La Cueva de Sant Josep, también llamada Gruta de San José, en el municipio de la Vall de Uxó (Castellón), están situadas en la Costa de Azahar, cerca del Parque Natural de la Sierra de Espadán. En el interior de la cueva de Sant Josep se encuentra el río subterráneo navegable más largo de Europa, todo un espectáculo para aquellos que se adentran en sus aguas. Un viaje al interior de la Tierra en el que admirar este patrimonio cultural y geológico.

Cueva de Sant Josep
Foto: Comunicación - Cueva de Sant Josep

La cavidad cuenta con una surgencia activa surgida en calizas durante el período del Triásico medio. Sin embargo, lo curioso es que a pesar de las muchas visitas que han llevado a cabo diferentes espeleólogos a la cavidad, todavía no se conoce el origen del río ni tampoco el final de la gruta. Interesante es también la temperatura dentro de la cueva de Sant Josep, que se mantiene constante a 20ºC durante todo el año. Actualmente presenta 2.750 metros de recorrido, convirtiéndose en la cavidad de mayor recorrido de Castellón y la segunda de la Comunidad Valenciana.

Historia de la cueva de Sant Josep

Cueva de Sant Josep
Foto: Gentileza de Sergio Laburu, Roberto F. García, www.espeleofoto.com y Coves de Sant Josep

La importancia de esta cueva es tal que antes de los adelantos del siglo XX célebres historiadores como Sebastián Miñano, J.Cavanilles o Pascual Madoz ya habían citado en sus obras sobre geografía la existencia de la gruta de San José. Además, se tuvo constancia de que la cueva ya era conocida en el Paleolítico Superior, es decir, hace aproximadamente 17.000 años. Así lo demostraron los yacimientos arqueológicos encontrados en la boca de acceso al lado de las pinturas rupestres que ahora están declaradas Patrimonio Mundial de la Unesco y Bien de Interés Cultural. Por este motivo se trasladó la entrada a la cueva.

Cueva de Sant Josep
Foto: covesdesantjosep.es

La proximidad de un poblado ibérico apuntaba también a que durante la época íbera la gruta ya era conocida y explorada. Se sabe también que los romanos conocían de su existencia, como se puede saber gracias a una lápida dedicada a Caio Cneo Craso, que fue hijo del cónsul romano Marco Licinio Craso.

Hasta 1902 no se llevó a cabo la primera exploración conocida, en la que se llegó hasta la Boca del Forn, un estrecho paso que dejaban libre las aguas en aquella fecha que señalaba el límite de la parte accesible de la cueva.

En los años que sucedieron creció el interés por descubrir cada detalle de la cueva de Sant Josep. Fue así como, en 1915, el historiador Carlos Sarthou Carreres hace una exploración parcial. Un año después, vecinos de la localidad superaron la Boca del Forn y llegaron hasta el Lago de Diana. No obstante, encontraron como obstáculo insuperable la Galería de los Sifones.

Cueva de Sant Josep
Foto: Gentileza de Sergio Laburu, Roberto F. García, www.espeleofoto.com y Coves de Sant Josep

Con posterioridad se comienza a acondicionar la cueva para facilitar las visitas y permitir el paso de las barcas. Así, en 1950, la Boca del Forn deja de ser el límite del recorrido de la gruta.

En 1954 se realizó la primera exploración espeleológica y cuatro años después se confecciona el primer plano topográfico de la cueva de Sant Josep. En 1960 se comprueba que la cueva continúa al superar la Galería de los Sifones. Este paso se vuela con dinamita y se descubre el Estanque Azul así como el resto de galerías que engloban el recorrido actual. También se halla la Galería Seca. En los años siguientes, se descubren nuevas galerías y sifones hasta alcanzar el final conocido de la cavidad, superando los 2.000 metros de longitud.

Viajar por el río subterráneo navegable más largo de Europa

Cueva de Sant Josep
Foto: Comunicación - Cueva de Sant Josep

La boca de entrada a la cueva de Sant Josep está acondicionada como embarcadero destinado a la visita turística de la gruta. Desde aquí un barquero guía las pequeñas barcas a través de una travesía que dura unos 40 minutos y navega a lo largo de 800 metros, pues los 250 metros restantes de la visita se destinan a la galería seca. Se trata de un espacio misterioso y, sobre todo, silencioso, en el que el agua ha moldeado las rocas a placer a lo largo de miles de años, encontrándose formas muy curiosas.

Cueva de Sant Josep
Foto: Comunicación - Cueva de Sant Josep

De esta manera, desde el embarcadero se comienza una ruta que desemboca en la Sala de los Murciélagos. Es la primera de las grandes salas. Su nombre hace referencia a la gran cantidad de murciélagos que antiguamente habitaban la gruta de San José. Aquí destaca la bóveda, con miles de formas esculpidas por el agua. Abandonando esta sala y tras pasar el paseo de los enamorados aparece el Lago de Diana, con sus cinco metros de profundidad. Se caracteriza por los colores verdes a causa del musgo que crece en las zonas oscuras, aunque está iluminada artificialmente.

Cueva de Sant Josep
Formas esculpidas por el agua | Foto: covesdesantjosep.es

Tras esto se llega a la Boca del Forn, un antiguo sifón ampliado artificialmente. Pasando esta galería se llega hasta un nuevo paso estrecho, la Galería de los Sifones, un antiguo sifón inundado de 60 metros de longitud. Constituye el túnel artificial más largo del recorrido. Aquí viven unos crustáceos que solo se encuentran en este tipo de espacios naturales.

Después aparece la Galería Seca, donde en la roca, gracias al juego de luces y sombras, destacan originales formaciones como la Cascada de la Flor, que cuando llueve a su curioso diseño se suma la caída del agua. Al final de esta el recorrido vuelve a unirse con la galería inundada.

Cueva de Sant Josep
Foto: Comunicación - Cueva de Sant Josep

De esta manera, cuando se recorren a pie los 250 metros a través de un pasillo guiado por las rocas, se llega a otro embarcadero. Antes de subir de nuevo a la barca, puede vislumbrarse el inicio de un oscuro túnel que lleva hasta la cueva ya explorada pero cerrada al público. Unos 1950 metros en total en el que está escondido el secreto del inicio del manantial subterráneo de la cueva de Sant Josep. Son pocos los que han entrado en esta parte de la cueva, espeleólogos y expertos.

Antes de que concluya la visita, y de vuelta en la barca, se puede observar la zona conocida como La Catedral, pues cuenta con una bóveda de 12 metros de altura. Aquí pueden verse colgando por toda la sala estalactitas tan extrañas como La Medusa, que recuerda a este animal.

Conciertos en el interior de la Tierra

Cueva de Sant Josep
Expediciones en kayak | Foto: Comunicación - Cueva de Sant Josep

Durante los meses de verano suelen celebrarse en la Sala de los Murciélagos conciertos acústicos cortos, así como otros de más duración en la zona del embarcadero. El aforo queda limitado a seis barcas. Para poder disfrutar de esta actividad es necesario adquirir las entradas con antelación. Todo un espectáculo musical en un entorno único. Otra de las actividades que se llevan a cabo en la gruta de San José son las expediciones en kayak con baño incluido, aunque solo se realizan en temporada baja.


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