Que ver en Soria

“Mística y guerrera”

Bella y poco turística, la capital soriana tiene un peculiar encanto que fue loado por escritores. Encandiló a Gustavo Adolfo Bécquer, Miguel de Unamuno, Gerardo Diego y Antonio Machado. Este último la definió como “mística y guerrera”. Se trata de un destino poco frecuentado, agradable en los meses menos fríos por sus paseos a orillas del  río Duero. A continuación, descubre la historia y lo que ver en Soria.

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La ciudad invita al paseo y la ensoñación, algo que pudo inspirar a tantos creadores. Entre los lugares que hay que ver en Soria destaca la Concatedral de San Pedro. También la Iglesia de Santo Domingo, con sus interesantes relieves, así como el Museo Numantino y sus atractivos a orillas del Duero. Entre ellos brillan el Monasterio de San Juan del Duero, su puente medieval y el Centro de Interpretación de Historia de Soria y del Duero. La gran cantidad de templos interesantes puede alargar la visita hasta día y medio.

Es muy aconsejable dedicar la tarde del segundo día a visitar la vecina localidad de Garray, donde están las ruinas de Numancia. No hay que olvidar las muchas posibilidades de turismo activo en la provincia de Soria. Por ejemplo, cerca queda el embalse de la Cuerda del Pozo. Si se prefieren Parques Naturales, están La Fuentona y Sabinar de Calatañazor o la Laguna Negra y los Círcos Glaciares de Urbión.

La gastronomía local y los mejores locales donde parar están en las páginas sobre Dormir y Comer en Soria capital.

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La historia soriana es muy interesante y merece la pena leerla antes de saber que ver en Soria. De este modo, la primera referencia documental es del año 869. Entonces los sorianos, encabezados por Solimán ben Abús, se levantaron contra el emir de Córdoba. Sin embargo, sus orígenes se remontan a los arévacos de Numancia. Durante el 133 a. de C. los romanos los vencieron gracias a Escipión Emiliano, que pasaría a ser conocido como Numantino. Su nombre de la localidad se relaciona con el río Duero, Dauria en latín, del que derivaría la denominación actual.

Durante los siglos VIII al XI, la zona entre el Sistema Central y el Duero fue un territorio disputado, marcando los límites entre cristianos y musulmanes. Tras el desastre de los musulmanes en Calatañazor y la muerte de Almanzor en Medinaceli en el 1102, Soria cayó en poder de los castellanos. Hacia 1109, tras la boda del rey aragonés Alfonso I el Batallador con la reina Urraca de Castilla, el rey consorte la repobló con seguidores suyos. Mantuvo el control de la misma hasta el año 1134. En esta fecha vuelve a estar controlada por los castellanos.

En 1158 nació en Soria el rey Alfonso VIII de Castilla. Los siglos XII y XIII fueron de continua expansión, por el creciente trasiego de ovejas. Los animales procedían del sur del Sistema Central a través de la cañadas. Acudían a tierras de Soria a pastar y ser esquiladas en verano. Su lana era exportada a través de la Rioja y Burgos a los puertos cantábricos y de ahí al norte. Así, en las orillas del Duero y otros ríos de la zona se pueden encontrar vestigios de los lavaderos de lana.

Ermita de la Soledad en el Paseo de la Dehesa de Soria
Ermita de la Soledad en el Paseo de la Dehesa

Por su situación estratégica entre Castilla, Aragón y Navarra, Soria fue escenario de las luchas sucesorias del siglo XIV. Sin embargo, también continuó prosperando, al ser cabecera de varias cañadas reales. En esta actividad mercantil participaban activamente los judíos, hasta su expulsión definitiva en 1492. Cuando la nobleza pasó a residir en la Corte, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, se dio una paulatina decadencia económica. Únicamente quedó mitigada por el comercio de la lana. Dicha prosperidad permitió que se construyeran los palacios y casonas que hoy son bellos lugares que ver en Soria.

