Qué ver en Linares

La ciudad de plomo donde murió Manolete

Esta localidad, próxima a la antigua ciudad romana de Cástulo, llegó a ser una de las más prósperas de Andalucía por sus minas de plomo. Los beneficios se pueden apreciar en sus bellos y funcionales edificios. Aquí nacieron además grandes artistas, siendo su famosa plaza de toros donde Manolete sufrió la cogida que acabaría con su vida. Esta es la historia y lo mejor que ver en Linares.

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Esta localidad de Jaén da para un fin de semana completo de escapada. Además del propio patrimonio que ver en Linares, merece la pena acudir al yacimiento de la ciudad romana de Cástulo. Si hay más tiempo, hacia el este hay dos ciudades Patrimonio de la Humanidad: Úbeda y Baeza. Los interesados en la historia militar tienen una gran alternativa en la vecina Bailén, escenario de una mítica batalla decimonónica, y Baños de la Encina, que luce el impresionante Castillo de Burgalimar. La misma capital provincial, Jaén, es también una opción segura.

Para no fallar en las reservas de restaurantes y alojamientos consulta las páginas sobre comer y dormir en Linares. Por último, esta localidad es buena base para varias actividades de turismo activo en Jaén.

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Para abordar al cien por cien lo que ver en Linares hay que repasar un tanto su historia. La ocupación de la zona está documentada arqueológicamente desde el 2000 a. C. Sin embargo, fue en el siglo VI a. C. cuando se fundó Cástulo. Se trata de una población muy próxima a Linares, importante enclave íbero y capital de la provincia Oretiana, también conocida como Salto Castulonense. Su riqueza mineral y haber sido cuna de la mujer de Aníbal Barca, Himilce, la hicieron famosa. La población sería ocupada por los romanos, habiendo un importante yacimiento en proceso de investigación.

En la época árabe hubo una fortaleza en el solar de la ciudad actual. No sería hasta el 1155, en tiempos de Alfonso VII, cuando esta pequeña aldea fue sometida a la jurisdicción de Baeza. Por entonces era conocida con el nombre de Leñares de Baeza. Hacia 1231, Fernando III el Santo entregó la administración y defensa directa de Linares a Baeza. Más tarde, ya en 1565, Felipe II le concedió el título de Villa. De esta forma quedaba liberada de la dependencia antes mencionada. La localidad era un próspero núcleo urbano con dedicación principalmente agraria y comercial.

Vista antigua de la Casa Consistorial de Linares
Vista antigua de la Casa Consistorial de Linares.

La explotación de los recursos mineros de la ciudad, especialmente del plomo, se desarrolló desde los siglos XVII y XVIII. No obstante, el gran impulso al respecto se dio en el siglo XIX, cuando alcanzó su máxima producción. Esto motivó que en los alrededores de Linares hubiera hasta una docena de minas, fundiciones y lavaderos para su procesado.

Gracias a la riqueza generada por las industria minera fue el lugar más próspero de la provincia. Además, recibió una temprana conexión de ferrocarril para transportar su mineral. Este entorno, por otro lado, provocó que se asentara como un interesante vivero de negocios. Este auge quedó reflejado en un urbanismo moderno desarrollado desde mediados del siglo XIX hasta la Guerra Civil.

En 1873, por sus méritos como empresario, José de Murga y Reolid recibió de Amadeo I de Saboya el marquesado de Linares. Tal título se creó ex profeso para él. El emprendedor edificaría en la madrileña plaza de la Cibeles el famoso Palacio de Linares, hoy Casa de América. En la población jiennense levantó el Hospital Marqueses de Linares, que alberga su espectacular mausoleo. Dos años más tarde, Alfonso XII concedió el título de Ciudad a Linares.

Fue tal el desarrollo alcanzado en esos años que incluso se abrió una sucursal del Banco de España. Asimismo, varios países europeos mantuvieron representaciones diplomáticas en el lugar. Sin embargo, a lo largo del siglo XX todas las minas locales se clausuraron, la última en 1961. Debido a ello el sector metalúrgico se reconvirtió al automovilístico. En Linares nacieron personajes célebres como el torero Sebastián Palomo o los músicos Andrés Segovia y Raphael.

A continuación, lo mejor de Linares.

