Declarada Patrimonio de la Humanidad: la ciudad cruzada por el río Tormes que se conoce como la 'Oxford española'
Bañada por el Tormes, la capital charra luce las torres de sus templos alzadas como cúspides de un bosque de dorada piedra. Una verdadera joya monumental, el ambiente lo aportan los estudiantes de sus universidades. La población helmántica es parte de la Vía de la Plata, Camino de Santiago que llega del sur.
Historia de una capital artística y universitaria
Conocer la historia salmantina es necesario antes de pasar a lo que ver en Salamanca capital. La Helmantiké o Salmantica de la que habla Polibio en el siglo II a. C. fue habitada por vacceos y vetones. Hacia el año 220 a. C. fue asediada por las tropas de Aníbal. Según la leyenda, los salmantinos rindieron la plaza sin oponer resistencia. Sin embargo sus mujeres, que llevaban ocultas armas entre sus vestidos, atacaron después a los cartagineses dentro de la ciudad.
Durante la dominación romana fue un lugar de paso de la Vía de la Plata. Para esta ruta se construyó el puente romano (siglo I), del que aún hoy se mantiene parte en pie. Actualmente la famosa calzada romana sigue siendo usada por los peregrinos que realizan el Camino de Santiago. Se sabe que en el año 589 tenía ya su propio obispo, que acudía a los concilios de Toledo.
Conquistada en el 712 por Musa Ibn Musair, en los primeros siglos de ocupación musulmana estaba en un territorio que cambió de manos en numerosas ocasiones. De este modo, acabó quedando la zona despoblada.
El dominio cristiano no se consolidó hasta la toma de Toledo en 1085. Fue repoblada por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI, hacia el año 1102. Los diversos grupos étnicos y religiosos montaron sus propias parroquias. Por otro lado, la ciudad fue amurallada, se benefició de diversos fueros y se iniciaron las obras de la Catedral Vieja.
El siglo XIII salmantino se caracterizó por la dinamización de la vida urbana y cultural. Durante 1218, el monarca castellano Alfonso IX fundó el Estudio General, antecedente de la futura Universidad de Salamanca. Esta fue la primera con ese título en Europa, confirmada como tal por Alfonso X el Sabio en 1253 y por bula del papa Alejandro IV dos años después. Durante siglos fue una de las estancias formativas más prestigiosas de Occidente. Gracias a ello se popularizó la frase: «Quod natura non dat, Salmantica non praestat/ Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta».
Alcanzados los siglos XIV y XV se sucedieron numerosos conflictos entre los dos bandos nobiliarios que dominaban la ciudad, los de San Benito y los de Santo Tomé. Por su parte, el auge de la organización ganadera La Mesta enriqueció a Salamanca. A partir de entonces fue adquiriendo importancia como centro de manufacturas pañeras.
Bajo el reinado de los Reyes Católicos tuvo una nueva época de esplendor. Por la Universidad de Salamanca pasaron personajes muy notables. Por ejemplo, Nebrija, que allí publicó la primera gramática de una lengua romance, en 1492. Asimismo, acogió a la primera mujer que recibió estudios universitarios, Beatriz Galindo, y la primera que impartió clases, Lucía de Medrano.
Llegado el año 1520, la comunidad de Salamanca fue una de las que se alzó en armas contra Carlos I. El Rey-Emperador ordenaría por ello el desmoche de las torres de las familias que le desafiaron. Durante ese siglo fue profesor en la Universidad de Salamanca Fray Luis de León. En tal institución hizo la primera traducción parcial de la Biblia al español.
Un periodo de decadencia, marcada por la riada de 1626, se iniciaría en el XVII. Esta desgracia ocasionó grandes pérdidas materiales y personales. También fueron decisivos los efectos de la Guerra de Sucesión de principios del siglo XVIII. No obstante, el apoyo de la población a la causa borbónica de Felipe V favoreció la construcción de la Plaza Mayor (1729). También se culminación otras obras barrocas de Salamanca.
En 1809 el mariscal Soult ocupó la ciudad, destruyendo numerosos edificios. Especialmente afectado quedó el barrio de “caídos”, hostigado por la guerrilla de Julián Sánchez, “El Charro”. Expulsados los franceses en 1812, la ciudad padeció el cierre de las universidades españolas por el rey Fernando VII. En 1873 fue una de las ciudades donde se produjeron brotes cantonalistas.