La capital soriana fue escenario de importantes episodios bélicos durante la Guerra de Sucesión. Por ejemplo, en 1707 su población se decantó por Felipe V. Asimismo destaca el levantamiento antinapoleónico del 30 de mayo de 1808. En ese momento, la población fue capaz de expulsar a la guarnición francesa. Los galos derribarían por ello sus murallas y saquearían la ciudad.

Este proceso empobreció la ciudad, declive acelerado en 1836 con la abolición de la Mesta. Tal medida supuso el hundimiento de la ganadería soriana. En 1959, Soria se resarció de un pique histórico con el Burgo de Osma. Lo lograron al trasladarse el obispado a la capital soriana, declarándose concatedrales los templos de ambas. En la actualidad, Soria es una pequeña y apacible ciudad. Conserva su carácter histórico-medieval en sus calles y sus numerosas construcciones románicas.

A continuación, no te pierdas los mejores lugares que ver en Soria.

La visita a pie por lo que ver en Soria puede comenzar por la Alameda de Cervantes. Tradicional zona de paseo, está presidida por el popular “Árbol de la música”, un templete musical levantado entre las ramas de un roble.

El Museo Numantino, fundado por Alfonso XIII, es un interesante lugar que ver en Soria capital. Incluye piezas desde el Paleolítico hasta la época moderna. Además posee restos de las necrópolis celtíberas sorianas y de los yacimientos romanos de Tiermes, Uxama y Numancia. Frente a él se erige la Ermita de la Soledad (s. XVII), una sencilla construcción que alberga el Cristo del Humilladero.

Continuando el camino hacia el casco histórico, en la calle de los Caballeros se halla la Iglesia de San Juan de Rabanera (s. XII). Se trata de un templo románico de planta cruciforme con influencias del arte bizantino y gótico. Enfrente queda el edificio de la Diputación, con su galería de estatuas de célebres personajes sorianos.

Un poco más retirada, al sur de la Plaza Mayor, la Iglesia de Nuestra Señora del Espino es sin duda un templo que ver en Soria. Fue erigida en el siglo XIV y reformada en el XVI. También se utilizó en el siglo XIX como cuartel general de las tropas francesas. Anexo se encuentra el pequeño cementerio donde reposan los restos de Leonor, la joven soriana que fuera esposa de Antonio Machado. Junto a la iglesia, un viejo olmo con una placa recoge el verso al árbol “hendido por el rayo”.

Desde aquí se puede acceder a las ruinas del Castillo medieval a través del camino del parque empinado donde también está el Parador Nacional de Turismo. La Plaza Mayor, de estilo castellano, es el núcleo principal del barrio antiguo de Soria. En ella están el Ayuntamiento, instalado en el edificio renacentista de los Doce Linajes. Asimismo, contiene la antigua Audiencia, construcción porticada del siglo XVIII que aloja el Centro Cultural, y la Iglesia de Santa María la Mayor. Esta conserva de su antecesora románica la portada, parte de la torre, el absidiolo y un sepulcro. Del interior destaca el retablo mayor.

Volviendo hacia el oeste, a la plaza de Ramón Benito Aceña, hay una gran concentración de tabernas y buen ambiente. En la plaza de San Clemente destaca el Palacio de los Ríos y Salcedo (siglo XVI). Tiene una fachada plateresca y un hermoso ventanal decorado. Actualmente es sede del Archivo Histórico Provincial.

Girando hacia el norte se ve el Instituto de Bachillerato, donde impartió clases Antonio Machado. Otro ejemplo de arquitectura sacra que ver en Soria es la Iglesia de Santo Domingo, con una fachada del siglo XIII, considerada una de las mejores de todo el románico soriano. Está decorada con arquerías ciegas apoyadas sobre estilizadas columnas a los lados de la portada. En ella destacan las figuras bíblicas de los capiteles y las arquivoltas que rodean el tímpano donde está la figura de Dios.