El recorrido por lo que ver en Linares puede iniciarse frente a las Casas Consistoriales. Estas presentan un sobrio y elegante aspecto clasicista, muy extendido en este tipo de edificios durante el siglo XIX. Sobresale en la estructura el patio central. Por otro lado, el vistoso pórtico de la fachada obedece a una reforma posterior. Frente al enclave se encuentra la Casa de los Piedrola. Su sobresaliente planta superior contribuyó a la cosmopolita imagen urbana que la ciudad tenía a principios del XX.

La sede local de la Agencia Tributaria se halla en la Casa de la Munición. Tal lugar fue además casa de moneda y cuenta con un llamativo portal. Su construcción fue patrocinada por Carlos III en el siglo XVIII. Luce un mosaico, que representa a Santa Bárbara, en la parte más elevada del frente.

Siguiendo con lo que ver en Linares se sitúa el paseo dedicado a sus marqueses. Allí persiste el espectacular Hospital de San José y San Raimundo (1905-1917), también conocido como Hospital de los Marqueses. Dicho edificio presenta un hermoso frente neogótico, en el que destaca la capilla de la parte central. En la cripta se hallan los sepulcros de los nobles. Fueron realizados en mármol y bronce por Lorenzo Coullaut, autor del Monumento a Miguel de Cervantes existente en Madrid.

Existe una curiosa exposición permanente de objetos litúrgicos e imágenes relacionados con la fundación del Hospital de San José y San Raimundo. La colección incluye material quirúrgico antiguo proveniente usado en él. Por último, otro ámbito expositivo en este mismo centro está dedicado a la muerte del célebre torero Manolete. El famoso hecho se produjo el 29 de agosto de 1947 en la Plaza de Toros de Linares. El hermoso y sobrio coso se levantó en 1886 y es conocido en toda España. Asimismo, el fallecimiento de Manolete puede rememorarse en la Taberna El Lagartijo, situada en la calle Ventanas. Este inmueble de finales del siglo XVIII posee una curiosa muestra al respecto.

Por otro lado, la tradición minera local se puede seguir en el Centro de Interpretación del Paisaje Minero. El espacio se encuentra en la Estación de Madrid, un vistoso edificio de ladrillo y piedra de comienzos del siglo XX. Su forma se asemeja a un vagón de tren invertido. El Mercado Central de Abastos (1903-1906) es una notable construcción de ladrillo rojo de grandes ventanales.

Entre las iglesias que ver en Linares se halla la conventual de San Francisco (s. XVI muy reformada). Custodia una conocida imagen de Nuestro Jesús Nazareno y un retablo del siglo XVII. La Iglesia de Santa María (ss. XIII-XIV y XVI-XVIII), situada frente al ayuntamiento, destaca por su retablo plateresco y su torre octogonal. En la reforma de este templo gótico participó el célebre Andrés de Vandelvira.

Por otro lado, el Hospital de San Juan de Dios es el actual Palacio de Justicia. Muestra una fachada barroca presidida por una escultura del santo homónimo. En la Casa del Torreón (s. XVII) se encuentra una exposición permanente sobre el yacimiento de Cástulo, visitable a tres kilómetros de la ciudad.

El Palacio de los Orozco (s. XVII) acoge la sede de la Fundación Centro de Documentación Musical Casa Museo Andrés Segovia. Es destacable su patio interior y el balcón dispuesto sobre la puerta de acceso. Otra vivienda sobresaliente es el Palacio de Zambrana (s. XVI), en cuya parte superior de la fachada destaca un curioso cuerpo sobresaliente. También la Casa de los Pajares (s. XVIII), donde llama la atención la entrada principal.

Semana Santa en Linares
Semana Santa en Linares.

En la calle Iglesia se halla el edificio donde se almacenaba antiguamente el grano de linarense, el Pósito (s. XVIII). Este alberga el Centro de Interpretación de la Ciudad de Linares. Asimismo, acoge el Museo de Raphael. Exhiben unos cuatrocientos objetos del cantante, entre ellos un disco de uranio, logrado al vender cincuenta millones de discos en 1980. Otrora, la edificación funcionó como cárcel, por lo que su aspecto exterior es sobrio.

El Santuario de de Linarejos (s. XVII) se fundó tras una supuesta aparición de la Virgen a un pastor en 1227. Aunque su origen se remonta al siglo XIII, la ermita actual presenta un modesto aspecto producto de reformas contemporáneas. Con esto concluye el repaso a lo que ver en Linares.


Imprescindible

Minas de Linares
Minas de Linares.
Palacio de los Orozco en Linares
Palacio de los Orozco en Linares.

Datos prácticos

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