Que ver en Arenas de San Pedro

La villa del otro San Pedro

Al sur del macizo de Gredos, la cabecera de la comarca del Tiétar debe su nombre a su río y a un santo y conserva su antiguo señorío. A pesar de que Arenas de San Pedro sufrió unos de los devastadores incendios de una localidad de España durante las guerras del siglo XIX, la localidad conserva unos interesantes monumentos, reflejo de un pasado importante.

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La visita monumental que hay que ver en Arenas de San Pedro nos puede llevar un día completo. Al día siguiente suele realizarse actividades de turismo activo por el gran Parque Natural de la Sierra de Gredos. En sus inmediaciones hay dos de las localidades de la sierra de Gredos que merecen cada una de ellas al menos medio día de visita: al oeste está Candeleda y al este Mombeltrán. Sugerimos nuestra página sobre gastronomía local y en que se puede reservar para Dormir y Comer en Arenas de San Pedro.

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Territorio de la tribu celtíbera de los Vettones, en el cercano yacimiento de El Berrocal se han encontrado vestigios de un pueblo que fue sometido por los romanos hacia el año 59 a. de C., obligándoseles a dejar sus castros fortificados y reasentarse en el núcleo primitivo. Sin casi noticias de los periodos visigótico y musulmán (solo se han encontrado monedas árabes). En el 1054 se apareció la Virgen a unos lugareños y poco después se desata una plaga de termitas que motiva el traslado de los habitantes al enclave de Ojo de la Jara donde se levanta la nueva aldea de Arenas. A finales del siglo XI, esta zona -conocida como Las Ferrerías de Ávila- recibe nuevos pobladores.

En 1393 el condestable Ruiz López Dávalos consiguió la autorización para segregar estas tierras del alfoz de Ávila, y en 1395 el rey Enrique III le concede su señorío. Por aquel entonces tenía una importante comunidad judía; de ahí su aljama y la calle aún llamada de la Sinagoga.

Ruy López Dávalos, privado de Enrique III, levantó el castillo del siglo XV que luego pasó al conde de Benavente. Su hija, Juana de Pimentel, lo incorporó en su dote de matrimonio con el condestable Don Álvaro de Luna, valido de Juan II de Castilla. Tras el ajusticiamiento del condestable en 1453, la “triste condesa” se retiró aquí a llorar su desgracia. Fallecida Doña Juana, Arenas pasó a manos de los duques del Infantado.

También a finales del siglo XIV se comenzó la construcción de la iglesia y el Puente de Aquelcabos, hoy llamado ‘Puente Viejo’. En el siglo XVI se termina de edificar la Ermita del Cristo de los Regajales y la torre renacentista de la iglesia.

El fraile Pedro de Alcántara murió en el convento de Arenas en 1562, hecho que motivó que al ser declarado beato en 1622 se le nombrara patrón del pueblo, y al ser santificado en 1699 se completara el topónimo del municipio  aludiendo al santo.

A finales del siglo XVIII se realizan las obras de la Real Capilla del Santuario de San Pedro de Alcántara siguiendo planos de Ventura Rodríguez. Se instala en la villa el infante Don Luis Alfonso de Borbón y Farnesio que construye un palacio en La Mosquera, con él trajo a España al músico Boccherini y a otros creadores; el más célebre fue Francisco de Goya, que allí pasó dos veranos pintando a la familia de su huésped.

Arenas de San Pedro sufrió varios incendios a causa de las guerras. En 1809 los vecinos mataron a veinticuatro soldados franceses, por lo que sus compañeros ajecutaron a treinta vecinos e incendiaron el pueblo, destruyéndose más de 300 edificios. En 1838, la partida del carlista Blas García ‘El Perdiz’ saqueó e incendió el pueblo. Por privilegio regio Arenas de San Pedro incorporó a su escudo un incendio, acompañado del lema “Siempre incendiada y siempre fiel”. Las desamortizaciones de España obligan a los frailes a abandonar el convento al que regresarán en 1878.

foto antigua castillo triste condesa arenas san pedro
Vista antigua del Castillo de la Triste Condesa

La electricidad y la carretera transforman el pueblo que alcanza, tras la Guerra Civil, el título de ciudad. En 1962 se erige la estatua de San Pedro realizada por José Navarro Gabaldón.

Su desarrollo actual se debe a la residencia estacional veraniega. Un año después se descubren las Cuevas del Águila. Por esa época se dota de un nuevo edificio consistorial.

El centro histórico se reúne en torno a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, situada en la Plaza Mayor. Es un edificio gótico de finales del siglo XIV levantado por orden de Don Ruy López Dávalos. Con posterioridad se le añadió la alta torre prerrenacentista (siglo XVI) con varios cuerpos de distintas proporciones. En el interior destaca la talla del siglo XIV de la patrona de la localidad, la Virgen del Pilar de Arenas, y la custodia y crucifijo (ambos del siglo XVI).

En las proximidades se encuentra el Castillo del Condestable Dávalos o de la Triste Condesa. Es una fortaleza gótica del siglo XV de planta cuadrada, con varios torreones circulares en sus vértices y una sólida torre del homenaje de planta rectangular con sólidos matacanes (añadidos sobresalientes) y bellos ventanales góticos y mudéjares. En él nació el gran mecenas renacentista Don Diego Hurtado de Mendoza. Fue cedido en 1853 al ayuntamiento por el duque de Pastrana. Recibió la declaración de monumento histórico-artístico. La Torre del Homenaje y Adarve se han restaurado para usos de museo y exposición. En la explanada del castillo se alza la estatua del santo patrón de la localidad.

El Puente medieval, enclavado en un hermoso paraje sobre el río Arenal. Está conformado por un gran arco central y otros laterales más pequeños. También conocido como “Puente Aquelcabos” fue erigido entre los siglos XIV y XV para el cobro del Pontazgo, fuente de ingreso y servicio a los rebaños para su tránsito hacia el puerto del Peón. En el barrio del Canchal pervive arquitectura tradicional: casas con voladizos y balconadas de madera. La Plaza de la Nava o la Fuente Arriba conserva restos de la antigua judería. Junto al barrio de Carrellana, en la calle homónima, está la Ermita del Cristo de los Regajales. Era en realidad un humilladero (lugar de devoción en la entrada de una población) abierto, de estructura románica con añadidos góticos como los arcos helicoidales y coronado por chapiteles con pináculos. Aquí se veneraba al Santo Cristo y a San Sebastián.

Al norte, en los altos de la villa está el Palacio del Infante Don Luis de Borbón del siglo XVIII donde el hermano de Carlos III vivió confinado, rodeado de artistas como el compositor Luigi Boccherini, y a quien Goya visitó al menos dos veranos para pintar a su familia (1783 y 1784). El edificio es neoclásico en la línea de Ventura Rodríguez pero debido a Diego e Ignacio Thomas y su construcción a Mateo Guill. Obra inacabada de planta rectangular con torreones en las cuatro esquinas. Destacan el pórtico y la escalera imperial. La Casa de los Oficios alojaba a la servidumbre. Hoy es sede de conciertos de música clásica y aglutina gran parte de la actividad artística: la Feria de Arte Valle del Tiétar, el Premio Gredos de Pintura, el Curso de Pintura Rápida “Ciudad de Arenas”, el curso de historia del arte estival dirigido por una profesora de la Sorbona y las exposiciones temporales del también llamado Palacio de la Mosquera. Estas actividades sustentan la pretensión del municipio de constituirse en una Ciudad de las Artes.

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Santuario de San Pedro de Alcántara

A unos tres kilómetros, por el desvío de La Parra, se levanta el Santuario de San Pedro de Alcántara. Fue en sus orígenes el convento del siglo XVI llamado San Andrés del Monte, fundado por el santo franciscano que murió en él. Para dignificar su tumba Carlos III encargó a Ventura Rodríguez la capilla, en 1756. De planta octogonal sobre pilastras y columnas está revestida en su interior de mármoles y decorada por Sabatini, Maella y Carmona. La urna funeraria, las puertas de ébano procedentes del Palacio del Buen Retiro madrileño, la sacristía y una reconstrucción de la celda del santo en el convento extremeño del Palancar son lo más destacable. Aloja el Museo Franciscano de Arte Sacro con objetos de culto, orfebrería y eboraria, pinturas y esculturas.

En una ruta hacia los pueblos próximos a Arenas de San Pedro en el valle del Tiétar se llega a Ramacastañas, al sur; allí se visitan las Cuevas del Águila, formaciones cársticas de sorprendentes estalactitas y estalagmitas.

Otros núcleos cercanos son El Raso, Candeleda, Poyales del Hoyo, El Hornillo y Guisando. En este último es posible visitar en el área El Risquillo, la Casa del Parque Sur, un centro de interpretación sobre el Parque Regional de Gredos.

Imprescindibles

Dónde dormir en Arenas de San Pedro
Castillo de la Triste Condesa
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Sierra de Gredos

Datos prácticos

Coordenadas

40º 12’ 32’’ N, 5º 5’ 28’’ W

Distancias

Ávila 70 km, Madrid 145 km

Aparcamiento

Sin dificultad

Altitud

510 m

Habitantes

6795 (2013)

Virgen del Pilar (la Patrona, el 8 de septiembre), Fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre, cuando se celebra la Calvotá, comida campestre en la que asan castañas llamadas calvotes), Fiestas patronales de San Pedro de Alcántara (19 de octubre)

Feria de Naturaleza de Gredos (marzo), Festival Luigi Boccherini (finales de mayo), Ferias de Artesanía y Ferias taurinas de Arenas (agosto), Feria Comercial de toda la comarca del Tiétar De la Huerta a la Tapa (primeros de diciembre)

Artesanía en madera, mimbre y cerámica, Cuero en la vecina Poyales del Hoyo

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