Que ver en Coria

La Villa del Toro

Esta ciudad de origen romano fue sede de una de las más antiguas diócesis españolas. Más adelante se conformó como un señorío de los Duques de Alba. Hoy, cada San Juan se celebran unas famosas fiestas del toro. Descubre la historia y los mejores lugares que ver en Coria.

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Hay muchísimo que ver en Coria: la Catedral de Santa María de la Asunción, el Castillo de los Duques de Alba, palacios, iglesias… Un patrimonio que requiere al menos de un día completo de visitas. Aunque, si uno es aficionado a ver cada elemento con detenimiento, la visita puede necesitar algunas horas más.

Al día siguiente es recomendable realizar una excursión de 50 kilómetros hasta el recóndito de San Martín de Trevejo y pasar allí el día. Otra opción es dirigirse hacia el este para visitar la imponente Plasencia. En caso de querer todavía más monumentalidad, Cáceres es una alternativa ideal. Para conocer la gastronomía local y reservar quedan las páginas sobre Dormir y Comer en Coria. Por último, desde esta localidad pueden practicarse diversas actividades de turismo activo de la provincia de Cáceres.

¿Quieres conocer este sitio?

La historia de la población es vital para después entender lo que ver en Coria. Comienza en el primer milenio a. de C. con la tribu celta de los vetones. Esta aprovechó la cornisa natural sobre el río Alagón para establecer allí la vieja Caura. Entre los años 193 y 132 a. de C. sus habitantes, liderados en los años finales por el célebre Viriato, se opusieron al dominio romano. A mediados del siglo I a. de C., por orden del cónsul Quinto Cecilio Metello Pío, el asentamiento pasó a denominarse Castrum Cecilium Cauriensis. Posteriormente, tras la construcción de las murallas y el acueducto, comenzó a denominarse Caurium, recuperando así el topónimo prerromano.

Tras la desaparición del Imperio Romano, fue primero parte del reino de los suevos. Sin embargo, a principios del siglo V se transformó en una importante ciudad visigodo, llegando a ser sede episcopal. En torno al año 589, el obispo del lugar acudió al III Concilio de Toledo, como demuestra la firma que aparece bajo el título de “episcopus cauriensis” en las actas.

Los musulmanes cambiaron el nombre a Qüriya o Medina Kauria. Hacia el año 860, los partidarios del rey Ordoño I de Oviedo tomaron la ciudad. Capturaron al gobernador y se lo llevaron hacia el norte a toda la población mozárabe. Se cree que probablemente repoblaron dos nuevas localidades que se llamarían también Coria.

El tenso ambiente fronterizo continuó hasta su conquista por las tropas de Alfonso VII de León en 1142. Para conmemorar la batalla del Algodor, le concedió a los villanos el privilegio de alancear a un toro por las calles cada día de San Juan. También promovió la instalación de una sede episcopal sobre en recuerdo de la visigoda. Sucesivamente, la plaza fuerte dependió del arzobispo de Santiago, la Orden del Temple y la corona. Precisamente esta última institución le concedió su fuero en 1227.

Las luchas nobiliarias fueron constantes a partir del siglo XIV. El rey Enrique IV creó el condado de Coria para la familia Solís en 1469. Posteriormente, esta cedió su jurisdicción y el título a los Álvarez de Toledo en 1472. Dicho traspaso supuso la incorporación de Coria, como marquesado, a la Casa de Alba.

Antigua imagen del Río Alagón en Coria
Río Alagón

Coria es la cuna de la imprenta en Extremadura, gracias a la publicación en el año 1489 de Blasón general y nobleza en el universo, de Pedro de Gratia Dei. En los conflictos fronterizos con Portugal de los siglos XVII y XVIII sufrió, como toda Extremadura, graves daños. Llegó incluso a ser ocupada por las tropas portuguesas. Por otra parte, el terremoto de Lisboa de 1755 modificó el curso del río Alagón, dejando el puente inútil. En una cruel ironía, provocó el derrumbamiento de la bóveda mayor de la Catedral, sepultando a todos los que en ese momento asistían a la misa de Todos los Santos.

Durante el verano de 1809 el mariscal Soult mantuvo allí a sus tropas francesas durante dos meses. En todo caso, la villa estuvo bajo el dominio de los Duques de Alba hasta la derogación de los señoríos en 1811. Más de un siglo después, en 1959, se desdobló la diócesis de Coria. La residencia del obispo se trasladó a Cáceres, convirtiéndose la Catedral de Santa María de la Asunción en concatedral.

El recorrido por lo que ver en Coria es perfecto para callejear y pasear tranquilamente. No en vano, su casco antiguo es un Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico.

