Caravaca de la Cruz

Uno de los cinco lugares del Cristianismo con Año Santo Jubilar

Producto de la fusión de varios poblados íberos, fue una importante plaza fuerte en la Reconquista durante la que se produjo el milagro de la aparición de una Cruz por lo que se la conoció como “La Ciudad de la Cruz”. El Papa Juan Pablo II concedió a Caravaca el privilegio de ser el quinto lugar en el cristianismo que celebra el Año Jubilar “in perpetuum”. Esta distinción, su riqueza monumental y sus fiestas de reconocida tradición, han convertido a Caravaca en un destino clave para el viajero peregrino.

Planifica tu escapada a Caravaca de la Cruz

Éste lugar transmite espiritualidad y calma al visitante que pasea por sus calles, salvo cuando se celebran sus vistosas y populares fiestas… La belleza de sus calles, su castillo – santuario, los numerosos y cuidados templos, los centros de interpretación y museos dan para dos días de visitas y paseos; los más interesantes los describimos en la sección Qué ver en Caravaca de la Cruz. Además, en sus inmediaciones hay dos importantes lugares que comparten con Caravaca el contar con interesantes yacimientos arqueológicos: Cehegín es un conjunto histórico-artístico asociado también al vino, en tanto que la plaza fuerte de Moratalla tiene un entramado urbano y un castillo bellísimo. Para elegir donde quedarse en la zona y conocer la rica gastronomía local hemos preparado la página especializada Dormir y Comer en Caravaca de la Cruz.

¿Quieres conocer este sitio?

En sus inmediaciones se encuentra la importante Cueva Negra, donde se han hallado los vestigios de fuego del Paleolítico, más antiguos de Europa. En el cerro de la población y sus inmediaciones los íberos erigieron cinco poblados, hoy conocidos como Cabezos de San Jorge, El Cabecico, San Sebastián, La Cruz y El Carmen.

Sin grandes noticias del periodo romano y visigodo, se sabe que fue una de las poblaciones bajo el gobierno del conde Teodomiro que en el año 713 se entrega sin lucha a los moros a cambio de mantener el gobierno, usos y costumbres, así como la propiedad de las tierras. Esta situación finalizó en el 785, cuando el califato cordobés derogó unilateralmente el pacto de Tudmir y pasó a gobernar directamente el territorio lo que aceleró la islamización del lugar. Posteriormente la población pasaría por las manos de almorávides, almohades y diversos reyes taifas; el último de estos fue el célebre Ibn Hud, cuyo alcaide era Zeit-Abu-Zeit.

Se cuenta que entre los prisioneros cristianos llegados en 1231 a Caravaca había un sacerdote a quien el caudillo moro ordenó celebrar una misa habiendo solicitado que le procuraran todo lo necesario. Comenzada la ceremonia, el sacerdote se vio obligado a interrumpir ya que no había crucifijo en el altar. En ese momento, por la ventana del salón, aparecieron dos ángeles portando una cruz que depositaron en el altar a fin de que el sacerdote pudiera continuar la misa. Ante aquella milagrosa aparición, cuenta la tradición, el sayid y los suyos se convirtieron al cristianismo.

Hasta trece años después no se firma el Tratado de Alcaraz por el que el territorio murciano es anexionado por Castilla. Como ocurrió en el resto de poblaciones de la zona, en 1264 se produce la insurrección de la población mora a causa del incumplimiento de las garantías de autonomía del Pacto de Alcaraz. Esto provocó el despoblamiento de la vecina Cehegín que se convirtió en una aldea de Caravaca. Se encomendó la defensa de esa fortaleza fronteriza a la Orden del Temple, que fue reemplazada por los Caballeros de Santiago a partir de 1312, cuando aquellos fueron disueltos. Se forma así una gran encomienda, gobernada desde Caravaca, que incluyó a plazas fuertes tan alejadas como Yeste o Ricote. Para 1344 Cehegín ya se había recuperado lo suficiente como para tornarse municipio independiente (aunque gobernado por los caballeros).

