Capital de reinos y de la arquitectura renacentista

Situada en un alto sobre el valle del Guadalquivir y rodeada de majestuosas sierras, la monumentalidad de la localidad es inmensa. Esto se debe a que fue tanto reino moro como cristiano. Su conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad. He aquí la historia y lo mejor que ver en Baeza.

Planifica tu escapada a Baeza

El recorrido por la gran cantidad de edificios de que ver en Baeza requiere de un fin de semana completo. Quien disponga de más tiempo puede acercarse a Úbeda. Al oeste, por su parte, aguardan Linares y Bailén. Otra alternativa siempre apetecible es acudir a Jaen, la capital provincial.

Lo que tienes que saber de la gastronomía y los alojamientos locales está en las páginas sobre dormir y comer en Baeza. Además, la localidad es una buena base para diversos planes de turismo activo en Jaen.

¿Quieres conocer este sitio?

Para disfrutar bien de lo que ver en Baeza conviene repasar brevemente su historia. Del V milenio a. de C. son los yacimientos de Los Horneros y Los Morales. Más tarde, entre los siglos VII y IV a. C., los íberos controlaban un poblado del Cerro del Alcázar. Biatia sería el nombre que le dieron los romanos a Baeza, siendo declarada municipio en tiempos de Vespasiano. En el periodo de dominación visigoda fue sede de un obispado.

Desde el siglo VIII los musulmanes pasaron a controlar la zona. El topónimo que usaron para la ciudad fue Bayyasa. Una vez caído el Califato de Córdoba, la rica localidad fue muy disputada. Así, perteneció sucesivamente a las Taifas de Murcia, Almería, Denia, Granada, Toledo y Sevilla. Sea como fuere, los almorávides la tomaron en 1091. Posteriormente, musulmanes y cristianos se alternaron sucesivamente el control del lugar.

Bajo protección castellana, entre 1224 y 1226 se mantuvo la Taifa de Baeza, liderado por el rey al-Bayyasi, El Baezano. Acusado de traición, los almohades lo decapitaron en Almodovar del Río. Entonces, Fernando III el Santo tomó el control de la localidad, defendiéndola de los ataques mahometanos. De esta forma se mantuvo durante veinte años como la capital del Reino de Baeza. El monarca le otorgó el Fuero de Cuenca para atraer pobladores cristianos, convirtiéndose en una base de partida para la reconquista de Jaén. Por ello se la denominó como «Nido Real de Gavilanes». El lugar acogió hasta el siglo XV la “guerra civil baezana”, entre caballeros de los linajes Benavides y Carvajal.

Arco de Villalar en Baeza fotografía antigua
Arco de Villalar en Baeza.

Tras el final de la conquista de Granada, comenzaron dos siglos de expansión agropecuaria. La subsecuente riqueza financió numerosas obras públicas, incluso una Universidad. Destacan las continuas fundaciones eclesiásticas. Gran parte de su patrimonio se vería afectado por el terremoto de Lisboa de 1755.

Ya en el XIX se incrementaron los enfrentamientos entre los jornaleros. Bajo organización socialista o anarquista, estos se enfrentaron a las familias terratenientes que controlaban la población desde la Reconquista. La reforma agraria puesta en marcha por la Segunda República para repartir tierras no terminó de funcionar. Poco después, llegaría el golpe de estado militar y la sangrienta Guerra Civil. Finalmente, en 2003 la UNESCO declaró al lugar Patrimonio de la Humanidad.

A continuación, lo mejor que ver en Baeza.

Para ganar perspectiva sobre la ciudad lo mejor es arrancar el recorrido por lo que ver en Baeza en su Alcázar. Este acogía la Iglesia de Santa María del Alcázar, así como un palacio donde residían las autoridades. Isabel La Católica ordenó su derribo por no ser ya necesaria militarmente y ser objetivo de las luchas entre Benavides y Carvajales. De esta forma, el cerro se fue abandonando poco a poco.

El principal edificio que ver en Baeza es la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora. El templo se comenzó a edificar en 1147, en el espacio de la mezquita, aprovechando su alminar del siglo XI. La consturcción original se derrumbó en 1529, reedificándose en estilo gótico. Sin embargo, volvería a caer en 1567, manteniéndose solo la cabecera. El diseño definitivo se debe a los jesuitas, que usaron un estilo renacentista con influencias herrerianas. El conjunto posee tres naves y 19 capillas más la mayor. En el frente principal destaca el relieve de la Natividad. Por dentro sobresalen las capillas Dorada y de San José. También la espléndida reja de coro, el púlpito y su barroca custodia de plata.