Ayuntamiento Soria
Ayuntamiento de Soria

Junto a Santo Domingo están los muros del antiguo Convento de la Merced, del que fue prior Tirso de Molina. Hoy es sede de la Fundación Duques de Soria. Se conserva el claustro y la iglesia. Muy cerca se encuentra el Palacio de los Condes de Gomara (s. XVI). Dicho edificio renacentista fue utilizado como palacio de justicia.

Por la calle del Carmen se accede a la Calle Real, típica vía medieval. Junto con la contigua calle de Zapatería, acoge numerosas casas góticas con blasones de la antigua nobleza soriana. Continuando por San Agustín se extienden las ruinas de la Iglesia de San Nicolás (s. XIII).

Algo más adelante, la Concatedral de San Pedro es un monumento imprescindible que ver en Soria. Fue levantada hacia finales del siglo XII y reedificada en el siglo XVI. Tiene planta de salón de cinco naves, combinando elementos románicos, góticos y renacentistas. Resulta particularmente interesante su fachada plateresca. En su interior alberga retablos, una pintura de Tiziano y el tríptico de La Crucifixión, obra flamenca de 1559.

Otro gran ejemplo de arte que ver en Soria es el Claustro catedralicio, de estilo románico ha sido declarado Monumento Nacional. Se caracteriza por los tres tramos de arquerías de medio punto apoyadas sobre columnas labradas. También son de interés la puerta del antiguo refectorio y la entrada de la sala capitular.

Desde aquí se puede continuar hacia la otra ribera de río atravesando el Puente Medieval de piedra. Llegados a tal punto, cabe detenerse en el Centro de Interpretación de la Historia de Soria y del Duero, instalado en un antiguo almacén de grano.

En agradable paseo entre álamos y a la orilla del Duero se accede al Monasterio de San Juan de Duero (siglo XII) y la Iglesia del antiguo Monasterio de San Polo (siglo XIII). Aquí, Gustavo Adolfo Becquer situó las leyendas del “Rayo de la luna” y “El monte de las ánimas”. El Monasterio tiene un templo de una sola nave y ábside rectangular y acoge en su interior un pequeño museo. Pero lo más llamativo es su Claustro (s. XIII), con arquerías entrelazadas, obra mudéjar de influencia oriental. De lo más inspirador que ver en Soria.

Al final del paseo se alza, en un paisaje de singular belleza, la Ermita de San Saturio. Se trata de un templo barroco sobre promontorio rocoso construido sobre la cueva donde vivió este santo, patrón de la ciudad. Sus reliquias se veneran en un interior decorado con frescos del pintor soriano Antonio Zapata. Al otro lado del río, se ha instalado un Ecocentro y un antiguo lavadero de lanas acoge el Museo del Agua.

Con esto se concluye el paseo por los mejores lugares que ver en Soria.

Imprescindibles

Arcos del Monasterio de San Juan de Duero en Soria
Arcos de San Juan de Duero
Detalle Iglesia de Santo Domingo en Soria
Detalle Iglesia de Santo Domingo

Datos prácticos

Coordenadas

41° 26′ 0″ N, 2° 28′ 0″ W

Distancias

Valladolid 209 km, Burgos 144 km, Madrid 227 km.

Aparcamiento

Parking de pago en la Plaza de San Esteban.

Altitud

1065 m.

Habitantes

39 753 (2013).

Estos son los grandes festejos que ver en Soria capital. Carnaval, Semana Santa (declarada de Interés Turístico Regional) y Fiestas de San Juan (en torno al 24 de junio, de Interés Turístico Regional). También Fiesta de la Madre de Dios (segunda quincena de junio), Virgen del Espino (15 de agosto), San Saturio (2 de octubre).

He aquí otros eventos que ver en Soria ciudad: Otoño Musical Soriano, Enclave de Agua (julio), Soria Rock (agosto), Certamen Internacional de Cortos “Ciudad de Soria” (septiembre-octubre). Además, Mujerdoc (Festival Internacional de Cine Documental de Género) y Más Noche (actividades de ocio nocturno para jóvenes, diciembre).

En Soria destacan las tallas de madera, muebles de estilo castellano y repujados de cuero.

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