En 1488, durante la Guerra de Granada, el rey Fernando el Católico visitó el castillo para adorar la Santa Cruz y llevó como regalo una lámpara de plata que aún se conserva. Tras la derrota de los musulmanes de Granada, la población se establece fuera de las murallas, sobre los lugares donde antaño estuvieron los poblados íberos. También se incrementa espectacularmente la roturación de tierras, aumentando la población hasta unos 7.000 habitantes, por lo que era la tercera ciudad de Murcia a finales del siglo XVI.

La reliquia de la Santa Cruz atrajo a numerosas órdenes religiosas que fundan establecimientos en la villa, entre ellas las carmelitas, establecidas por Teresa de Jesús, y los jesuitas los cuales tendrían un importante papel en la difusión internacional del culto a la reliquia, consiguiendo que acudieran peregrinos de toda Europa.

Imagen de la localidad. Años 50

En 1617 comienza a erigirse el Santuario dentro del castillo donde ocurrieron los hechos. En los siglos posteriores las órdenes religiosas promovieron la construcción de bellos edificios, así como de las imágenes y toda clase de extraordinarios objetos litúrgicos.

Durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas de Soult perpetraron el mayor saqueo de la historia de Caravaca de la Cruz, quemaron después el pueblo. La enérgica reconstrucción por parte de sus habitantes fue recompensada con el título de ciudad, concedido en 1849.

La época de prosperidad permitiría que en 1884 contase ya con agua corriente en los domicilios, y con luz y telégrafo tres años después.

En 1934 se produjo el robo de la astilla de madera, el Lignum Crucis, de la Cruz de Caravaca. Durante la Guerra de 1936 buena parte del patrimonio religioso fue expoliado. En 1945 el Papa Pio XII envió otro fragmento de la cruz para sustituir al robado. Entre los días 1 y 5 de mayo se celebran grandes fiestas por ese motivo.

En 1998 el Papa Juan Pablo II concedió a Caravaca de la Cruz el Año Santo Jubilar Perpetuo junto con otros cuatro lugares en el mundo (Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela, y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria ). El acto fue oficiado por el entonces cardenal Ratzinger (posteriormente nombrado Papa Benedicto XVI). Por ello, cada siete años, y a perpetuidad, Caravaca tiene el derecho de celebrar el Jubileo.

El casco antiguo, en torno al castillo, mantiene la concepción de un barrio medieval. En la plaza del Arco se encuentra el Ayuntamiento, construido en el siglo XVIII sobre un arco de sillería que originalmente sirvió de puerta de entrada a la localidad, y la Iglesia de El Salvador, joya del renacimiento murciano declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. La iglesia fue construida entre los años 1534 y 1600 y muestra elementos góticos, platerescos y barrocos; su torre se construyó un siglo después. Destacan entre otros elementos, el retablo mayor, obra de José Sáez, procedente de una iglesia jesuítica desamortizada, varias imágenes de la escuela de Salzillo y la rejería de las capillas.

Sobre la plaza asoma la Iglesia de la Soledad, en la calle santa Ana. La que fue una antigua parroquia construida en la segunda mitad del siglo XVI, se caracteriza por tener un aspecto exterior de fortaleza, con grandes contrafuertes, puertas y ventanas renacentistas, excepto una portada lateral barroca. Incompleta en la actualidad -el presbiterio, coro y espadaña no se conservan-, su interior presenta unas esbeltas columnas jónicas y sus retablos y bienes inmuebles están repartido en otras iglesias de Caravaca. El edificio acoge hoy día el Museo Arqueológico que tiene como dintel, en la entrada principal, una lápida romana. La colección muestra restos prehistóricos y de los poblados ibéricos de los Villares y Villaricos, además de objetos medievales.

