Herri Kirolak

El herri kirolak son antiguas tareas que los caseros o baserritarras realizaban individualmente o en equipo para ganarse el sustento. Las claves del éxito en el herri kirolak son la fuerza física, la destreza y la resistencia; combinadas en algunas modalidades con la coordinación con el compañero o con un animal domesticado. Los desafíos entre vecinos y campeones de valles fueron extendiendo la práctica y la fama de los más avezados. Se han convertido en espectáculos con reglamentos, jueces y apuestas para los espectadores; por el dinero que llegan a mover las modalidades más populares, algunos de estos deportistas son semi-profesionales. Las competiciones se suelen celebrar en las fiestas patronales de las localidades.

Las principales modalidades de herri kirolak son:

El levantamiento de piedras es un juego inspirado en las apuestas entre mineros y canteros. Gana el levantador que consigue alzar la piedra sobre su hombro un mayor número de veces en un tiempo determinado, consiguiendo en cada alzada alcanzar la horizontalidad de la piedra respecto del suelo. Los levantamientos de harrijasoketa se hacen en tandas de dos minutos, seguidos de descansos. No puede emplear ninguna clase de artilugio, solo las manos; aunque puede ser animado y escuchar las instrucciones de su preparador. Las piedras deben ser enteramente naturales; las de formas cilíndricas y rectangulares están provistas de agarraderos, en tanto que las esféricas y cúbicas carecen de ellos. Las piedras que aportan los concursantes son medidas y pesadas antes de comenzar, para comprobar que son adecuadas, llegando a rebajarse o lastrarse para asegurar que todas sean reglamentarias. Los pesos de las piedras varían entre los 100 y 125 kilos.

El aizkolaritza es una competición que desarrollaron los leñadores. Subido encima de un tronco de madera de haya, el aizkolari debe de tratar de cortarlo con un hacha antes que los demás. Otra modalidad menos frecuente es cortar el tronco con el menor número de hachazos. Los troncos – en función de la categoría, hombres o mujeres – pueden tener perímetros entre 80 o 27 centímetros. En los desafíos, ambos aizkolaris se ponen a cortar al mismo tiempo los troncos, venciendo quien acaba antes, el leñador puede elegir el tronco por el que empieza, pero siempre debe de acabar de cortar completamente un tronco antes de pasar a cortar otro. Los desafíos pueden celebrarse entre parejas de leñadores. Los deportistas suelen ir acompañados por un “botillero” que le anima y da instrucciones, y facilita el cambio de hacha, agua o una toalla, pero que no puede tocar de ningún modo el tronco.

Dos leñadores provistos de una sierra de dos manos (trontza en vascuence) y de un caballete para aserrar deben de cortar unos troncos de madera de haya de un metro de perímetro aproximadamente y una longitud de entre 50 y 60 centímetros. Los cortes deben de hacerse en forma de lonchas de unos 3 centímetros de grosor. Para ser válido un corte, éste debe de comprender todo el perímetro del tronco.Los troncos se cortan en tres series; primero se cortan cinco lonchas a un tronco dispuesto en posición vertical, después cuatro lonchas a uno colocado en posición horizontal y finalmente otras cinco lonchas a un tronco dispuesto en vertical. Gana el equipo que consiga cortar lonchas válidas en menor tiempo. También hay una categoría femenina con diámetros de cortes distintos.

Los desafíos de corte de troncos han evolucionado con la incorporación de las motosierras. En la modalidad de velocidad se trata de realizar cinco cortes a troncos, con determinadas distancias entre cortes, en el tiempo más breve posible. Se realizan varias tandas cronometradas. Otra variedad es realizar el mayor número de lonchas en el tiempo disponible. Finalmente, también hay competiciones en las que prime la habilidad, como cuando el objetivo es esculpir en 15 minutos una escultura en un tronco de 100 centímetros de diámetro, pudiéndose determinar que la figura sea de una ardilla, un hongo, una silla o una cara.

El sokatira se practica entre dos equipos de ocho personas y con un peso total similar, dirigidas por un “botillero” (animador). Estas tiran de una soga, a la que han colocado una cinta o marca en el medio, y otras dos cintas o marcas a cuatro metros de la cinta central. Deben de conseguir arrastrar al equipo contrario hasta introducirlo en el campo propio marcado en el suelo y que coincide con la posición de la cinta central de la cuerda. Se suele hacer más de una “tirada”, cambiando de campo alternativamente. Los equipos contendientes deben de tener un peso similar, estableciéndose categorías en función del peso, la más liviana es para equipos con un máximo de 480 kilos, incrementándose hasta la categoría de “peso libre”. Está prohibido sentarse, bloquear el recorrido de la cuerda o hacer agujeros en el suelo para impedir el movimiento.

