Cuando se habla sobre la Estatua de la Libertad, a todo el mundo se le viene a la cabeza la de Nueva York. Sin embargo, mucha gente no sabe que en España también existen versiones de esta escultura y otras de igual temática. De hecho, una de ellas fue pionera en esa representación contemporánea de la diosa Libertas. Quién diría que un zaragozano sería quien esculpiera una escultura que se adelantó en mucho a la de Bartholdi. Un tesoro escondido en un pequeño rincón de Madrid 

Estatua de la libertad madrileña

Estatua de la libertad madrileña. | Luis García (Wikipedia)

¿Dónde está la estatua de la libertad madrileña? 

La estatua de la libertad madrileña se encuentra en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid. Se trata de un edificio funerario de estilo neobizantino obra del arquitecto Fernando Arbós y Tremanti. En él están enterrados insignes políticos españoles como Canalejas, Sagasta, Eduardo Dato, Ríos Rosas o Cánovas del Castillo. 

La estatua corona un monumento funerario de Federico Aparici que se construyó en 1853 para recordar a los ilustres liberales Agustín Argüelles, José María Calatrava y Juan Álvarez Mendizábal. Además, esta no fue la primera localización que tuvo. Inicialmente se ubicaba en el antiguo cementerio de San Nicolás, pero en 1912 se trasladó al Panteón de Hombres Ilustres.  



En cuanto a la propia estatua de la libertad, se trata de una mujer de unos dos metros de altura y tallada en un bloque de mármol que representa a la diosa romana Libertas. Tiene un gorro frigio del que salen rayos solares, que significa la perfección, y tiene el pecho semidesnudo. En una mano aferra un cetro y en la otra un yugo roto. Precisamente esto simboliza el final de la opresión. A sus pies también hay un gato, que refuerza la idea de libertad. Alrededor del monumento funerario que se encuentra debajo de la escultura hay tres figuras femeninas que representan a la Pureza, el Gobierno y la Reforma. 

Panteón de los Hombres Ilustres

Panteón de los Hombres Ilustres. | Wikimedia

Ponciano Ponzano, más que los leones del Congreso 

Esta estatua de la libertad es obra del artista neoclásico Ponciano Ponzano, famoso zaragozano que fue escultor de la Cámara de la Reina Isabel II y que realizó, entre otras obras, los leones del Congreso de los Diputados. Están esculpidos en bronce procedente de las balas de la Guerra de África. Como curiosidad, el pueblo los bautizó como Daoíz y Velarde, en honor a los héroes del dos de mayo. 

Los leones del Congreso de los Diputados presidiendo la entrada

Los leones del Congreso de los Diputados presidiendo la entrada. | Shutterstock

La estatua de la libertad madrileña se realizó en 1853 y se colocó en el patio interior del ya mencionado Panteón de Hombres Ilustres, que actualmente es uno de los museos de Madrid. Se encuentra en la Calle Julián Gayarre, justo detrás de la Basílica Nuestra Señora de Atocha, y se puede visitar con entrada gratuita.  

Friso del Congreso de los Diputados

Friso del Congreso de los Diputados. | Shutterstock

Las otras estatuas de la libertad de Ponzano en Madrid 

 Aunque parezca increíble, la del panteón no es la única estatua de la libertad que hay en Madrid. El propio Ponzano realizó en 1848 la que fue la primera estatua de la libertad de la historia moderna. Esta se ubicó en el friso del Congreso de los Diputados y representa a España abrazando la Constitución. Hoy en día, agudizando la vista, se puede ver desde la calle. 

Lo más curioso es que la estatua de la libertad más famosa del mundo, la de Nueva York, se hizo 38 años después que esta y 33 más tarde que la del Panteón de Hombres Ilustres. La americana tiene un parecido más que razonable a las dos del artista aragonés. Así, se puede intuir que el francés Auguste Bartholdi pudo haberse inspirado en las obras del zaragozano para hacer el famoso monumento neoyorquino. Un elemento clave es la corona radiada. 

Estatua de la Libertad de Nueva York

Estatua de la Libertad de Nueva York. | Shutterstock

 La Estatua de la Libertad de Nueva York simboliza la libertad y la independencia de Estados Unidos. De hecho, fue un regalo de Francia al país norteamericano para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia. Fue un proyecto conjunto del escultor Frédéric Auguste Bartholdi, el ingeniero Alexandre Gustave Eiffel y el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, los tres ciudadanos franceses.  En una mano tiene una antorcha y en la otra una tabla con la inscripción de la fecha de independencia: 4 de julio de 1776. Se encuentra al sur de Manhattan y mide 93 metros de altura. Además, desde 1924 es Monumento Nacional. En agradecimiento, los americanos regalaron una réplica a Francia de 9 metros de altura que hoy se puede ver a orillas del Sena 

Estatua de la Libertad de París

Estatua de la Libertad de París. | Shutterstock

Una de las partes más llamativas de esta historia es que, a pesar de haberla construido más de tres décadas después, Auguste Bartholdi patentó la Estatua de la Libertad en 1879. Así se aseguró los beneficios que le daría cualquier versión que se realizara de esta estatua. Por desgracia, Ponciano Ponzano no lo hizo. Craso error el del artista español, que llegó incluso a vivir el tramo final de su vida con serios problemas económicos.  

Barcelona también tiene su propia estatua de la libertad 

Pero no hace falta irse tan lejos para descubrir otra estatua de la libertad parecida a la de Ponzano. Se trata de la de Barcelona, que se encuentra en la Biblioteca Pública Arús. Eso sí, es una estatua más reciente, pues fue un encargo al escultor modernista Manel Fuxà en 1894.  

Se encuentra en el recibidor de la biblioteca desde su primer día de existencia y tiene dos metros de altura, al igual que la de Ponzano. Sujeta en su mano un libro con las palabras “Anima Libertas, que significa libertad del alma. 

Estatua de la Libertad en Barcelona

Estatua de la Libertad en Barcelona. | Foto: Amontero

Y hay otros ejemplos a lo largo de la geografía española, como la de Cadaqués, realizada por Dalí, que tiene la particularidad de que tiene los dos brazos levantados. O la de Cenicero, en La Rioja, que se erigió en honor a los combatientes de la primera guerra carlista. Fuera de nuestras fronteras, la Basílica de la Santa Cruz de Florencia tiene otra estatua muy similar, que representa la libertad de la poesía.  

En cualquier caso, nunca se sabrá si Bartholdi se inspiró en la escultura de Ponzano para construir la estatua más famosa del mundo. Quizá fuese una simple casualidad. De lo que no hay duda es de que la del Panteón de los Hombres Ilustres en Madrid siempre tendrá el honor de haberse adelantado a ella.