Escenario de batallas entre liberales y carlistas

En el límite con el Maestrazgo de Teruel, encaramada en las faldas de su cerro, Vilafranca fue cabalgada por el Cid hace casi un milenio. Sin embargo, es más conocida como reiterado escenario de asedios y batallas durante las Guerras Carlistas. Punto de partida para la numerosas excursiones por su sierra, contiene interesantes edificios y un importante retablo del siglo XV. ¿Te unes en nuestro recorrido por todo lo que ver en Villafranca del Cid?

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Este singular y pequeño municipio del interior de Castellón, conserva interesantes edificios civiles y religiosos. Lo más destacado que ver en Villafranca del Cid son la Iglesia de Santa María Magdalena, ermitas como la de Santa Bárbara y la de San Roque, su Ayuntamiento y las diferentes fachadas de las casas modernistas. La visita a este pueblo puede ocupar una mañana.

La mejor opción para el viajero que desee quedarse en la zona es dirigirse hacia el sur para visitar el importante parque natural coronado por la emblemática Penyagolosa, que domina todos los contornos. Se trata de un espacio para el senderismo y otras modalidades de turismo activo.

La escapada puede continuar en dirección norte con una excursión de día completo a la espectacular fortaleza de Morella. Para descubrir toda la información acerca de la gastronomía local y los escasos alojamientos, consulta nuestra página Dormir y Comer en Villafranca del Cid.

¿Quieres conocer este sitio?

Aquello que ver en Villafranca del Cid está ligado a su historia. En unas cuevas cercanas se han hallado vestigios del Mesolítico (10.000-5.000 a.C.), así como Ereta del Castellar, un poblado de la Edad de Bronce (1600-1200 a.C.). También hay restos de una calzada romana.

Las crónicas sobre Rodrigo Díaz de Vivar lo sitúan en esta comarca en el año 1084. Estando al servicio del rey al-Mutamid de la taifa de Zaragoza, derrotó al gran ejército del rey de Aragón y de al-Mundir (rey de la taifa de Lleida).

A partir de entonces le llamaron Sidi (Señor) de donde vino su apelativo El Cid. La gesta quedó en la memoria de sus habitantes. Así, tiempo después decidirían asociar el nombre de su pueblo al del Cid. En sentido estricto, la historia de Vilafranca comienza el día 7 de febrero de 1239, cuando el conquistador de la zona, el caballero Blasco de Alagón, concede la “Carta Pueblo al Río de las Truchas”.

Este lugar se conoce actualmente como La Pobla del Bellestar. Es recordado porque por allí entro por primera vez en tierras castellonenses el rey Jaime I. En éste documento el Señor fundador repartía derechos y obligaciones con los primeros pobladores del lugar, Marco de Villar Longo y García Navarro.

Desde que se agregó a los “Términos generales del Castillo de Morella” en 1303, los habitantes de Vilafranca trataron de librarse de esa tutela. Por este motivo, se sublevaron en diciembre de 1333. En 1358 el rey Pedro IV el Ceremonioso autorizó la construcción de unas murallas y le concedió la independencia. Sin embargo, once años después se la quitaría de nuevo.

Qué ver en Villafranca del Cid
A la dcha. la Ermita de la Virgen del Llosar, a mediados del siglo XX

A finales del siglo XVII Felipe IV le concede la independencia definitiva, como premio por el buen servicio que dieron sus habitantes durante la sublevación de Cataluña. Pasó asó a ser villa de realengo.

Durante la Guerra de Sucesión, Morella fue partidaria del rey Felipe V. Por lo tanto, Villafranca y el resto de localidades del contorno apoyaron al pretendiente Carlos de Austria. Sin embargo, esta vez Villafranca mantuvo su independencia.

Al comenzar las Guerras Carlistas fue una Villa liberal, a pesar de que allí había nacido el famoso guerrillero carlista El Serrador. En 1834, fue tomada por sorpresa por el general Cabrera. La villa fue recuperada pero, al estar rodeada de poblaciones dominadas por los carlistas, debió de ser abandonada hasta el final de la guerra.

En la Segunda guerra volvió a ser un bastión liberal. En 1874 y 1875, en su inmediaciones se libraron dos sangrientas batallas. La de Tots Sants ganada por los carlistas y la de Pla del Mosorro, en la que los carlistas sufrieron una derrota muy importante.

Durante la Guerra Civil de 1936 Villafranca del Cid ganó relevancia por las colectivizaciones que hizo el sindicato anarquista CNT en la zona. En los años 40 se extendieron por la zona partidas de “maquis” (guerrilleros republicanos) perseguidos por la Guardia Civil.

Ahora corresponde leer el apartado Qué ver en Villafranca del Cid.

Empezamos nuestra visita a lo que ver en Villafranca del Cid (en valenciano Vilafranca) en su Ayuntamiento. Se edificó a finales del siglo XIV en estilo gótico con elegantes estancias con ventanales. El edificio alberga las oficinas municipales, una Sala de Sesiones y la Oficina de Turismo.

Actualmente el verdadero Ayuntamiento se encuentra en otro inmueble de la población. No obstante, es en el edificio gótico donde se reúnen los consejeros para debatir y realizar plenos en el Salón del Consejo. Aquí se halla el bello retablo de La Virgen del Llosar (patrona de Vilafranca) obra de Valentí Montoliu, en 1455.