Hay que ver en Caravaca de la Cruz el Castillo-Santuario de la Santísima y Vera Cruz, conjunto declarado Monumento Histórico Artístico. Para ello se debe subir por la cuesta del Castillo hasta lo alto del cerro. Al recinto amurallado se accede a través de una puerta de poniente, con arco de medio punto rebajado y protegida por dos torreones cuadrados con escudos de la orden del Temple. Alfonso X el Sabio, en 1243, reconquistó la fortaleza que pasó a depender de la Corona de Castilla y años más tarde, en 1266, el castillo pasó a manos de la Orden del Temple hasta su disolución, en 1310. Será la Orden de Santiago su propietaria desde 1344 hasta su desaparición temporal en el siglo XIX.

Vista aérea de la localidad

El origen del Castillo es árabe (X-XI). Con planta poligonal, muros de mampostería y sillar en las partes nobles, conserva algunos restos del período islámico como el aljibe, una mazmorra y algunos cimientos. Las murallas datan del siglo XII pero están completamente reconstruidas. Entre los catorce torreones existentes, todos diferentes, destacamos la Torre del Homenaje, llamada “Torre Chacona” por ser Juan Chacón quien la reconstruyó en el siglo XV.

El Santuario, comienza a construirse en 1617 (existió una capilla anterior) y se termina en 1703. La fachada, de estilo barroco del XVIII, se caracteriza por la utilización de mármoles rojos y grises de la zona y una gran imaginación decorativa, haciendo referencia a la Santa Cruz. La iglesia tiene planta de cruz latina, con tres naves, una tribuna corrida sobre las naves laterales y cúpula en el crucero. En La Capilla Mayor se halla a su vez la Capilla de la Aparición, donde se encuentra la ventana por la que, según la tradición, entraron los ángeles que depositaron la Cruz. En el presbiterio cuelga la lámpara de plata -transformada en el siglo XVIII- , donativo del rey Fernando el Católico cuando visitó el lugar para venerar la Cruz.

La antigua Casa del Capellán, con un bonito claustro de dos plantas, alberga el Museo de la Vera Cruz cuya más preciada pieza es la arqueta de plata que contiene la llamada Cruz de Caravaca, consistente en un relicario que guarda un Lignum Crucis (fragmento de madera de la Cruz de Cristo). La Cruz tiene dos travesaños o cuatro brazos, en lugar de la cruz católica con dos. Está documentada su presencia en Caravaca desde el siglo XIII. Se expone también la casulla de Chirinos, pieza de tejido hispano-musulmán tradicionalmente identificada con la que portaba el sacerdote cuando apareció la Sagrada Cruz.

Bajando del santuario, encontramos en la calle de Las Monjas varias casas nobiliarias, el Convento de Clarisas, fundado en 1609 y único de clausura activo en la ciudad. En el nº 19, junto a la Oficina de Turismo, se halla el Palacio de los Uribe, sede actual del Museo de la Fiesta. El palacio fue construido en el siglo XVI por Fernando de Mora y Ana de Moya, cuyos escudos aparecen en la fachada, y en la segunda mitad del siglo XVIII fue heredado por Diego Uribe y Yarza, primer marqués de San Mamés de Arás y propietario de las llamadas Fuentes del Marqués. Las cuatro plantas del museo muestran un recorrido de la Historia de la Vera Cruz, la Bendición del Vino y las fiestas de Moros y Cristianos a través de las vestimentas de moros y cristianos, ornamentos, mantos bordados con los que cubren a los caballos del vino etc…

En la calle Mayor se halla la Iglesia y Convento de San José de monjas Carmelitas Descalzas, fundación de Santa Teresa en 1576 a la que no pudo asistir la santa por un asunto surgido en Sevilla. La Oficina de Turismo informa de las visitas con un guía oficial en las que se muestran la sacristía mayor, el locutorio alto, la celda tipo de una religiosa, la capilla de las profesas, la sala de oficios y trabajos del noviciado, la cocina y el refectorio, entre otras salas.

A lo largo de las calles Rafael Tegeo y Mayor de Caravaca, encontramos una serie de casas señoriales murcianas, la Casa de la Virgen (s. XVIII) y la Casa de la Encomienda o Casa Tercia, edificio emblemático de la Orden de Santiago.