El abere probak consiste en que en un determinado plazo de tiempo uno o varios animales unidos por una yunta – y dirigidos por su propietario – deben de arrastrar una piedra de entre 500 y 650 kilos durante la mayor distancia posible, realizando el mayor número de “plazas” (sentidos completos de la calle de ida y vuelta, o circuito). En función del peso de los animales se le puede añadir más peso a la piedra para que sean equivalentes los esfuerzos de las yuntas participantes. Cada yunta es dirigida por un akullari o “arreador” provisto de una vara o akullu. Habitualmente se hace con bueyes (idi-dema o idi-proba). Otras modalidades de arrastre de piedras son con burros (asto-proba) o caballos (zaldi-proba).

En el caserío o la mina había a menudo que transportar pesas de un lugar a otro, una en cada mano. Este deporte de txinga erute consiste en llevar en cada mano una pesa de 50 kilos (25 kilos las mujeres) la mayor distancia posible, realizando “plazas” (recorridos) en un campo de pruebas de 28 metros de longitud; se suele hacer en las plazas de toros o la plaza mayor del pueblo. La pesas no se pueden dejar en el suelo en ningún momento ni tampoco se pueden apoyar en parte alguna del cuerpo, siempre deben de colgar de cada mano. En las distancias que sobren después de la última “plaza” conseguida se mide desde esta última “plaza” hasta la marca más cercana de la txinga que se haya caído o depositado en el suelo. Está prohibido tratar de hacer rodar o lanzar la txinga al final del recorrido. Las manos deben de carecer de protección y de cualquier producto.

El gizon proba también está inspirada en el trabajo de los mineros. Un probalari o equipos de ocho de ellos arrastra/n una piedra de entre 500 y 4.000 kilos (según los participantes) en un tiempo determinado. En el caso de que el arrastre  de piedras sea por equipos, la piedra está unida a un marco de metal que empujan entre todos. Gana quien consiga realizar el mayor número de “plazas” (trayectos completos de ida o de vuelta del campo de competición). En caso de empate, se mide el espacio recorrido desde la última “plaza” válida.

El txakur probak está basada en los desafíos entre pastores de ovejas. En una campa próxima a un pueblo se instala una cerca circular con arbustos, y a cierta distancia se sitúa un rebaño de ovejas latxas. El dueño del perro – mediante silbidos y gritos – debe de dirigir a su perro para que conduzca al rebaño por un determinado trayecto (campo libre o salvando obstáculos, sorteando banderas …) hasta llegar y entrar en la cerca. Gana la prueba de perros quien consiga meter el rebaño en menor tiempo. Estos concursos se celebran también en Cataluña y Andorra.

Las prueba de siega es una reminiscencia de los desafíos en la temporada de recolección. Durante un tiempo determinado, un segalari (segador o cortador) debe de cortar con su guadaña la mayor cantidad de hierba de un prado delimitado, en el que se le asignan por sorteo varias parcelas. Vence quien corte la hierba que alcance mayor peso en la báscula. Los lotes de prado en que se realiza la competición son más o menos extensos en función de la altura de la hierba, la duración de la prueba puede variar entre 30 y 120 minutos, empleando cada segalari entre 3 y 5 guadañas durante la competición. El cortador debe de cortar adecuadamente la hierba, pudiendo ser descalificado si no atiende a las advertencias de los jueces; también debe de cortar completamente una parcela de terreno antes de pasar al siguiente, no pudiendo nunca volver atrás. Para recoger la hierba, cada competidor va acompañado de seis ayudantes provistos de rastrillos, redes y otros artilugios para hacer los fardos de hierba.

Esta modalidad de herri kirolak está inspirada en la rivalidad por demostrar la habilidad y la resistencia en recogiendo la cosecha de maíz. Actualmente en las competiciones de recogida de mazorcas se emplean como lokotxas (mazorcas) palos iguales de unos 15 centímetros de longitud y 3 de diámetro. Estos se colocan en una fila 25 palos (a veces se ponen 2 o incluso 3 lokotxas juntas en la misma plaza para hacer más larga la prueba) colocados en el suelo a idéntica distancia (1,25 metros). Los competidores/as deben de ir corriendo a recoger uno a uno cada palo, volver y tirarlo dentro del cesto colocado al comienzo de la “calle” de cada competidor; si la lokotxa lanzada no se queda dentro, debe de ir a recogerla y meterla dentro antes de ir a por la siguiente. Gana quien consiga meter antes toda su hilera, en su orden. El competidor suele empezar por la más alejada del cesto e ir metiéndolas todas, aunque en un momento dado – para tomarse un respiro o si se le ha caído alguna fuera de la cesta y debiera volver a recogerla – puede optar por seguir recogiendo las más próximas a la cesta; lo que no puede hacer es romper la continuidad entre las mazorcas (no se pueden ir recogiendo unas de aquí y otras de allá, todas en su orden por el final y/o el principio).

El deporte de harrizulatzaileak surgió como desafíos entre equipos de trabajadores de una mina o cantera. Son populares en la comarca vizcaína de las Encartaciones.Grupos de tres deportistas acompañados por un “botillero” (animador), provistos de dos barrenas metálicas con punta en forma de quilla, deben de hacer el mayor número de agujeros de diez centímetros de profundidad en las piedras. Si los equipos de barrenadores de piedras consiguen el mismo número de agujeros completos, se medirán los agujeros no finalizados para comprobar cual tiene mayor profundidad.

