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El pueblo con más bares de España, surcado por un río en pleno Pirineo oscense

Un valle mágico en el Pirineo aragonés acoge la localidad conocida por ser el pueblo español con más bares por cada 1000 habitantes.
El pueblo con más bares de España
Un valle mágico en el Pirineo aragonés acoge la localidad conocida por ser el pueblo español con más bares por cada 1000 habitantes.

Es uno de los pueblos con mayor encanto del Valle de Tena. Luce un atractivo conjunto urbano en el que se entremezclan patrimonio, arte, cultura, naturaleza y deporte. Sus estrechas y empinadas calles adoquinadas son un museo al aire libre de arquitectura tradicional.

Además, el estudio Benditos bares en datos, realizado por la Federación Española de Hostelería, lo dio a conocer como el pueblo español con más bares por cada 1000 habitantes. Pero su encanto va mucho más allá.

Breve historia de un pueblo único en el Pirineo aragonés

Conocer la historia local es una gran ayuda para disfrutar de Sallent de Gállego. Esta se halla asociada a la del Valle de Tena, aislado desde tiempos de la Antigüedad. Existen algunos vestigios romanos en la zona. Sin embargo, fue el avance cristiano y, en menor medida, a la migración francesa durante época carolingia lo que permitió su población.

Durante la Alta Edad Media, el Valle de Tena funcionaba como una unidad, gobernada por representantes de los núcleos que lo componían. Ya en el siglo XV se creó la Hermandad de Tena, más tarde conocida como Junta General del Valle de Tena. El órgano lo formaban tres quiñones: Panticosa, Tramacastilla y Sallent-Lanuza. Por aquel entonces, el lugar ya era uno de los más extensos y prósperos del conjunto.

Sallent de Gállego
Sallent de Gállego. | Dreamstime

Estos quiñones, especialmente el de Sallent de Gállego, tenían frecuentes tratos con los valles del otro lado de los Pirineos. La cercanía con Francia también trajo privilegios otorgados desde la Corona. Se concedían para compensar las posibles invasiones y asaltos, ya fuesen franceses, ingleses o gascones.

Por esta zona huyó en 1591 Antonio Pérez, el malogrado secretario de Felipe II. También por allí tenía pensado regresar al mando de una expedición bearnesa de castigo, algo que nunca llegó a suceder. Su carácter fronterizo se tradujo en un contrabandismo presente hasta bien entrado el siglo XX.

Durante el siglo XVII, Pedro Arruebo fue acusado de endemoniar a una gran cantidad de personas. Se decía de este terrateniente que era de gran inteligencia y capacidad de seducción. Por ello, la gran mayoría de las afectadas eran mujeres. No tardó en cundir el pánico por los alrededores, produciéndose una psicosis colectiva que llegó a oídos del rey. Este envió al Inquisidor General de Aragón. El proceso, que afectó a todo el Valle de Tena, fue especialmente duro.

A finales del siglo XIX nació en Sallent de Gállego uno de los personajes más peculiares de todo el Pirineo aragonés: Fermín Arrudi, “el Gigante de Sallent”. Durante los primeros años de su vida no destacó precisamente por su altura. Sin embargo, al alcanzar los 25 su estatura era ya de 2,29 metros.

Fermín Arrudi exhibió su cuerpo como fuente de ingresos. Así, son recordadas sus apariciones en las fiestas del Pilar de Zaragoza. También recorrió todo el mundo, pasando por Alemania, Holanda, Bélgica, Austria, Francia, Estados Unidos, Sudamérica, el Caribe e incluso Argelia. Muchos fueron los lugares donde “El Gigante de Sallent” proyectó su sombra. Se dice fue un excelente músico autodidacta, capaz de tocar con soltura varios instrumentos. Fermín Arrudi amasó una gran fortuna con la que se retiró Sallent de Gállego, donde vivió plácidamente hasta morir en 1913.

Actualmente, la localidad sigue siendo una de las más prósperas del valle de Tena. Ayuda a ello una boyante actividad derivada de sus atractivos naturales. Otro punto a favor es la cercanía de la estación de esquí de Formigal-Panticosa. Asimismo, el festival Pirineos Sur se celebra cada año entre la propia localidad y la cercana Lanuza.

Qué ver en Sallent de Gállego, puro encanto pirenaico 

Puente y casas típicas de Sallent de Gállego
Puente y casas típicas de Sallent de Gállego. | Dreamstime

Este pueblo se encuentra en la margen del embalse de Lanuza, a los pies de la peña Foratata. El perfil de estas montañas domina buena parte del paisaje local. La población está atravesada por las aguas del río Aguaslimpias poco antes de su confluencia con el Gállego. El cauce deja a su derecha un conjunto urbano dominado por calles en cuesta, tachonadas por casas de gruesos muros de piedra y tejados de pizarra. Estas muestran en sus muros antiguos blasones y vistosas portadas.

El recorrido por lo que ver en Sallent de Gállego se inicia en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Se sitúa en la parte alta del municipio. Fue construida en estilo gótico tardío durante el siglo XVI. En su solar hubo una antigua ermita románica cuya portada todavía sigue en pie. Por otro lado, sus muros son de mampostería y cuenta con grandes contrafuertes.

En el lateral destaca su torre campanario de tres alturas. El interior de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está estructurado en torno a una sola nave. Esta luce una bóveda de cruz estrellada y dos capillas laterales. Su retablo mayor plateresco del siglo XVI merece un buen vistazo. También es destacable una talla de la Virgen de Las Nieves, patrona de la localidad.

A la entrada del pueblo, salvando el cauce del río Aguaslimpias, se encuentra el medieval Puente del Paco del Paco. Se trata de una de las estructuras más notorias que ver en Sallent de Gállego. Realizado en mampostería, tiene un solo ojo apuntado. Cabe reseñar que el pueblo conserva su mentidero. Se trata de una bancada de piedra cubierta ubicada en el centro de la localidad. Todavía es un punto de referencia y reunión para los habitantes del lugar.

Otro de los lugares más destacables de Sallent de Gállego es su Plaza Mayor, flanqueada por el cauce del río y varios edificios. En su centro destaca un triple arco románico y el llamado Mallo Sallentino. Tal monumento, contemporáneo, es obra del escultor aragonés Ángel Orensanz.

El entorno natural compone gran parte de lo que hay que descubrir en Sallent de Gállego. La localidad es punto de partida de multitud de rutas senderistas de diferente nivel de exigencia. De esta forma es posible recorren multitud de rincones en el valle de Tena. Las posibilidades son enormes.

Por ejemplo, el Salto de Sallent es una espectacular y cercana cascada. Hay picos de exigencia media-baja como el Pacino y rutas a hitos alejados pero bellos como el ibón de Anayet, el de Respomuso, el embalse de La Sarra o el pico Balaitus.

Datos prácticos para visitar Sallent de Gállego

Coordenadas

42° 46′ 19″ N 0° 19′ 58″ W

Distancias

Huesca (91 km), Zaragoza (159 km), Barcelona (357 km), Madrid (468 km).

Altitud

1305 m.

Habitantes

1516 (2024).