Qué ver en Formentera

La pequeña pitiusa

La isla habitada más pequeña del conjunto de las Baleares posee una gran historia y riqueza. Su población destaca por haber sabido combinar la protección a su medio ambiente con el turismo. Sus importantes pinares han hecho que comparta con Ibiza la denominación de Isla Pitiusa. Descubre la historia y qué ver en Formentera, isla que fuera paraíso hippy.

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Los turistas visitan la isla por sus increíbles playas. Sin embargo, los viajeros aprovechan los muchos atractivos adicionales que ver en Formentera. Es recomendable comenzar el recorrido en La Sabina, para después continuar hacia el sur hasta San Francesc Xavier. Dicha población contiene la Iglesia Parroquial de San Francisco Javier o la Capilla de Sant Valero. Una vez allí se puede seguir el recorrido descubriendo las calas y los numerosos rincones singulares de la isla. Buenos ejemplos son el Parque Natural de Ses Salines. los Yacimientos de Cap de Babaria, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar y el Faro de La Mola. La gastronomía local y un gran abanico de establecimientos hosteleros están en las páginas sobre Dormir y Comer en Formentera.

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La historia de la ínsula balear debe ser conocida antes de repasar lo que ver en Formentera. Ya en la Edad de Bronce la isla estaba poblada. Prueba de ello son las tumbas megalíticas como la de Ca Na Costa, a las afueras de Es Pujols. A pesar de que los cartagineses fundaron la colonia de Ebusus (Ibiza) en el año 654 a.C., no hay evidencia que hicieran lo propio en Formentera. Los siguientes en instalarse en el área fueron los griegos. Fueron ellos quienes le concedieron a Ibiza y a Formentera la denominación de Pitiusas, islas de pinos. Alrededor del 200 a. C. llegaron los romanos. Sacaron provecho del lugar con una población numerosa dedicada al cultivo del trigo. Precisamente de ahí procede su nombre, de Frumentaria. Después llegarían pueblos como vándalos, bizantinos y árabes, quienes dejaron huella con sus conocimientos agrícolas.

En el año 1235, tropas aragonesas comandadas por el arzobispo Guillermo de Montgrí incorporaron las Pitiusas al reino de Mallorca. Los musulmanes fueron expulsados. Sin embargo, los repobladores cristianos originarios de Girona no pudieron resistir una combinación de letal en su contra. Al aislamiento se sumaron incursiones de piratas berberiscos y varios años de malas cosechas. Por ello la abandonaron en el siglo XV. Posteriormente sería utilizada ocasionalmente por los piratas como base para atacar las otras islas del archipiélago balear.

Más tarde, hacia 1695, el gobierno del rey Carlos II cedió parte de la isla a los ibicencos Toni Blanc y Marc Ferrer. Desde 1712 se fueron instalando habitantes procedentes de Ibiza, que subsistieron gracias a la agricultura, la pesca y la sal. En 1726 erigieron una iglesia dedicada a San Francisco Javier, gran activo que ver en Formentera. El templo estaba dotado de una estructura de fortaleza, incluyendo artillería, y un aljibe para resistir un asedio. Alrededor, los colonos fundaron un pueblo. También instalaron atalayas desde las que alertar de la aparición de posibles barcos enemigos.

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Fonda Pepe, mítico lugar de encuentro de los hippies en los años setenta

En 1814 Formentera se desvinculó de Ibiza, organizando su propio ayuntamiento. No obstante, este sería disuelto y vuelto a constituir posteriormente, debido a la difícil situación económica por la que pasó la isla.

En julio de 1936 las fuerzas del orden y la mayoría de la población se sumaron al golpe de estado militar. Pero unos días después, el 7 de agosto de 1936, los sublevados tuvieron que rendirse ante las tropas procedentes de Valencia bajo el mando del capitán de la guardia civil Manuel Uribarri. Al mes siguiente se retiraron los republicanos. En consecuencia los afines a Franco asesinaron a los partidarios de la República que no se habían marchado. Terminada la contienda, el gobierno nacional-catolicista organizó un campo de concentración para presos políticos de la Península. Se mantuvo en funcionamiento entre 1939 y 1942. La localidad de Es Campament guarda sus restos, siendo estos un dramático lugar que ver en Formentera.

Sin embargo, en los años sesenta Formentera se convirtió en el paraíso de una generación de hombres y mujeres que deseaban cambiar el mundo a través de la libertad y del amor: los hippies. Hoy en día, su economía se basa en el turismo, en diferentes actividades artesanales y comerciales, así como en la producción local de vino.