Competición derivada del trabajo en los caseríos, aunque en la comarca guipuzcoana del río Bidasoa se refuerza por la rivalidad entre los grupos de contrabandistas con Francia. Se trata de una prueba que puede ser individual o en equipos de tres relevistas. Los hombres cargan con un saco semillas de 80 kilos (las mujeres la mitad) recorriendo en línea recta y en el menor tiempo posible un espacio de 120 metros de longitud.

Los bolos también se consideran una variedad de herri kirolak a pesar de tratarse de un juego de origen griego muy extendido por todo el mundo y con numerosas variantes. Se juega individualmente o por equipos, según cada modalidad. El juego consiste en tumbar la mayor cantidad de bolos o birlas de un kilo de peso, situadas en hileras (una o tres hileras según se juegue con tres o nueve birlas en un extremo del bolatoki (bolera) a cierta distancia de la marca límite de lanzamiento para los jugadores. En algunas modalidades puntúa también la distancia a la que se consiga desplazar las birlas desde su lugar de colocación. El peso de las bolas empleadas para hacer los lanzamientos en el bola jokoa pueden variar entre siete y nueve kilos. La modalidad “bola-palma” – las más popular en la cordillera cantábrica – consiste en emplear bolas carentes de carece de agujeros de agarre; en cambio, en la modalidades de hirutxulo y ezkertxulo la bola empleada cuenta con agujeros para agarrarlas.

El levantamiento de carro surge de las tareas en los caseros que debían transitar por caminos embarrados en los que a menudo se atascaban. El desafío es coger con las manos desnudas un carro de madera por la parte trasera y echárselo sobre el pecho (nunca sobre la espalda), para tratar de desplazarlo en forma de circunferencia sobre el eje que forma el timón (la larga vara a la que se atan los animales) del vehículo. En esta variedad de herri kirolak el levantador de orga jokoa rotará alrededor del centro formado por la punta del timón con el carro sobre su cuerpo durante la mayor distancia posible; no es posible dejar el carro en el suelo para seguir después, debe de hacerse de una sola vez. En las competiciones reglamentadas el peso del carro debe de superar los 200 kilos.

El levantamiento de fardo es un deporte proveniente del caserío. Con las manos limpias (sin protección) y solo empleando los brazos (ninguna otra parte del cuerpo) el deportista debe tratar de levantar – con ayuda de una polea – un fardo de paja con un peso de 45 kilos (30 kilos para las mujeres). Para que una alzada sea válida, el nudo de la cuerda debe de tocar la polea y el fardo rozar el suelo. Vence quien consiga más alzadas en dos minutos. Para el caso de que los competidores de lasto altxatzea hicieran el mismo número de alzadas se cronometra desde el momento en que suena la bocina de los dos minutos hasta cuando se consigue la siguiente alzada válida (ya fuera del tiempo).

El lanzamiento de fardo es un deporte derivado de las actividades ganaderas; como subir los fardos de heno a la parte alta del pajar o a un carro. Cada competidor de lasto botatzea debe de hacer pasar un fardo de paja de 12 o 13 kilos por encima de una barra cuya altura se va subiendo progresivamente para ir eliminando a concursantes. Para lanzar el fardo se emplea una horca de no más de 1,80 metros de longitud. En cada altura se pueden hacer tres intentos como máximo, venciendo quien logre alcanzar mayor altura con menor número de intentos. No se puede renunciar a probar el lanzamiento en las elevaciones más bajas, cada participante debe de superar todas las alturas acordadas por los organizadores.

El lanzamiento de palanca es una modalidad proveniente del trabajo minero o cantero; también es popular en Castilla. La palanca o barra de hierro del barrenador es lanzada por el palankari según tres combinaciones de movimientos posibles. Dos de estos sistemas de movimientos permitieron al atleta (y después periodista) Miguel de la Cuadra Salcedo batir en 1957 el record mundial de lanzamiento de jabalina en dos ocasiones; en ambas su marca fue anulada por la Federación Internacional de Atletismo, alegando el riesgo que esa modalidad podría acarrear a los espectadores. El peso de la barra de hierro que se emplea en la palanka jaurtiketa puede variar entre las 8 y las 25 libras. Se pueden celebrar los lanzamientos en cualquier clase de terreno: campa, cantera, playa … Gana quien lance la palanca a mayor distancia siguiendo las normas.

El alzamiento de yunque se realiza con las manos, y sin guantes ni protecciones. El participante de ingude altzatzea debe de levantar un yunque de 18 kilos de peso (las mujeres la mitad). En cada alzada el yunque debe de golpear los dos topes situados a una distancia que dependerá de la altura del deportista; el tope superior es una visera metálica que se coloca 30 centímetros por encima de la cabeza del levantador, el tope inferior es una plancha colocada en el suelo. Se echa a suertes quien comienza primero. La prueba dura un minuto treinta segundos, y las alzadas se sucede a casi una por segundo, venciendo quien consiga más alzadas válidas, en el supuesto de que dos concursantes consiguieran el mismo número de alzadas, gana la prueba quien comenzó primero.

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