La fórmula de la Coca-Cola sigue siendo un misterio, pero en los últimos años se ha popularizado, al menos, los posibles detalles de su origen. Estos detalles conducen a un pueblo valenciano llamado Aielo de Malferit, que a finales del siglo XIX comercializó un jarabe digestivo al que llamaron Anís Celestial. De color oscuro, esta bebida se elaboró con nuez de kola y con hojas de coca de Perú, en una destilaría que sigue en pie: Destilerías Ayelo. Fue, en aquellos años, empresa proveedora de la mismísima Casa Real.

Esta destilería llegó lejos. Hasta Filadelfia, entre otros destinos. Cuentan que presentaron esta bebida en 1885 en este estado estadounidense. Un año más tarde nació la que hoy se comercializa en todo el mundo, con un sospechoso parecido. John Pemberton, un farmacéutico de Atlanta, fue su precursor. Nunca se ha llegado a probar que la bebida valenciana fuera la inspiradora directa de esta bebida conocida a nivel mundial, pero las fechas encajan y en Aielo de Malferit todavía se defiende su evidente relación.

Calles de Aielo de Malferit

Calles de Aielo de Malferit | Shutterstock

Sí se sabe, esto de manera oficial, que a mediados del siglo pasado, cuando la Coca-Cola empezó a despuntar, la compañía tuvo que comprar la patente a esta destilería. Desde entonces, el Anís Celestial, que consiguió varias medallas de oro para la compañía, se ha producido con alcohol añadido.

Aielo de Malferit es un municipio de unos 5.000 habitantes, situado en el sur de la provincia de Valencia. Hay noticias de poblaciones en la zona desde el siglo XIII. Una zona que hoy destaca no solo por tener una de las destilerías más antiguas de España, con 120 años de vida. También por las muchas rutas de senderismo de las que pueden disfrutarse.