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Atravesado por un río con puentes medievales: el pintoresco pueblo vasco con una pequeña playa junto al Cantábrico

Este pequeño pueblo de Vizcaya sorprende por sus estrechas calles, que siguen el curso del río que le da nombre hasta desembocar en una diminuta y encantadora playa de aguas turquesa.
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Este pequeño pueblo de Vizcaya sorprende por sus estrechas calles, que siguen el curso del río que le da nombre hasta desembocar en una diminuta y encantadora playa de aguas turquesa.

Es uno de los pueblos más originales y con más encanto del Cantábrico, gracias a sus dos barrios apretados alrededor de la estrecha desembocadura del río del mismo nombre. La visita a Ea consiste en un paseo por cualquiera de las dos calles que flanquean en paralelo el río hasta el minúsculo puerto y su playita, solo visible en marea baja. Es muy interesante ver la bajada de marea, momento en que los pescadores se apresuran hacia el puerto antes de quedarse sin agua.

Historia de Ea, el pueblo que sigue el curso del río

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Uno de los puentes sobre el río Ea. | Shutterstock

En la desembocadura del río Ea se fueron asentando pescadores en las anteiglesias de Bedarona, Ereño y Natxitua. Durante la Edad Media, el territorio formaba parte de las parroquias de Lekeitio. La población también se agrupaba allí en dos grupos rivales: los oñacinos y los gamboinos, nombres derivados de las familias de «parientes mayores» que lideraron las guerras de Bandos. Los de Bedarona dependían de la casa-torre de Zubieta, en Lekeitio (bando oñacino), en tanto que los de Natxitua dependía de linajes alineados con el bando gamboino. El río Ea hacía de frontera entre ambos.

Las casas de cada lado del río tenían su propia iglesia (que dependía de su respectiva anteiglesia: Bedarona o Natxitua). En el siglo XVI constituyeron dos poblados, separados obviamente por el río. Se traspasó la jurisdicción de la zona este del río desde Ereño a Bedarona en el siglo XVII.

En 1870 nació en Ea el que sería cofundador y presidente del Banco de Vizcaya, José Antonio Gáldiz Mendiola, mecenas y médico del pintor Darío de Regoyos. En 1909, durante sus estancias en casa de Gáldiz, Regoyos pintó numerosos cuadros de la localidad.

Finalmente, en 1884 se unieron las anteiglesias de Bedarona y Natxitua, formando así un municipio conjunto. Para centralizar la administración, esta se radicó en Ea. A partir de entonces Bedarona y Natxitua se convirtieron en barrios de su antiguo arrabal de Ea, nueva cabeza del municipio.

Qué ver en Ea, un pintoresco paseo junto al Cantábrico

Vista aérea de Ea, con su pequeña playa al fondo
Vista aérea de Ea, con su pequeña playa al fondo. | Shutterstock

Lo principal que ver en Ea es la fisonomía de su casco urbano, dividido durante siglos en dos núcleos articulados en torno al río del mismo nombre. El paseo serpentea entre calles estrechas y casas blancas con ventanas de colores y pobladas de flores. Son varios los puentes que salvan la ría: por ejemplo, entre ellos destaca el llamado Puente Medieval, incluido en el escudo municipal.

El principal monumento de esta localidad es la iglesia de Santa María de Jesús, renacentista y reformada en época barroca. Destaca en ella su capilla lateral, erigida en honor del Cristo de Zacatecas en 1725.

También hay que ver en Ea el recoleto puerto y la minúscula playa. Recomendamos un camino que conduce a lo alto de una atalaya sobre la que encuentra la ermita de Talako Ama o de la Atalaya. Su interior guarda tres imágenes de gran valor dedicadas a Santa María, San Román y al Cristo en la columna. Antiguamente, la ermita era lugar de recepción de los numerosos exvotos que los marineros locales ofrecían antes de salir a faenar. Desde sus alrededores se disfrutan de maravillosas vistas sobre la zona.

El ayuntamiento de Ea cuenta con una interesante fachada sobre la que destacan los altos arcos de piedra caliza gris de su planta baja porticada. La arquitectura popular más representativa que ver en Ea es el Belletxe, en el paseo de la Tala, una construcción en madera sustentada por gruesos pilares de piedra que sirve para resguardar los aparejos de pesca. Es uno de los iconos de Ea, pues forma parte del escudo de la villa junto al puente medieval.

Ea es también un pueblo de caseríos, de modo que en sus diferentes barrios podemos encontrar un nutrido número de estos, como el Caserío Gáldiz Etxebarria, en el barrio de Natxitua. En conclusión, un buen ejemplo de construcción popular local en el que destaca su armoniosa fachada de piedra con vanos adintelados.

Donde el río Ea muere en el mar, se encuentra el Yacimiento Paleontológico de Asurtoki, un interesante paraje donde en 1969 se extrajeron numerosos restos óseos animales, especialmente de caballos.

Datos prácticos para visitar Ea

Coordenadas

43° 22′ 52″ N, 2° 35′ 1″ W

Distancias

Bilbao 47 km, San Sebastián-Donostia 79 km, Madrid 434 km.

Aparcamiento

Sin problemas en el pueblo y junto a la playa.

Altitud

10 m

Habitantes

842 (2024)

También puedes leer este artículo en inglés y en francés.

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