Junto a la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora está el Seminario de San Felipe Neri (1660). De austero aspecto, su principal decoración son los vítores pintados por estudiantes en su fachada (siglos XVII y XVIII). Destaca su portada monumental y la capilla, siendo una instalación universitaria.

Hay incontables iglesias que ver en Bazea. Por ejemplo, la Iglesia de la Santa Cruz (s. XIII) es un raro ejemplo de románico. Mientras tanto, la Iglesia Parroquial de San Andrés (s. XVI) fue concebida en estilo plateresco. Durante casi un siglo tuvo la categoría de colegiata. El lugar alberga un destacado conjunto de tablas del siglo XV y valiosas esculturas. Además, sobresalen la portada sur, su torre, el retablo del siglo XVII y el órgano.

Asimismo, la Iglesia de San Pablo (s. XV) es un templo de tres naves. Aunque empezó siendo gótico, tiene elementos renacentistas como su portada de acceso. Dentro se conserva una tabla del siglo XVI que representa la Epifanía. Al tiempo, merecen atención su órgano barroco y la imagen de Jesús Nazareno. Por último queda la visita a la Iglesia del Salvador (siglos XIII al XVI). Fue iniciada en estilo gótico y reformada en renacentista.

No faltan tampoco excelentes conventos que ver en Baeza. Para empezar está el de la Encarnación (S. XVII), con notorias pinturas y un gran retablo barroco. En Santa María Magdalena (s. XVI) se guarda el célebre Cristo de la Caída (s. XVII). Por su parte, la imponente ruina del Convento de San Francisco fue erigida en estilo renacentista en el siglo XVI.

También es visible aún la Iglesia de la Purísima Concepción (s. XVII), otrora capilla de un hospital desaparecido. Mientras tanto, los jesuitas construyeron un imponente complejo arquitectónico del que permanece la Capilla de San Ignacio (s. XVII). En cuanto al célebre Hospital de San Antón (s. XVI), es sede del archivo histórico y biblioteca.

Fuente de Santa María y, tras ella, la Catedral de Baeza
Fuente de Santa María y, tras ella, la Catedral de Baeza.

La Antigua Carnicería (s. XVI), ahora sede judicial, fue trasladada piedra a piedra durante el siglo pasado hasta su localización actual. De su hermosa fachada sobresale el friso del primer piso y el escudo del Emperador Carlos. Posee además grandes huecos abiertos en la planta noble.

La Antigua Universidad de Baeza llevaba el nombre de Santísima Trinidad. Se trata de un edificio manierista de finales del siglo XVI. El conjunto está dotado de una monumental puerta de acceso, un imponente claustro y una bella capilla universitaria. Ya en el interior sobrecoge la imagen del Cristo resucitado (s. XVI), custodiada en la Sacristía de la capilla. En la actualidad sirve como Instituto de Enseñanza Secundaria.

El Ayuntamiento de Baeza se halla en la Antigua Prisión y Palacio del Corregidor. Merece la pena pararse a contemplar su fachada plateresca, con las alegorías de la Justicia y la Caridad que jalonan la puerta de entrada. El artesonado mudéjar instalado en el Salón de Plenos proviene del Convento de San Antonio.

Hay varios monumentos conmemorativos de gran interés que ver en Baeza. El principal es el Arco de Villalar (s. XVI), que recuerda la batalla en la que destacó el linaje local de los Carvajales. A raíz de la visita en 1526 de Carlos I, se levantó la Puerta de Jaén. Por otro lado, la Puerta de Úbeda es una torre albarrana que resultó desmantelada por orden de la Reina Católica en 1476. En el mismo entorno destaca la Fuente de los Leones, traída desde Cástulo en el siglo XVI. La preside una figura femenina elevada sobre una columna. Quizás se trate de Himilce, hija del célebre Aníbal. Por último, la Fuente de Santa María data del siglo XVI.

La importancia que tuvo la administración local se refleja en la arquitectura civil. Así, las Cancillerías o Casas Consistoriales Altas fueron sede del concejo entre los siglos XV y XIX. Por su parte, la Casa del Pópulo acogía la Audiencia Civil y las Escribanías Públicas de la ciudad.

En la zona conocida como El Paseo se levantan las Casas Consistoriales Bajas (S. XVII). De ellas destaca el balcón desde el que las autoridades contemplaban las corridas de toros. Al lado se alza la Torre de los Aliatares (s. XII), de origen musulmán. Es de lo poco que sobrevivió al masivo derribo de la muralla. Uno de los emblemas que ver en Baeza es el Palacio de Jabalquinto, ejecutado en estilo gótico isabelino. Especialmente notorio es su frente repleto de elementos decorativos. Los artesonados policromados cubren varias estancias.