Con todo, en el primer tercio del siglo XX, la ciudad recibió un nuevo empuje de la mano de Miguel de Unamuno, por aquel entonces rector de la universidad. En la actualidad Salamanca es una ciudad de intensa vida universitaria y foco de atracción turística. Además, su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Qué ver en Salamanca, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
El recorrido por Salamanca comienza en la Puerta de Zamora. Muy cerca se halla la Iglesia de San Marcos (siglo XII), templo románico de planta circular en cuyo interior se conservan interesantes pinturas góticas del siglo XIV. Avanzando por la calle de Zamora se pasa ante la Iglesia de San Boal y el Centro Cultural Hispano-Japonés. También se ve la Iglesia del Carmen de Arriba antes de arribar a la plaza mayor salmantina.
La Plaza Mayor de Salamanca (1729 – 1755) fue proyectada por Churriguera en estilo barroco. Con arcos de medio punto alzados sobre pilares, posee medallones con efigies de reyes, héroes, santos y otros personajes históricos. Destacan sus simétricas balconadas, que se distribuyen en tres pisos.
En el lado oriental queda el Pabellón Real o Arco del Toro. Respecto al ayuntamiento, también barroco, luce cinco arcos de granito y una espadaña entre cuatro figuras alegóricas. En los soportales y proximidades de la plaza se concentran multitud de comercios como Novelty, del que fue cliente habitual el escritor Gonzalo Torrente Ballester.
Al lado, en un espacio con soportales conocido como 'El Corrillo', se encuentra la Iglesia de San Martín. Se trata de un templo románico del siglo XII, con añadidos del XVI. Su planta es rectangular, con tres naves y ábsides. Dentro se puede contemplar un bello coro y un retablo mayor obra de Churriguera (1731).
Continuando por la Rúa Mayor se llega hasta la Casa de las Conchas (siglo XV), que mezcla formas góticas y renacentistas. Su fachada con más de 300 conchas dispuestas a tresbolillo, siguiendo una composición romboidal. Esta representa la relación de su promotor, Rodrigo Arias de Maldonado, con la Orden de Santiago.
En el siglo XVIII la parte más alta fue remodelada, sin incluir conchas. Especial atención merecen su puerta de entrada, con un escudo gótico en su parte superior que contiene las flores de lis. Por su parte, el patio que mezcla los estilos gótico, mudéjar y renacentista. Hoy sirve como biblioteca pública.
Visitado uno de los monumentos más conocidos de Salamanca capital, toca ir a la Clerecía (siglos XVII-XVIII). Este conjunto barroco incluye la iglesia, el colegio y la residencia del antiguo colegio de los Jesuitas, sede de la Universidad Pontificia. La iglesia, consagrada al Espíritu Santo, cuenta con una magnífica fachada con dos torres. En su interior sobresale el gran retablo mayor barroco. También destacan el enorme claustro barroco de tres pisos, el aula magna, la escalera de honor y la colección de pinturas sobre la vida de San Ignacio de Loyola.
Bordeando la Clerecía por su flanco meridional, la calle de Libreros conduce al edificio de la Universidad de Salamanca, fundada como tal por Alfonso X el Sabio en 1254 a partir del Estudio General de 1218.
El edificio universitario es de planta cuadrada con patio central y galerías circundantes. Su mayor atractivo reside en su fachada plateresca. Tallada en piedra, cuenta con escudos de los Reyes Católicos, el escudo imperial de Carlos V y el del Papado, todos enmarcados en una gran profusión decorativa. Entre ella se incluye la famosa rana sobre la calavera. Según la leyenda, hará aprobar los exámenes a todo aquel estudiante que la encuentre.
Además de la fachada de la universidad se puede admirar en la zona el Patio de las Escuelas o la fachada del Hospital del Estudio (siglo XV), hoy rectorado. Destacan distintas aulas como el Aula Fray Luis de León (siglo XVI), así como el Paraninfo con el estandarte del Príncipe Juan (siglo XVI) y la Capilla del siglo XVIII. Esta posee un elegante retablo y órgano del siglo XV. También es de gran interés la Biblioteca, que custodia más de 40 000 volúmenes anteriores al siglo XIX.