Tras este repaso histórico, descubre qué ver en Formentera.

La más reducida y mejor conservada de las islas habitadas de las Baleares merece una visita en su totalidad. Tanto sus distintas localidades, calas y parajes son elementos que ver en Formentera sin excepción. Todo está cerca, así que si se tiene prisa se puede hacer la visita del tirón. De hecho, la isla entera constituye un solo municipio. Su centro administrativo en Sant Francesc Xavier, el puerto se sitúa en La Savina, su corazón turístico en Es Pujols y posee otras dos vecindades en Sant Ferran y en El Pilar de la Mola. El trayecto para conocer la ínsula balear se puede realizar en coche, en moto o incluso en bicicleta. La Pitiusa está muy bien adaptada a este último medio de locomoción, con diversos puestos de alquiler, especialmente en La Savina.

La Savina

El recorrido propuesto para disfrutar todo lo que ver en Formentera arranca en Sa Savina/La Savina. Se trata del punto de entrada a la isla, pues aquí es donde llega el barco desde Ibiza, Denia o Palma de Mallorca. Por ello es un lugar de paso obligado para todos los turistas. Buena parte de este puerto está destinado a embarcaciones de recreo. Además, está bien dotado con apartamentos, bares, restaurantes y otros servicios.

De San Francisco Javier a Cap de Barbaria

Si desde Sa Savina se sigue al sur, se llegará a la capital administrativa de la isla, San Francesc Xavier. También llamda San Francesc de Formentera, se sitúa a unos 3 kilómetros de distancia. Del núcleo de esta pequeña capital destaca la Iglesia Parroquial de San Francisco Javier, que preside la Plaza Mayor. El templo, el principal que ver en Formentera, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1996. Data del siglo XVIII y fue concebido como una fortificación. Así, posee una sola nave dividida en tres tramos y capillas laterales sobriamente decoradas. Su patio lateral con una gran cisterna sirve para recoger el agua de lluvia, un bien muy preciado en la isla.

También es importante la capilla románica de Sa Tanca Vella o Capilla de Sant Valero, en la Calle Ibiza. Cuenta con el honor de ser el templo cristiano más antiguo de la isla. Construido en 1336, también ostenta la categoría de Bien de Interés Cultural, en su caso desde 1993. Ha sido restaurado recientemente y consta de una pequeña nave única cubierta con bóveda de cañón. En San Francisco hay también un pequeño Museo de Etnología. Dicho espacio muestra las herramientas y utensilios tradicionales utilizados por los habitantes locales.

Ya fuera de lo que es el centro de la localidad, la visita se dirige a la Cala Saona. Tal lugar es una playa grande de arena blanca, muy fina, y agua transparente, protegida por acantilados de roca caliza y baja altura. Si gustan estos paisajes de mar y acantilado, el Cap de Barbaria, a unos 7 km de Cala Saona, es el mejor lugar para disfrutarlos. Se trata de un paisaje árido, rocoso, que se alza sobre un promontorio. Su parte más alta, conocida como Puig Guillem, alcanza los 107 metros de altura. Además, desde él se puede disfrutar de una de las puestas de sol más impresionantes que ver en Formentera.

En el cabo hay también un faro y, a 10 minutos a pie, se alza majestuosa la Torre d’ Es Garroveret o del Pequeño Algarrobo. Esta es una torre de defensa construida en el siglo XVIII. En esta zona también nos podemos acercar a los tres Yacimientos de Cap de Babaria, que datan de la Edad del Bronce.

Entre el Cap de Barbaria y el de La Mola se extiende un arenal de casi cinco kilómetros conocido como la Platja d’es Migjorn. Hay numerosos accesos a ella y diversos edificios hoteleros en los alrededores. A poca distancia de la costa, en el kilómetro diez de la carretera a La Mola, hay una señalización a un desvío que lleva hasta el Castellum de Can Blai. Se trata de los restos de un campamento romano, declarados Bien de Interés Cultural en 1994. En el yacimiento se aprecia la estructura rectangular y las cinco torres que bordeaban el emplazamiento. El Mirador permite hacer una breve parada para sentirse verdaderamente en una isla: se mire donde se mire, solo hay mar en el horizonte.

Ya en El Pilar de La Mola, destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar, erigida entre 1785 y 1794. También fue declarada Bien de Interés Cultural en 1996. Es una construcción sencilla, de espadaña simple, con tres cruces de madera en la fachada principal y color blanco. Es la única iglesia de la isla que tiene porche a la entrada.

A dos kilómetros del pueblo, cerca de los acantilados de la costa sureste, se alza el Faro de La Mola La estructura marítima se sitúa en el punto más alto de Formentera, Sa Talaiassa. Desde aquí hay unas vistas impresionantes. En días de buen tiempo, incluso se ven hasta delfines. Junto al faro se encuentra el Monumento a Julio Verne, ya que el edificio sirvió de inspiración al autor en muchas de sus obras. En el descenso conviene detenerse ante el antiguo Molino de viento de La Mola. Del siglo XVIII, la Fundació Illes Balears lo restauró por lo que hoy día sus seis aspas siguen girando.

cala saona formentera
Cala Saona

De Sant Ferran a La Savina

Sant Ferran y Es Pujols son dos reducidos núcleos urbanos que viven fundamentalmente del turismo. Es Pujols destaca por la concentración hotelera y su principal atractivo es la “marcha nocturna”. Mientras, en Sant Ferran de ses Roques se puede visitar la Iglesia Parroquial. La construcción es sencilla, de planta de cruz latina y con paredes de barro y piedra, construida entre 1883 y 1889. Este templo ha sido declarado, junto con los otros dos de la isla, Bien de Interés Cultural en 1996.

Detrás de ella se encuentra la famosa Fonda Pepe. Junto con la Cova d’en Jeroni fue centro de reunión del movimiento hippy en los años setenta. En la parte más occidental de este istmo se alza la Torre des Pi des Català, otro elemento defensivo que ver en Formentera, en este caso construido en el siglo XVIII. Pero si lo que se quiere es disfrutar del sol, del agua y de la arena fina, la mejor opción es Els Arenals de Migjorn.

La zona entre Sant Ferran y La Savina, con sus playas, dunas, islotes y lagunas, forma parte del Parque Natural de Ses Salines de Ibiza-Formentera y Es Freus. El viajero se encuentra con un entorno natural de belleza extrema y sorprendente. Dentro del parque se incluyen el Estany des Peix/Estanque del Pez, un estanque de poca profundidad que antiguamente se usó como lugar de pesca. Hoy actúa como centro de investigación biomédica. Por otro lado, el Estany Pudent/Estanque Maloliente tiene la mayor concentración invernal del zampullín cuellinegro de Europa, así como el de Las Salinas. El lugar está decorado con unas figuras de flamenco, creadas por un artista específicamente para este lugar.

Otro enclave de obligada visita que ver en Formentera es la Torre del Viejo Molino. Hace referencia a la estructura que molía la sal de las salinas antes de embarcarla. Actualmente se encuentra reformado y es un restaurante. En Punta de Es Trocadors hay varias playas emblemáticas de la ínsula balear, como la de Llevant y la Playa de Ses Illetes. Asimismo, en la zona puede verse uno de los monumentos más antiguos de la historia de la isla. Son los famosos restos megalíticos de Ca na Costa, datados hacia el 2000 a. C. Estos consisten en una nave sepulcral delimitada por piedras verticales y un dolmen de gran tamaño. La disposición radial de sus elementos se asemeja a un reloj de sol.

En las proximidades se encuentran las magníficas playas de Sa Roqueta, Rocabella y Es Pujols. Desde ellas podemos volver a La Savina para emprender la vuelta en barco a nuestro punto de origen. Como se puede comprobar, todo lo que ver en Formentera queda muy cerca.

Imprescindibles

Dónde dormir en Formentera
Cap de Barbaria
Dónde dormir en Formentera
Sant Ferran

Datos prácticos

Coordenadas

38° 25′ 12″ N, 1° 15′ 36″ E

Distancias

Un canal de 3,6 km separa la isla de Formentera de Ibiza. Del Puerto de La Savina a San Francesc Xavier, ambos en Formentera, distan 3 km.

Aparcamiento

Sin problemas alrededor de la ciudad, con zonas habilitadas cerca de los puntos turísticos y de las playas y calas.

Altitud

0 – 202 m (Sa Talaiassa en La Mola).

Habitantes

10 757 (2012).

Estas son algunas de las principales fiestas que ver en Formentera: San Juan (24 de junio), Fiestas patronales de La Mola (12 de octubre), Fiestas patronales en honor de San Francisco Javier (3 de diciembre). También Santa María de las Nieves y conmemoración de la conquista de la isla a los árabes (8 de agosto), Virgen del Carmen (16 de julio).

He aquí otros eventos que ver en Formentera: Mercado artesanal (domingos en La Mola), Feria de Artesanía El Pilar de La Mola.

Cuero, lana, cerámica, grabados, cestas, alpargatas y bisutería

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