Cada primer martes de agosto la localidad cacereña celebra en medio de una gran fiesta los orígenes de su vocación comercial

Primer martes de agosto, Martes Mayor en Plasencia. Espectáculos musicales, taurinos y tradicionales en torno al gigante mercado que invade ese día las principales calles de esta ciudad del norte de Cáceres, a orillas del río Jerte.

Una tradición con ocho siglos a sus espaldas que ha merecido su reconocimiento como Fiesta de Interés Regional por parte del Gobierno de Extremadura. Los martes de todas las semanas del año es día de mercado en Plasencia. Hasta la localidad llegan a vender sus productos los agricultores, ganaderos y artesanos que pueblan los valles del entorno. Así sucede desde la misma fundación de la ciudad de Plasencia en el siglo XII por Alfonso VIII de Castilla. El Fuero de la villa -llamada Ambracía o Ambroz por los moriscos, a quienes se le conquistó en el año 1186- ya recoge que los mercaderes quedaban libres de impuestos y gravámenes a excepción del pago del uso del peso.

Mercado en el siglo XX

Salir el martes a la calle con sus productos era obligado para menestrales, zapateros, herreros, vaineros, peliteros, correoneros, olleros, hueseros, peineros y ballesteros de la localidad; por el contrario maestros de los frenos (para caballerías) y de las armas debían de comerciar en sus casas. Posteriores ordenanzas fueron poniendo orden a la presencia de los mercaderes en la Plaza Mayor, porque tal era su afluencia y la de personas llegadas ese día a Plasencia que hasta las actividades judiciales hacían asueto esa jornada para no perjudicar ni distraer la actividad comercial. Casi desde el principio los presencia de ganados se limitó al arrabal existente entre las puertas de Talavera y Trujillo.

Más adelante los traperos (vendedores de paños) fueron situados en la calle del Rey y tiempo después joyeros, merceros, buhoneros, cinteros, especieros y cordoneros fueron trasladados, e indemnizados por ello, a la calle de los Quesos hasta la esquina de Pedro Isidro, porque obstruían el paso de la feria cuando colocaban sus tiendas en la Plaza y sus soportales. La distribución de gremios de mercaderes por otras zonas explica el nombre que aún conservan algunas calles: Zapatería, Quesos, Vidrieras, entre otras.

Plasencia ha ejercido desde sus orígenes (hay vestigios de un castro celta) como centro socioeconómico y capital de la zona en que se asienta, ubicada entre las comarcas De la Vera, Valle del Jerte, Tierras de Granadilla y Valle del Alagón, siendo diócesis y partido judicial. Históricamente el comercio y la prestación de servicios a este entorno han sido la base de su economía.

El mercado de los martes, con ocho siglos de historia, ilustra muy claramente esta realidad que los placentinos celebran con aires de fiesta en el Martes Mayor, cada primer martes de agosto. Ese día, el espíritu y la escenificación medieval presiden una jornada de mercado cuyos actos festivos se anticipan y prolongan al día anterior y posterior con actuaciones musicales, espectáculos taurinos y competiciones de juegos y deportes tradicionales, entre otros actos.

Miles de personas de distintas partes de España acuden a Plasencia atraídos por la fiesta y por un extenso mercado que ocupa el centro histórico de la localidad y en el que se suceden las escenificaciones de teatro callejero y el acompañamiento musical de grupos de baile folclórico propios de la comarca, celebrándose concurso de tamborileros, versos y prosa, a cuyos ganadores se les premia con una reproducción del Mayorga de Plasencia, la figura que toca la campana de la torre del Ayuntamiento y que vigila desde lo alto la Plaza Mayor.

Los mercaderes acuden con sus mejores productos y compiten entre ellos en certámenes y concursos en los que se eligen las mejores frutas y verduras y artesanias en metal, madera y cerámica. El Martes Mayor es pues una ocasión magnífica para acercarse a Plasencia, disfrutar de su fiesta y su mercado, conocer su riquísimo patrimonio histórico y artístico y degustar su excelente oferta gastronómica.

Muestra de productos del mercado

Para disfrutar de un ameno recorrido por todos los atractivos de éste lugar, pasa a nuestra página de recomendaciones sobre esta VISITA

Fiestas de Moros y Cristianos en España

Calles adornadas como en la Edad Media, desfiles majestuosos, batallas emocionantes… Sí: estamos hablando de las Fiestas de Moros y Cristianos, celebradas cada año en España durante varios días repletos de leyendas y espectáculos.

En estas celebraciones se rememora, de la forma más fiel posible, las cruentas batallas históricas que se libraron entre moros y cristianos durante la Reconquista de la Península Ibérica. Estas fiestas populares llaman la atención no solo por el volumen de participantes (de miles de personas), sino también porque la historia, la cultura y el jolgorio se apoderan de las calles. La indumentaria, perfectamente ambientada, logra que se reviva con más intensidad uno de los episodios más relevantes de la historia española.