Contigua a la fachada de las Escuelas Menores está la Casa-Museo de Unamuno, donde vivió Miguel de Unamuno entre 1900 y 1914. El lugar alberga también el archivo personal y una magnífica biblioteca. Desde el patio de Escuelas se accede al Museo de Salamanca o de Bellas Artes, en la Casa de los Doctores de la Reina (siglo XVI). Incluye pintura y escultura desde el siglo XIV, con obras como la Lamentación ante Cristo muerto, de Luis de Morales (siglo XVI) y el Retrato de Miguel de Unamuno de Juan de Echevarría (siglo XX).
Más hitos por descubrir en Salamanca
El Puente sobre el río Tormes conserva aún quince arcos de su primitiva construcción romana del siglo I. Por otro lado, en su centro muestra un verraco ibérico de piedra, tradicionalmente identificado con el “Toro de las calabazadas” mencionado en El Lazarillo de Tormes. Muy cerca queda la Iglesia de Santiago, obra románico-mudéjar del siglo XII, luego reformada. Esta zona está asociada al apóstol de forma especial, ya que los peregrinos de la Vía de la Plata entran por aquí a la ciudad.
La Casa de Lis (1905) es un bonito rincón de visita obligatoria en Salamanca. Este edificio modernista que acoge el Museo Art Nouveau y Art Decó. Además, acoge el Centro Documental de la Memoria Histórica, con documentos y carteles de la zona republicana en la guerra de 1936-1939.
Antes de entrar en las Catedrales Nueva y Vieja, se puede apreciar su imponente presencia desde el Patio Chico o recorrer el conjunto a través del Rondín de las Edades del Hombre (1993). Junto a las dos catedrales se levanta el neoclásico Palacio Episcopal (siglo XVIII). En la actualidad es sede del Museo de Historia de Salamanca. Frente a la fachada septentrional de la Catedral Nueva, se erige el Palacio Anaya, sede de la Facultad de Letras (1760). A su izquierda queda la Iglesia de San Sebastián, construida por Alberto Churriguera en 1731.
Por la calle de San Pablo se llega al Convento de las Dueñas, con portada lateral plateresca, iglesia gótica. Su claustro renacentista de dos pisos con forma de pentágono irregular está profusamente decorado con relieves. El próximo hito que ver en Salamanca es el Convento de San Esteban, obra cumbre del plateresco salmantino. Su iglesia (1524-1630) cuenta con una fachada a modo de retablo sobre la Lapidación de San Esteban. Mientras tanto, el Claustro de los Reyes y el Panteón de los Teólogos, al igual que la Sacristía, son de extraordinario valor.
Volviendo hacia la calle de la Compañía, muy cerca de la Clerecía, está la Iglesia de San Benito (siglo XV), edificio gótico tardío que preside un apacible rincón en el que pueden verse algunas casonas platerescas. Muy próximo también se alza el Palacio de Monterrey, una de las obras civiles más representativas del Renacimiento español. Fue edificado en el siglo XVI por orden del tercer conde de Monterrey, según los planos de Rodrigo Gil de Hontañón. Posee planta cuadrada y patio central. Por motivos económicos quedó inacabado, construyéndose solamente un ala lateral, en la que sobresale la galería de arcos, las torres. especialmente notables son las artísticas chimeneas, así como la elegante decoración plateresca.
Un poco más adelante se halla la plateresca Casa de las Muertes (siglo XVI), por su decoración de calaveras en las pilastras de las ventanas superiores. No obstante, hay leyendas que aseguran que el nombre deriva de extrañas muertes ocurridas en su interior. Gracias a ello es uno de los lugares más esotéricos de Salamanca.
En el barroco edificio contiguo, la Casa del Regidor Ovalle (siglo XVIII), falleció Miguel de Unamuno en 1936. Tras ella se alza la Iglesia y convento de las Úrsulas (1516) con un sepulcro labrado en mármol blanco por Diego de Siloé. La zona posee además el renacentista Colegio del arzobispo Fonseca, del Arzobispo o de los Irlandeses (1519) obra de Diego de Siloé, Rodrigo Gil de Hontañón y Juan de Álava. Son reseñables la capilla gótico tardía, con un retablo de Alonso Berruguete, y el bello patio, compuesto por dos pisos con arquerías. En la actualidad sirve de alojamiento para profesores y posgraduados.
Datos prácticos para visitar Salamanca
Coordenadas
40°57′54″N, 5°39′50″O
Distancias
Zamora 65, Valladolid 115 km, Madrid 212 km.
Altitud
802 m.
Habitantes
144 866 (2024)
También puedes leer este artículo en inglés y francés.
Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉


