Una de las joyas gastronómicas españolas es el jamón curado. Su calidad y singularidad se aprecia más allá de nuestras fronteras. Los jamones y paletillas de esta denominación proceden de cerdos de la raza ibérica. También de cruces de éstos con la raza Duroc-Jersey.
Los cerdos de los que se obtienen estos productos proceden de las dehesas de alcornoques, encinas y quejigos de Andalucía y Extremadura. Sin embargo, el lugar de elaboración de los jamones y paletas se halla enclavado en la provincia de Huelva. Aquí maduran de 7 a 16 meses los jamones y unos 6 meses las paletas antes de ser comercializados.
Externamente diferenciamos estos jamones por su forma alargada y perfilada con el característico corte en “V”. En paletas también el corte de “media luna”. Presenta una coloración externa debida a los mohos que lo acompañan, en tonos blancos o gris-azulados. La carne es del Jamón de Huelva es de color rosa a rojo oscuro, brillante, con vetas de tejido adiposo y con grasa infiltrada. Esta grasa untuosa y brillante, de mucho sabor y aroma da como resultado una carne de sabor delicado, dulce o poco salado. Posee un aroma característico.