La provincia de Cádiz está llena de pueblos fascinantes como es el caso de Bornos. En este encantador pueblo de menos de 8.000 habitantes se encuentra un ejemplo urbanístico del siglo XVI se destacada importancia. Se trata del palacio de los Enríquez de Ribera, edificio llevado a cabo por el linaje nobiliario de los Ribera. Su construcción se realizó a partir del castillo del Fontanar y es uno de los edificios más bonitos, y desconocidos, que ver en la localidad. No solo sorprende su belleza, sino por ser testigo de la historia que va desde la dominación árabe a la conquista cristiana y culmina en el Renacimiento. Actualmente en la primera planta del edificio se ha instalado un centro de interpretación. 

La historia del palacio de los Enríquez de Ribera

Palacio de los Enríquez de Ribera

Jardín | Fuente: El Pantera

El Palacio de los Enríquez de Ribera es uno de los edificios más singulares de Bornos y alrededores. Su construcción se desarrolló en el castillo de Fontanar, el cual contaba con un origen árabe. No obstante, de la fortaleza actualmente solo se conservan la torre del Homenaje y algunos lienzos de la antigua muralla aquí ubicada. 

El adelantado mayor de Andalucía y también notario mayor Per Afán de Ribera el Viejo compró el castillo de Fontanar así como las pertenencias del mismo a sus dueños en 1398. Anteriormente, los dueños a los que compró la fortaleza habían pagado por ella a los señores de la Casa de Marchena, quienes a su vez recibieron la villa y el castillo como donación del rey Enrique II allá por el año 1387. 

Palacio de los Enríquez de Ribera

Palacio de los Enríquez de Ribera | Shutterstock

Finalmente, el castillo termina siendo restaurado y convertido en palacio plateresco tiempo después, cuando lo adquiere la familia Enríquez de Ribera durante el siglo XVI. Dentro de la familia destacó la influencia del popular don Fadrique Enríquez de Ribera, quien fue nombrado primer marqués de Tarifa por voluntad de los Reyes Católicos. Él fue el encargado de contratar a los artistas españoles e italianos que pusieron en marcha las obras. 

El antiguo castillo

Palacio de los Enríquez de Ribera

Palacio de los Enríquez de Ribera | Fuente: El Pantera

La parte más antigua del castillo está formada por la torre del Homenaje, con una estructura de planta cuadrangular y muy fuerte. Su interior está dispuesto en diferentes estancias. Concretamente, la ubicación del castillo está dispuesta en el ángulo suroeste del palacio, estructurado alrededor de un patio porticado en dos de los lados que cuenta. Además, posee doble pisos de arquería de medio punto y una balaustrada de estilo gótico. Lo más interesante son las gárgolas encontradas en los arcos del primer piso, así como la galería del claustro alto en la que se halla una portada de estilo gótico tardío ornamentada con hojas de cardina. 

Por su parte, el torreón está acabado con una crestería constituida por flores de lis, de las que a día de hoy quedan algunos restos. También resisten algunas huellas de tramos de enlucido con grabados realizados al estilo segoviano. En las ventanas de la torre puede verse sostenida la corona ducal. 

Un palacio inacabado

Palacio de los Enríquez de Ribera

Jardines | Fuente: El Pantera

Per Afán III de Ribera y Portocarrero continuó con el trabajo de renovación que comenzaron sus antepasados. Se trataba del primer Duque de Alcalá de los Gazules por privilegio de Felipe II, el cual ordena traer desde Italia una copiosa colección de mármoles, parte para colocar en el Palacio de los Enríquez de Ribera. 

Palacio de los Enríquez de Ribera

Logia del jardín | Fuente: El Pantera

De la misma forma, manda al arquitecto italiano Benvenuto Tortello la adaptación del viejo castillo y la creación de un bonito jardín renacentista. Declarado Jardín Histórico de Interés Cultural, está inspirado en el patio del Belvedere del Vaticano. Su objetivo era poder exhibir su distinguida colección de esculturas clásicas con motivo mitológico en las arquerías y hornacinas para que se instalaran en las galerías del jardín. Aquí hay que destacar la logia que a día de hoy se mantiene intacta.  

Palacio de los Enríquez de Ribera

Patio | Shutterstock

Aunque el trabajo que se llevó a cabo entre 1559 y 1571 quedó inacabado, la monumentalidad del palacio es incuestionable, tanto es así que está declarado Bien de Interés Cultural. Al entrar al palacio de los Enríquez de Ribera se accede a un amplio patio rodeado de un espectacular claustro con arcos sobre los que se erige una gran galería superior.  En el centro se encuentra una fuente de mármol traída desde Italia en la que descansa el escudo de los Ribera. 

Vista desde lo alto del palacio donde se veel embalse y la torre de la Iglesia | Fuente: El Pantera

Del exterior del edificio son relevantes las ventanas en estilo platerescos, enmarcadas con figuras vegetales. Su portada principal de acceso puede catalogarse como austera, y en ella permanece el escudo de la familia Ribera bajo un sobrio balcón principal.