El osario de Wamba: miles de huesos y calaveras en el corazón de Castilla

El osario de Wamba es un caso único en España. Se trata de un osario lleno de calaveras y huesos, un total de entre 1.000 y 2.000 restos de hombres, mujeres y niños de la Edad Media. Es uno de los grandes misterios que esconde esta localidad de Valladolid en la que viven poco más de 300 personas.

Ubicada en los Montes Torozos, Wamba también es la única localidad en España cuyo nombre empieza con la letra W, aunque en realidad se pronuncia «bamba». Otra de sus singularidades reside en que la localidad forma parte del Camino de Santiago de Madrid. Con un pasado visigótico y mozárabe, Wamba también fue hogar de la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén.

Osario de Wamba
Osario de Wamba

La historia del nombre de la localidad también es legendaria. En sus inicios la ciudad visigoda se llamaba Gérticos. Con la muerte del rey visigodo Recesvinto en el año 672 aquél que le sucedió en el trono fue Wamba. Como mandaba la tradición, al nuevo rey se le coronaba en el lugar en el que había fallecido el anterior. Por este motivo la localidad adquirió su nombre, orgullosa de ser un núcleo visigodo con poder y relevancia. Fue uno de los últimos monarcas cristianos antes de que tuviera lugar la invasión musulmana.

Siglos más tarde, concretamente en el XIII hasta el XVII los Caballeros Hospitalarios de la Orden de San Juan de Jerusalén se instalaron en la zona. Se piensa que son los caballeros los que comenzaron a enterrar aquí los restos de los monjes que pertenecían a su orden.

Osario de Wamba
Osario de Wamba

No obstante, Wamba guarda más secretos además de aquellos relacionados con su topónimo. Si algo hay que visitar en Wamba es su majestuoso templo, la Iglesia de Santa María. La iglesia combina elementos artísticos como el mozárabe en su cabecera y el románico en su estructura, datados de los siglos X y XII.

Sin embargo, sus orígenes se remontan al siglo VII, pues se piensa que aquí se ubicaba un monasterio visigodo. Ya en su interior se puede acceder a una de sus joyas: el osario de Wamba. Así, a través de una de las paredes del claustro se encuentra una puerta la cual esconde un enigmático conjunto de calaveras.

El osario de Wamba se ubica en uno de los espacios de lo que fue el antiguo monasterio, que se arruinó tras las desamortizaciones decimonónicas. Las paredes de la habitación están revestidas de fémures, tibias y calaveras. Los huesos están colocados desde el suelo, unos sobre otros, hasta el arranque de la bóveda. El tamaño de las calaveras nos indica que son restos de adultos y también de niños. Se han contabilizado entre 1.000 y 2.000 restos de personas.

“Como te ves, yo me vi, como me ves, te verás»

La inscripción “Como te ves, yo me vi, como me ves, te verás, todo acaba en esto aquí. Piénsalo y no pecarás” domina el osario de Wamba. Impresiona ver tantos cráneos, cuencas de ojos y sonrisas cadavéricas orquestados de tal forma. Un recordatorio impertérrito de la celeridad con la que pasa el tiempo y la importancia que hay que darle a éste y a los buenos actos.

Osario de Wamba
Osario de Wamba, conjunto de restos

No obstante, aunque sobrecoja tal conjunto de huesos, antiguamente la grandeza del osario fue mayor. Con el objetivo de estudiar el osario de Wamba, en los años 50 el Doctor Gregorio Marañón se llevó a la universidad Complutense de Madrid dos camiones llenos de estos restos. Nunca se devolvieron al pueblo. Gracias al estudio se pudo certificar que los huesos y calaveras pertenecieron a hombres, mujeres y también niños de los siglos XIII a XVII. En total, cuatro siglos en los que el osario de Wamba fue alimentando no solo sus paredes, sino las leyendas y moralejas sobre la fugacidad del tiempo.

Hasta el momento del descubrimiento algunos historiadores mantenían que los restos pertenecían solo a los monjes y frailes que vivieron en el monasterio. Otros investigadores creían que el osario surgió tras vaciar un antiguo cementerio.

Iglesia de Santa María

Osario de Wamba, Iglesia de Santa María
Iglesia de Santa María

Son muchas las incógnitas para las que todavía en la actualidad no se han encontrado respuesta sobre la Iglesia de Santa María y sobre el osario de Wamba. Se conoce que en el lugar en el que se encuentra la actual iglesia antes se ubicaba una iglesia visigoda, así lo argumentan los restos decorativos hallados en el Museo Arqueológico de Valladolid. Los investigadores creen que es probable que en el momento de la repoblación de la zona se volviera a construir la iglesia que se erigía en los años de reinado de Recesvinto. Sus características indican que pudo ser la primera iglesia mozárabe que se levantaba en la zona.

Iglesia de Santa María en Wamba
Imagen en la pared de la Iglesia de Santa María

La Iglesia de Santa María (también conocida como Nuestra Señora de la O) es un templo románico del siglo XII que cuenta con la peculiaridad de contar con un cabecero mozárabe del siglo X. El edificio está constituido por tres naves y dos capillas, la de Doña Urraca y la del osario de Wamba.

Por su parte, en la capilla de Doña Urraca se encuentra sepultada la reina Urraca de Portugal. Se trata de la esposa del rey Fernando II de León, madre del también rey Alfonso IX de León. La reina se incorporó como freira en la Orden de San juan de Jerusalén.

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