Se vienen celebrando desde finales del siglo XVII, fundamentalmente en el Levante español, con epicentro en la provincia de Alicante y el sur de la provincia de Valencia. No obstante, existen muchos otros lugares españoles en los que también se realizan estos eventos.

Muchas de estas fiestas cuentan con diferentes reconocimientos de interés turístico: provincial, autonómico, nacional e incluso internacional. Es muy complicado recopilar todos los municipios que celebran Fiestas de Moros y Cristianos en España; por ello, os presentamos alguna de las más importantes:

Alcoy: la cuna de la fiesta

Moros y Cristianos
Fiesta de Moros y Cristianos en Alcoy / Foto: vozpopuli.com

Los Moros y Cristianos de Alcoy (Alicante) son los más populares por su arraigo y espectacularidad, lo que los ha convertido en una fiesta de interés internacional. Representa la batalla que tuvo lugar en 1276 entre los fieles del caudillo árabe Al Azraq, que intentaban asaltar la villa, y sus habitantes, que lucharon por defenderla. Se celebra desde el siglo XVI y rinde homenaje a su patrón San Jorge que, según cuenta la leyenda, apareció en plena batalla contribuyendo a la victoria de los cristianos.

A lo largo de varios días a principios de mayo se van sucediendo los diferentes homenajes y desfiles de ambos ejércitos. Normalmente se estima que la participación alcanza hasta 5.000 personas. En el tercer día se representa la lucha  y el asalto de las tropas musulmanas al castillo, seguido de la reconquista de la fortaleza por parte de los cristianos. El colofón final lo protagoniza San Jorge lanzando flechas desde la torre por la noche.

Villajoyosa: el desembarco de los piratas berberiscos

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Fiesta de Moros y Cristianos en Villajoyosa / Foto: efimeroestudio.com

Otra de las localidades cuya festividad tiene reconocimiento de interés internacional es Villajoyosa (Alicante). En esta celebración se rememora el ataque de los piratas berberiscos y la oposición de los habitantes de la villa. El evento más particular de esta fiesta de Moros y Cristianos es la recreación del combate naval y el consiguiente desembarco en la playa. Se trata de un magnífico espectáculo cargado de fuegos artificiales, tambores y luces, que deja a sus espectadores atónitos.

Cada año, los más curiosos tienen la oportunidad de establecer contacto directo con esta tradición durante varios días en la segunda quincena de julio.

Caravaca de la Cruz: la celebración de los Caballos del Vino

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Fiesta de Moros y Cristianos en Caravaca de la Cruz / Foto: pinterest.es

Caravaca de la Cruz (Murcia) es la única localidad no valenciana que ha conseguido que su fiesta de Moros y Cristianos obtenga el reconocimiento de interés internacional. Al igual que en el resto de lugares, en este evento se celebran procesiones y desfiles de ambos ejércitos. El acto con mayor relevancia es el festejo de los Caballos del Vino, en el que los equinos participan en una carrera llevando sobre ellos mantos de seda y oro bordados a mano.

Lo normal es que esta celebración tenga lugar la primera semana de mayo.

Alcázar de San Juan: la representación castellano-manchega

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Fiesta de Moros y Cristianos en Alcázar de San Juan / Foto: herencia.net

Representando a Castilla-La Mancha, destaca la fiesta de Moros y Cristianos de Alcázar de San Juan. La música, el color y la pólvora son los protagonistas en esta conmemoración histórica. El punto de partida es la Vela de Armas, una recreación muy exacta de los nombramientos de los aspirantes a la Orden de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén. Entre los actos celebrados destacan los desfiles de la Entrada Mora y Cristiana, la Escalada al Torreón de Don Juan de Austria, el Auto de Nombramiento de un Caballero Cristiano, la lucha entre ambos bandos y la Gran Mascletá de fuegos artificiales.

No obstante, es muy recomendable acercarse hasta el pintoresco Mercado Medieval para trasladarnos a la vida cotidiana de los alcazareños de aquellos años. Además, músicos, malabaristas, bufones y bailarines llenan las calles de alegría y amenizan a los visitantes.

Como cada año, esta festividad se celebra el fin de semana más próximo al 24 de junio, día de San Juan.

Muchos otros puntos de España como Calpe (Alicante), Altea (Alicante), Cáceres, Biar (Alicante), Benamahona (Cádiz), Campillo de Arenas (Jaén) o Elche (Alicante), también destacan por sus fiestas de Moros y Cristianos. ¿Has estado en alguna de ellas?

Texto: Carolina Cárcamo Villar