La Casa de los Peñarroya es un caserón de modesta apariencia que pertenece a una de las familias más importantes de la historia de Vilafranca. En su fachada, además del escudo de la familia, encontramos un panel conmemorativo. Éste recuerda que Juan Bautista Peñarroya fue el encargado de conseguir la deseada independencia de Morella, convirtiéndose así la localidad en Villa Real.

En este mismo emplazamiento se halla la Lonja de Vilafranca fechada en el año 1889. Aquí se ha instalado el Museo de la Piedra en Seco, el primero de la Comunidad Valenciana.

La Iglesia Parroquial de Santa Maria Magdalena (1567 y 1572) es un templo imprescindible que ver en Villafranca del Cid. Está considerada uno de los referentes de la arquitectura renacentista valenciana.

También alberga un Museo Parroquial con obras de arte muy interesantes que ver en Villafranca del Cid. Por ejemplo, el retablo gótico procedente de La Ermita de San Miguel de La Puebla de Bellestar, pintado en 1429 por Bernat Serra. El Campanario de la Iglesia se construyó en 1909. En su parte trasera, con aspecto de fortaleza, se halla la Torre de Conjurar.

Mientras paseamos por sus calles podemos deleitarnos con las fachadas de las Casas modernistas que ver en Villafranca del Cid. Fueron construidas durante el auge económico de finales del s. XIX y principios del XX. Entre ellas, las casas de Julio Monfort, de Álvaro Monfort y de Enric Segura. Otras fachadas pertenecen a casas medievales con los escudos de quienes fueron sus fundadores.

El Portal de Sant Roc (s. XIV) sitúa al viajero en la posición en que se encontraba la muralla medieval. Muy cerca está el Antiguo Hospital, edificio en el que se albergaba también a los peregrinos y pobres de solemnidad. Actualmente se dedica a actividades culturales.

Qué ver en Villafranca del Cid
Casas de la típica construcción de piedra en Villafranca del Cid

Continuamos con los que ver en Villafranca del Cid alrededores. Encontramos la austera Ermita de San Roque (1704). Se construyó sobre un antiguo templo, en 1520. Un villafranquino se contagió de la peste y se resguardó en una cueva, prometiendo edificar una ermita en honor a San Roque si se sanaba.

No solo él fue curado, sino la población entera. También se libraron de una plaga de langostas por lo que San Roque fue nombrado patrón de la localidad en 1688. Otra edificación similar es la Ermita de Santa Bárbara, patrona de Vilafranca. Fue construida, entre 1733 y 1794, con elementos neoclásicos y barrocos. Un espacio interesante que ver en Villafranca del Cid.

Hacia unos 7 km en dirección a Teruel, se encuentra Pobla de Bellester y su bello Pont de la Pobla de Bellester. Por él desde el siglo XIII han pasado rebaños y guerreros sin modificar su estampa. También se encuentra la Ermita de San Miguel. Posee un estilo románico y algunos añadidos góticos, edificada a finales del siglo XIII. Posee un interesante retablo del siglo XV, obra de Bernat Serra.

A 1,5 km del pueblo, en dirección a Anglesola, se halla la bella Ermita de la Virgen del Losar. Ésta ocupa el lugar en que, según la tradición, en el siglo XIV, un agricultor contempló cómo sus bueyes se inclinaron y arrodillaron al llegar a un punto del lugar donde él estaba arando. El arado había tropezado y el labriego encontró enterrada la imagen de la Virgen con el Niño, actualmente la patrona, que se venera en los contornos.

Entre 1663 y 1683 se construyó el actual edificio en un austero estilo barroco. Tiene una interesante portada con su hornacina. El frente está coronado por una espadaña con tres campanas en dos alturas. Destacar en su interior el camarín de la virgen, con su retablo y su cúpula, con una colorista decoración barroca.

En conclusión, esto es todo lo que ver en Villafranca del Cid. ¿Añadirías algo más?

Imprescindibles

Qué ver en Villafranca del Cid
Ermita de la Virgen del Losar
qué ver en Villafranca del Cid
Ciudad

Datos prácticos

Coordenadas

40° 25′ 36.96″ N, 0° 15′ 27.54″ W

Distancias

Castellón 85 km, Madrid 292 km

Aparcamiento

Sin dificultad

Altitud

1125 m

Habitantes

2547 (2013)

Entre todo lo que ver en Villafranca del Cid, no dudes en acudir a sus fiestas. Primero, La Publicata, el día de San Antonio Abad (17 de enero, quema de la barraca del santo, hecha con troncos y leña por los lugareños). Segundo, la Festividad del Corpus (domingo siguiente al jueves del Corpus se celebra una procesión ). Tercero, San Roque (Fiestas patronales durante 9 días, a partir del 15 de agosto).

Finalmente, la festividad de la Virgen del Llosar (fiestas patronales. Tres dias antes del 8 de septiembre, toros embolados y bailes en las calles y, el día 8, procesión hasta el Santuario de la Virgen del Llosar).

Feria de la Magdalena (22 de julio).

Industria textil (medias y calcetines) e industria maderera.

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