En el bulevar de la calle Corredera se halla la Hospedería Ntra. Señora del Carmen instalada en el antiguo monasterio fundado en 1587 por San Juan de la Cruz, a petición de las propias carmelitas quienes requerían confesores. El santo estuvo en la localidad hasta siete veces. Una zona está habitada por  una pequeña comunidad de carmelitas descalzos.

Al otro lado de la calle se halla la Parroquia de la Purísima Concepción (XVI-XVII) que conserva un hermoso artesonado mudéjar. Cerca aparece  el Templete, monumento muy popular donde tiene lugar cada tres de mayo el ritual del baño de la Cruz en la Fiestas de la Santísima y Vera Cruz por lo que también este lugar es conocido como “El Bañadero”. El templete, de estilo barroco, tiene planta hexagonal inscrita en una circunferencia. Se compone de un pódium con pilares vistos y una cúpula sobre tambor cubierta de teja árabe con una linterna.

A dos km se encuentra el hermoso paraje natural (citado por el geógrafo árabe Al-Himyarí (XIII- XIV) de Las Fuentes del Marqués donde confluyen varios manantiales de agua con gran riqueza vegetal y animal. El Torreón de los Templarios, al parecer antigua residencia de verano del marqués de San Mamés del siglo XVI, construida sobre una edificación templaria, aloja actualmente el Centro de Interpretación de la Naturaleza.

Imprescindibles

Torreón del Castillo
Torre Iglesia el Salvador

Datos prácticos

Coordenadas

38° 6′ 27″ N, 1° 51′ 36″ W

Distancias

Murcia 74 km, Albacete 148 km, Alicante 150 km, Madrid 397 km

Aparcamiento

Se ha habilitado en el Paseo de Santa Clara una amplia zona de estacionamiento gratuito para autobuses y vehículos particulares

Altitud

625 m

Habitantes

26 024 (2013)

Las Cuadrillas (enero, n el barrio de Barranda); Noche del Reventón (martes previo al Miércoles Santo en el que se toman las tradicionales tortas fritas hasta reventar ya que comienza la Cuaresma, tiempo tradicionalmente de ayuno), Semana Santa, Fiestas de la Santísima y Vera Cruz (del 1 al 5 de mayo, declaradas de Interés Turístico Internacional, con numerosos actos litúrgicos: procesiones, ofrenda floral, misas y además concurso de caballos a pelo, actuaciones de caballeros de San Juan de Jerusalén y desfiles de Moros y Cristianos, la Carrera de los Caballos del Vino, el acto con mayor tradición, etc…); Exaltación de la Santísima y Vera Cruz (14 de septiembre), Romería de los Caballos del Vino (septiembre), Los Santos Inocentes (28 de diciembre)

Certamen de Migas del Sureste (20 de abril), Feria Regional del Caballo (octubre)

Otros destinos próximos

Comentarios Facebook

About the author

Comentarios

  • Pepe Moreno 11 agosto, 2016 at 2:32 am

    Certamen de migas del sureste ¿el 20 de abril?. Me parece que es el 30

  • Juan Manuel Garcia 11 agosto, 2016 at 3:33 pm

    Hola a todos.
    En primer lugar quiero felicitaros por este magnifico reportaje de Caravaca de la Cruz, en segundo lugar como pastelero que soy me gustaría aclarar el tema de las Yemas de Caravaca. Ponen que las Yemas pueden ser rellenas de caramelo o de chocolate, y realmente las Yemas son cubiertas en chocolate o caramelo, de hay que las Yemas de Caravaca pueden ser: Yemas de Caramelo o Yemas de Chocolate. Añadir que yo las hago también de Rón, Yemas al Ron bañadas de chocolate.
    Un saludo.

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons

Utilizamos cookies de terceros para mejorar la usabilidad para dispositivo de usuario. Si usted continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración y obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar