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La única catedral primada de España: un imponente templo gótico en el corazón de una ciudad Patrimonio de la Humanidad

Dominando la 'ciudad de las tres culturas' se halla una de las joyas del arte gótico en España, el templo que tiene el honor de ser la única catedral primada del país.
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Dominando la 'ciudad de las tres culturas' se halla una de las joyas del arte gótico en España, el templo que tiene el honor de ser la única catedral primada del país.

Iniciada en el año 1226, la Catedral de Santa María es el edificio más representativo de Toledo y la única catedral primada de España por haber sido sede de la primera diócesis del reino. Conforma, junto con las catedrales de Burgos y León, la trilogía de catedrales del gótico clásico de la Corona de Castilla, derivadas de la arquitectura del norte de Francia del siglo XIII.

Este extraordinario edificio contiene más y mejores obras de arte que la gran mayoría de los museos de Europa. También posee una interesante historia y una compleja arquitectura. Por esta razón, una visita detallada puede llevarnos varias horas si se quiere profundizar en este majestuoso edificio.

Historia de la Catedral de Toledo, el gran centro religioso de la ciudad

Vista aérea de la Catedral de Toledo. | Shutterstock
Vista aérea de la Catedral de Toledo. | Shutterstock

Aquello que hay que ver en la Catedral de Toledo está ligado a su historia. El espacio sobre el que se levanta la actual catedral ha sido tradicionalmente el centro religioso de la ciudad. El arzobispo Melancio, en el siglo IV, alzó en este lugar, alrededor del pilar donde según la tradición descendió la Virgen para imponer la casulla a San Ildefonso, un templo en honor de Santa María. En el año 587, siendo Toledo capital eclesiástica y administrativa del reino visigodo, el templo fue consagrado. En tiempos de los musulmanes se empleó como mezquita principal de la ciudad.

La antigua mezquita mayor de Toledo y su uso como catedral

Toledo se entregó sin lucha al rey Alfonso VI en 1085. En las capitulaciones, el monarca se comprometió a conservar los edificios de culto y las creencias de los conquistados. Esto suponía garantizar el funcionamiento la gran mezquita. Sin embargo, el 25 de octubre de 1087, aprovechando la ausencia del monarca y de acuerdo con la reina Constanza, el nuevo arzobispo de Toledo (Bernard de Sedirac) tomó por la fuerza la mezquita, instaló un altar provisional en la nave y una campana en el alminar.

Enterado el rey, montó en cólera y se dispuso a tomar drásticas medidas contra los responsables. Fue entonces cuando se produjo lo inesperado. El jurista andalusí Abu Walid intercedió para salvar la vida de los responsables, dando por válida la usurpación. En el siglo XV, el cabildo catedralicio homenajeó a Walid, colocando una estatua con su efigie. Así, la mezquita se transformó, casi sin cambios, en la Catedral de Santa María.

La construcción del templo gótico actual

Para conmemorar la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), Alfonso VIII y su consejero el Arzobispo Ximénez de Rada deciden crear una catedral al estilo de las que ya se estaban levantando en Burgos y León. La muerte del monarca dos años después acabó por un tiempo con los planes del arzobispo, que no paró hasta conseguir que Fernando III el Santo le ayudara en tal propósito.

La bula concedida en 1222 por el Papa Honorio III para la obtención de recursos es el punto de partida para la construcción del nuevo templo, cuya ceremonia oficial de colocación de la primera piedra tuvo lugar cuatro años después. Inició las obras el maestro Martín, al que más tarde sustituyó Petrus Petri, levantándose entonces la girola o deambulatorio.

Durante el siglo XIV, se edifican las naves, la fachada principal, la base de la torre y el claustro. En 1493, con el cierre de las últimas bóvedas, se dan por finalizadas las obras del actual edificio catedralicio.

Qué ver en la Catedral de Toledo, un libro abierto de historia del arte

El exterior, una fachada única en España

Se trata de uno de los grandes edificios de estilo gótico en España con una clara influencia francesa. Tiene unas dimensiones de 120 metros de largo por 59 de ancho y un total de 88 columnas, que sostienen una techumbre formada por 72 bóvedas. Su exterior presenta unas características que la hacen única en su género. A diferencia del resto de construcciones religiosas de la época, la Catedral de Toledo muestra una sola torre, levantada entre los siglos XIV y XV y donde se alberga la conocida Campana Gorda, de 17 toneladas de peso.

Fachada de la Catedral de Toledo. | Shutterstock
Fachada de la Catedral de Toledo. | Shutterstock

La torre debería tener una compañera idéntica, pero en su lugar se alza un cuerpo cuadrado coronado con una cúpula realizada por el pintor y arquitecto Jorge Manuel Theotocópuli, hijo de El Greco. En su interior está la Capilla Mozárabe, construida por Enrique Egas a instancias del cardenal Cisneros, quien pretendía mantener el rito hispano-mozárabe que hoy se sigue celebrando. De ella destacan los frescos de Juan de Borgoña representando la conquista de Orán (1514), así como la reja gótica que da paso al interior de la capilla, obra de Juan Francés.

Entre ambas torres se encuentra la fachada principal con sus tres puertas: la del Perdón, que es la central y solo se abre en las grandes ocasiones; la del Juicio Final, que está a la derecha y es la más antigua; y la del Infierno. Sobre estas tres puertas, el rosetón típico del gótico aparece cortado en su mitad inferior por una representación de la Santa Cena.

Por su parte, la Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo ocupa la fachada norte. Construida en el siglo XIII, su tímpano ofrece escenas de la infancia de Jesús y de la vida pública de Cristo. De hecho, son temas raramente tratados en la iconografía medieval.

En la fachada sur se encuentra la Puerta de los Leones, llamada así por los animales que coronan las columnas de la reja exterior. Fue edificada a finales del siglo XV por los mejores arquitectos del momento: Hanequin de Bruselas, Egas Cueman o Juan Alemán. En ella, sobresalen las figuras de los apóstoles y la Virgen del parteluz. Muy próxima se encuentra también la Puerta Llana, añadida en 1800 bajo la dirección del arquitecto Ignacio Haan y así denominada por carecer de escalones.

El interior, un gran museo de obras maestras del arte universal

En el interior, ocupando el centro del templo, se halla la Capilla Mayor, un conjunto de gran belleza y valor artístico. Separado del público por una reja de Villalpando, se alza el retablo mayor, de estilo gótico florido y considerado una de las joyas del arte universal. Fue encargado por el cardenal Cisneros y en su fábrica, llevada a cabo entre 1497 y 1504, intervinieron artistas de la talla de Enrique Egas, Pedro Gumiel, Francisco de Amberes, Sebastián de Almonacid o Petit Juan.

Sobresale también el sepulcro renacentista del cardenal Mendoza y los sepulcros reales de Sancho IV y María de Molina y los de Alfonso VII y doña Berenguela, realizados principalmente por Copín de Holanda. Bajo el altar mayor está la Capilla del Sepulcro, que guarda tres altares con pinturas de Luis Medina y Francisco Ricci.

Justo enfrente de la Capilla Mayor y separado de esta por el crucero se encuentra el coro interior, custodiado por una reja del maestro Domingo de Céspedes. Conviene fijarse en la sillería baja, compuesta por cincuenta y cuatro asientos de madera de nogal tallados por Rodrigo Alemán y que representan la conquista de Granada. En 1535, el cardenal Tavera ordena la construcción de la sillería alta, obra de Alonso Berruguete y Felipe de Borgoña. Destacan también la imagen de la Virgen Blanca, escultura del siglo XIV en mármol, dos atriles de bronce labrados por los Vergara y sendos órganos.

Camarín del Transparente de la Catedral de Toledo. | Shutterstock
Camarín del Transparente de la Catedral de Toledo. | Shutterstock

Situado en la girola y ocupando casi la totalidad de la parte posterior del Altar Mayor nos encontramos con el camarín del Transparente. Composición escenográfica de escultura y pintura considerada una de las obras más representativas del barroco de España. El conjunto arquitectónico es obra de Narciso Tomé y fue construida entre 1720 y 1732. Recibe la luz del exterior a través de una perforación de la bóveda, lo que le otorga un gran dramatismo.

A la derecha del Transparente se encuentra la Sala Capitular. Construida a principios del siglo XVI por Enrique Egas y Pedro Gumiel siguiendo el mandato del cardenal Cisneros. Son muy llamativos que ver en la Catedral de Toledo la puerta de acceso y el artesonado de su interior, ambos de estilo mudéjar. Las pinturas de Juan de Borgoña que recubren sus paredes y los retratos de los Prelados que han ocupado la Silla Primada, desde San Eugenio hasta nuestros días.

Un recorrido por las capillas de la Catedral de Toledo

De las muchas capillas que componen la cabecera de la Catedral de Toledo, hay que señalar la de San Ildefonso. Allí se encuentran los sepulcros del cardenal Gil Carrillo de Albornoz y el del obispo de Ávila, este último de estilo plateresco. Anexa a esta se encuentra la Capilla de Santiago, construida en 1435 por mandato del condestable don Álvaro de Luna como panteón familiar. Es de planta ochavada y pertenece a un gótico tardío muy depurado.

Le sigue la Capilla de los Reyes Nuevos, una obra plateresca de Alonso de Covarrubias levantada a principios del siglo XVI para albergar los sepulcros de la dinastía Trastámara. Llama la atención por su singularidad la armadura que se guarda del alférez real Duarte de Almeida. Cuenta la tradición que, tras haberle sido cortados los brazos en la Batalla de Toro, siguió defendiendo a la reina Isabel la Católica.

La Sacristía es otro de los elementos más importantes de la Catedral de Santa María por los tesoros que esconde en su interior. Su enorme salón está cubierto por una pintura del italiano Luca Giordano, representado la imposición de la casulla a San Ildefonso. El Expolio, obra cumbre de El Greco, preside el conjunto del altar.

Son también interesantes las obras de Morales, Orrente, Goya o Van Dyck, y numerosos objetos de orfebrería religiosa. Una puerta en el lado izquierdo da acceso al ochavo, una ostentosa estancia de finales del siglo XVI. Guarda piezas de gran valor como el relicario de San Luis o la Cruz del cardenal Mendoza.

Una portada plateresca realizada por Covarrubias en 1536 permite la entrada al interior de la torre-campanario, que hoy alberga el Tesoro Catedralicio. Colocada sobre un pedestal de la vitrina central.

Se alza allí la extraordinaria Custodia que Enrique de Arfe elaboró en plata entre 1517 y 1524 por encargo del cardenal Cisneros. Es de tres metros de altura y tiene forma de torre gótica. Sirve para guardar una custodia realizada en tiempos de Isabel la Católica con el primer oro traído de América. Desde 1595, esta joya de la orfebrería se convierte en el centro del cortejo de la procesión del Corpus Christi.

Datos prácticos para visitar la Catedral de Toledo

Coordenadas

39° 51′ 27″ N, 4° 1′ 23″ W

Distancias

Ciudad Real 117 km, Ávila 133 km, Cuenca 182 km, Madrid 71 km

También puedes leer este artículo en francés.

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