El Tribunal de las Aguas de Valencia, un fósil jurídico de origen desconocido

El Tribunal de las Aguas de Valencia, también llamado Tribunal de las Aguas de la Vega o simplemente Tribunal de las Aguas, es un organismo de justicia comprometido a resolver los conflictos que procedan del aprovechamiento y el uso del agua de riego. Su uso compete a los agricultores de las Comunidades Regantes de las acequias que lo conforman. Como su mismo nombre indica, se realiza en la ciudad de Valencia. Dada su especial naturaleza y su extensa tradición, el Tribunal de las Aguas de Valencia está declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Cómo funciona el Tribunal de las Aguas de Valencia

Se trata de un tribunal consuetudinario, es decir, regido por la costumbre. El Tribunal de las Aguas de Valencia está formado por un representante de cada una de las ocho Comunidades de Regantes que existen: Benàger i Faitanar, Tormos, Quart, Mislata, Rovella y Chirivella, Favara, Mestalla y Rascanya. A su vez, a estos representantes se les denomina «síndicos», de entre los cuáles uno es seleccionado como presidente. Habitualmente el mandato dura dos años, aunque es renovable.

Tribunal de las Aguas
Foto: Martinvl

El Tribunal se celebra normalmente cada jueves, exceptuando el periodo de Navidad hasta Reyes y los jueves festivo que se reúnen el miércoles. La sesión es pública y se lleva a cabo a las 12 del mediodía. No obstante, antes tiene lugar la sesión administrativa en la Casa Vestuario de la Plaza de la Virgen de Valencia, frente a la puerta de los Apóstoles de la catedral. Es aquí donde se discuten distintos asuntos, por ejemplo, la distribución del agua.

Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia
Puerta de los Apóstoles de la catedral de Valencia

Después, a las 12 en punto el Tribunal de las Aguas se reúne formalmente en la puerta de los Apóstoles de la catedral de Valencia, mientras retumban las campanas del Miguelete. El presidente da entonces permiso al alguacil para que llame a los denunciados de cada acequia, pronunciando la histórica frase: “denunciats de la sèquia de…”. Así, el juicio prospera rápidamente. Se desarrolla totalmente en valenciano y de manera oral. El afectado, es decir, el denunciante, explica los hechos al Tribunal de las Aguas de Valencia. Posteriormente, el denunciado o guardia de la acequia puede defenderse y responder a las preguntas que se le planteen.

Tribunal de las Aguas
Foto: unesco.org

Cabe destacar que el Tribunal intenta ante todo guardar la imparcialidad, por lo que en la decisión de si el denunciado es o no culpable no participa el síndico de la acequia a la que pertenece éste. Finalmente, si se declara culpable al denunciado, el síndico de la acequia será el que imponga la pena a cumplir por el infractor. La condena se establecerá siguiendo las Ordenanzas de la Comunidad de Regantes.

En cuanto a la pena a cumplir, se desarrolla la misma que en la época medieval. Se aplican en los llamados “sueldos”, castigándose con un sueldo, lo que sería el sueldo diario que obtiene el guarda de la acequia.

Historia del Tribunal de las Aguas de Valencia

Tribunal de las Aguas de Valencia
Tribunal de las Aguas de Valencia | Pintura: Bernardo Ferrándiz Bádenes, 1885

El origen del Tribunal de las Aguas de Valencia es desconocido. Sin embargo, algunos historiadores e investigadores creen que puede ser una evolución de las tradiciones de los tiempos de Al-Andalus y de la época del Califato de Córdoba. Otros consideran que el origen se remonta a la época romana. Esta teoría fue defendida ante las Cortes de Cádiz en el año 1813 con el objetivo de evitar la desaparición del Tribunal de las Aguas. A pesar de ello, el primer documento que se ha encontrado en el que se nombra al Tribunal de las Aguas de Valencia data del siglo XVIII.

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