La villa histórica es una construcción medieval rodeada por murallas romanas datadas en los siglos III y IV. Las defensas serían reformadas por los musulmanes y más tarde por los Duques de Alba. El recinto tiene cuatro puertas. Las de San Pedro y de la Guía conservan en parte su estructura romana. Mientras tanto, las del Sol y del Rollo forman parte de la reforma del siglo XVI.

Si el visitante decide elegir la puerta del Rollo para acceder al casco histórico, se encontrará de frente con el Castillo de los Duques de Alba. Este imponente edificio que ver en Coria sigue destacando en el panorama de la ciudad. lo hace gracias a su torre del homenaje, que permanece desde su construcción en el vértice noroccidental de la muralla. La fortaleza fue edificada por la Casa de Alba en la segunda mitad del siglo XV. Se cree que antes hubo allí un fortín de origen templario.

En la Plaza Mayor de Coria, el Ayuntamiento Viejo preside el entorno. A su vez, la Alhóndiga, la Cárcel Real, sede del Museo Municipal, y la Iglesia de Santiago se encuentran también en la plaza. Sin embargo, el edificio que más destaca sobre el resto es la Catedral de Santa María de la Asunción. Éste monumental templo está situado en uno de los puntos más altos del lugar. Gracias a ello constituye una verdadera atalaya desde la que los obispos de Coria podían dominar la villa y la vega del río Alagón.

Su construcción se inició a finales del siglo XV en estilo gótico-renacentista. En cambio, la Torre del Campanario, de época barroca, debió de ser reconstruida después del terremoto de 1755. Además de la llamativa torre, en el exterior de la Catedral de Santa María de la Asunción destacan las portadas. Al norte se sitúa una de carácter gótico tardío mientras que la principal, que se abre a poniente, es plateresca.

Dentro se observa una nave única y rectangular cubierta por bóvedas de crucería y diseñada por Pedro de Ybarra (s. XVI). Son igualmente interesantes la tracería gótica del coro (siglo XV), el retablo mayor (siglo XVIII), y las diversas muestras de escultura funeraria distribuidas en capillas y aledaños. La Sacristía Mayor cobija una bella fuente de mármol. Por último, el Claustro gótico, la parte más antigua del edificio, permite pensar que la catedral se levantó sobre los restos de la antigua mezquita de Medina Kauria.

En las proximidades de la Catedral de Santa María de la Asunción se encuentran el Palacio Episcopal y el Seminario. Ambos edificios son del siglo XVII y están entre los que ver en Coria. También cerca se halla el Palacio de los Duques de Alba, del siglo XVI. Tal es su importancia que recientemente se ha descubierto que fue edificado sobre el antiguo alcázar árabe. Uno de los elementos más destacables del conjunto es el mirador renacentista. Desde él se admira un precioso jardín de naranjos.

Catedral de Santa María de la Asunción de Coria
Catedral de Santa María de la Asunción

El Convento de la Madre de Dios es una curiosa mezcla de estilo gótico y renacentista. Tal mezcolanza hace que sea uno de los monumentos más curiosos que ver en Coria. Gracias al trabajo de sus monjas franciscanas se pueden adquirir deliciosos dulces artesanales. Fuera del recinto amurallado merece una visita el llamado Puente Viejo. El paso fluvial deja unas muy notables panorámicas. La construcción del puente, conocido entre los habitantes de Coria como el “puente sin río”, data del siglo XVI. No obstante, la obra se levantó sobre cimientos de época romana.

Coria es conocida en toda España por la fiesta que se viene celebrando desde hace siglos el día de San Juan, el Toro de Coria. En ella se sacrifica a lanzazos un toro bravo. La tradición data de 1142, siendo un privilegio otorgado por Alfonso VII. Con todo, ciertos indicios apuntan a un origen ancestral asociado a los vetones. Con esto se cierra el recorrido por lo que ver en Coria.

Imprescindibles

Catedral de Santa María de la Asunción de Coria
Catedral de Santa María de la Asunción
Castillo de los Duques de Alba en Coria
Castillo de los Duques de Alba

Datos prácticos

Coordenadas

39° 59′ 3” N, 6° 32′ 9” W

Distancias

Cáceres 70 km, Plasencia 45 km, Badajoz 160 km, Madrid 275 km.

Aparcamiento

Sin dificultad.

Altitud

264 m.

Habitantes

13 010 (2013).

Estas son algunas fiestas que ver en Coria. Semana Santa, Romería de la Virgen de Argeme (lunes siguiente al segundo domingo de mayo), Corpus Christi (junio), Los Sanjuanes (24-30 de junio) y Belén viviente (diciembre).

He aquí otros eventos interesantes que ver en Coria. Jueves Turístico (tercer jueves de agosto), Festival Internacional de Guitarra Clásica (agosto) y FECOR (bienal).

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