Entre las muchas viviendas nobles destaca la Casa Solariega de los Galeote (s. XVI). Está dotada con una vistosa solana a modo de remate en la fachada.

[/vc_tta_section]

Imprescindibles

Iglesia de Santa Cruz en Baeza
Iglesia de Santa Cruz en Baeza.
Palacio de Jabalquinto en Baeza
Palacio de Jabalquinto en Baeza.

Datos prácticos

Coordenadas

37° 59′ 0″ N, 3° 28′ 0″ W

Distancias

Jaén 50 km, Sevilla 282 km, Madrid 321 km.

Aparcamiento

Numerosas zonas habilitadas de pago en el centro urbano; aparcamientos Úbeda en la Plaza de Andalucía.

Altitud

769 m.

Habitantes

16 535(2012).

Aquí, las grandes festividades que ver en Baeza: Carnaval, Semana Santa, Las Cruces de Mayo (mayo), San Isidro (fin de semana del 15 de julio), Corpus Christi, San Cristóbal (10 de julio), Feria de Agosto o de Nuestra Señora del Alcázar (Patrona, en torno al 15 de agosto), Reales Fiestas del Concejo de Baeza en honor a San Andrés (30 de noviembre).

Estos son otras ocasiones notables que ver en Baeza: Concurso Nacional de Saltos (agosto), Feria de Día (agosto), Romería de la Virgen de la Yedra (primer sábado de septiembre).

Alfarería, Esparto, Forja, Vidrieras, Faroles artísticos.

Otros destinos próximos

Lugares fascinantes que deberían ser Patrimonio de la Humanidad

España es el tercer país del mundo con más patrimonio, después de China e Italia. Actualmente contamos con 48 lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, aunque la lista de candidatos no para de crecer. Esta lista llamada indicativa recoge 28 lugares. Aquí os traemos una selección de lugares que creemos que deberían convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

El yacimiento grecorromano de Ampurias

Patrimonio de la Humanidad
Ciudad greco-romana de Ampurias (Tarragona)

Este antiguo asentamiento ubicado en L’Escala (Girona) es inimitable, ya que se trata del único yacimiento de la Península Ibérica en el que conviven los restos de una colonia griega con los de una ciudad romana. Ampurias es de notable importancia por tratarse del punto de entrada de la romanización a la Península Ibérica.

Tras ejercer de establecimiento de los griegos en el siglo VI a.C., funcionó como campamento militar romano para después convertirse en la urbe de Emporion en el siglo I a.C.  Por eso, las ruinas que hoy podemos contemplar en el yacimiento -desde el ágora griega hasta los restos de las termas romanas- son una extraordinaria muestra del urbanismo clásico. El asentamiento cuenta, además, con un museo monográfico en el que está expuesta la estatua del dios Asclepio. La ciudad grecorromana de Ampurias opta a la distinción de la Unesco desde 2002.

Trujillo, Monfragüe y Plasencia

Patrimonio de la Humanidad
Acueducto de Plasencia (Cáceres)

La candidatura conjunta de Trujillo, Monfragüe y Plasencia, propuesta en la lista tentativa de Patrimonio de la Humanidad de 2009, propone incluir un bien mixto natural-cultural de excepcional valor que se sumaría a una región con gran riqueza monumental como es Extremadura. La importancia histórica de estas dos ciudades y la abundancia de los bosques del parque natural extremeño podrían volver a ser valoradas como parte de un nuevo proyecto por parte del comité de la Unesco, que rechazó la candidatura en 2012.

El Castillo de Loarre

Patrimonio de la Humanidad
Castillo de Loarre (Huesca)

El más grande de los castillos aragoneses, construido por Sancho El Mayor (1020-1030), es uno de los mejores ejemplos del arte románico en España. El excepcional estado del conjunto, en el que sobresalen elementos como la Iglesia de Santa María, la Cripta de Santa Quiteria o la Torre de la Reina, le ha hecho merecedor de la declaración como Monumento Histórico Artístico. La distinción de Patrimonio de la Humanidad le va como anillo al dedo a Loarre, considerada la fortaleza románica más antigua de Europa.

La catedral renacentista de la Asunción de Jaén

Patrimonio de la Humanidad
Catedral renacentista de la Asunción (Jaén)

Obra culmen de Andrés de Vandelvira, esta joya renacentista situada en Jaén destaca por su sala capitular y su sacrístía, así como por su impresionante fachada barroca y su coro neoclásico. En 2012, se solicitó a la Unesco que se extendiera la consideración de Patrimonio de la Humanidad a este monumento, incluyéndolo en el conjunto ya premiado de Úbeda y Baeza.