenzaron a reunirse para compartir sus inquietudes culturales. Antes ya habían existido sitios muy parecidos a estos. Los primeros, las casas de conversación. En plena Edad Moderna acogían a jugadores bajo el pretexto de, como dice su propio nombre, dar escenario a charlas. Las tertulias fueron la evolución ilustrada del concepto. Entornos más exclusivos en los que las invitaciones.

Biblioteca del casino de Madrid

Biblioteca del Casino de Madrid. | Wikimedia

Una especie de combinación de estas dos visiones fueron las que dieron lugar a los casinos más antiguos de España. Masculinos y exclusivos, se alzaron desde la victoria en la Guerra de la Independencia como auténticos avatares del cambio de era. Solo se podía entrar, en un inicio, por invitación, así que era complicado. Esto no evitó que se popularizaran, sobre todo tras morir el tiránico Fernando VII.

Allí se realizaron actividades de lo más variadas. Los debates eran un continuo. Estos se alimentaban de los últimos descubrimientos y trabajos culturales debido a las tertulias literarias o las lecturas conjuntas de prensa. Como no, también se guardaba un espacio para el juego. Billar o cartas eran estrellas, aunque solía predominar un estilo deportivo.

Los primeros casinos españoles

Como en todo, hubo unos pioneros. Estos casinos, los más antiguos de España, fueron los que abrieron el camino al resto. El ejemplo con más solera es el del Real Casino Antiguo de Castellón. El Barón de Benicassim fue el encargado de promoverlo allá por 1814. Lo hizo junto a otros colegas de clase alta. Como en muchos otros casos, cambió de sede y hasta de nombre a lo largo del tiempo. El edificio definitivo fue el que se elevó en 1922. En el lugar denominado Puerta del Sol de Castellón de la Plana, la estructura posee diversas salas y fue diseñado por Francesc Maristany Casajuana, siendo considerada su ópera prima. En 2014 adquirió carácter real.

Parte superior de la fachada del casino de Madrid

Parte superior de la fachada del casino de Madrid. | Wikimedia

De los más antiguos también es el Casino de Madrid de la calle Alcalá, por supuesto en la capital. Aunque la entidad surgiera dos décadas después de la castellonense, su sede actual, uno de los edificios madrileños más reconocibles, se le adelantó. Data de 1910. Mucho había pasado desde 1836. Poco más de 10 socios iniciales que eran más de 1.000 a principios del siglo XX. Los juegos de azar y las lecturas de prensa eran algunas de sus características más definitorias.

Sala del Circulo de Amistad Numancia

Sala del Circulo de Amistad Numancia. | Turismo de Soria

Otros dos casos de casinos que pueden considerarse los más antiguos de España son los de Murcia y Soria. El levantino, el Real Casino de Murcia, se creó en 1847. Lo que más impresionante resulta de él es su edificio. Combina estilos de todas épocas y geografías. No en vano, se desarrolló y amplió entre 1953 y 1902. El Casino Numancia data de 1848 y adquirió su forma final al fusionarse con una institución con la que compartía sede, el Círculo de Amistad de 1865. Fue casi un siglo después, en 1961, cuando se unieron estos dos clásicos sorianos.

Sala árabe del Real Casino de Murcia

Sala árabe del Real Casino de Murcia. | Shutterstock

El salto a los casinos contemporáneos tardó. Primo de Rivera y la dictadura franquista dejaron la práctica de juegos de azar atada. Fue en el último tercio del siglo pasado cuando proliferaron. Un viaje de clubes de caballeros a espacios puros de juego.