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Declarado Bien de Interés Cultural: el pueblo de Palencia con un castillo medieval y calles empedradas

Calles con soportales de madera, un imponente castillo gótico y numerosas iglesias componen el espectacular patrimonio histórico de esta villa, una de las más bonitas de Palencia y de toda la geografía nacional.
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Calles con soportales de madera, un imponente castillo gótico y numerosas iglesias componen el espectacular patrimonio histórico de esta villa, una de las más bonitas de Palencia y de toda la geografía nacional.

Emplazada entre colinas sobre extensas llanuras de cereal, Ampudia guarda un restaurado castillo, imprescindible entre todo lo que ver en la localidad. También se pueden visitar la iglesia de San Miguel y la iglesia de San Francisco, hoy convertida en el Museo de Arte Sacro comarcal.

Lo principal que hay que ver en Ampudia es, sin duda, su fortaleza. La totalidad de la visita puede ocuparnos una mañana completa. Recomendamos llevar en esta escapada unos prismáticos para luego viajar hacia el norte por la Tierra de Campos y poder avistar las aves del Parque de la Laguna de la Nava. Otra opción es hacer una excursión para ver la cercana Palencia o la histórica Dueñas

Una villa que conserva todo el encanto del Medievo

Calle porticada en Ampudia
Calle porticada en Ampudia. | Shutterstock

Antes de conocer los lugares que ver en Ampudia, conviene revisar su historia. La villa fue fundada entre los siglos II y I a. C., cuando los romanos la poblaron al tiempo que preparaban su campaña contra los vacceos. La llamaron Fons Pudica, del que ha derivado el actual nombre de Ampudia.

En el siglo IX, un monje benedictino sevillano llamado Hauberto escribió que Ampudia era ya una ciudad y sede episcopal en el siglo VI. Tras un periodo de abandono, a causa de los ataques musulmanes, habría que esperar a la conquista cristiana para su repoblación. Gozó de privilegios reales en los siglos posteriores, que los ampudianos conservaron por su lealtad a la corona.

El señorío de la villa pasó en el siglo XV a don Pedro García de Herrera, Mariscal de Castilla. Su hijo García López de Ayala edificó el castillo actual a partir de 1461. Este es uno de los lugares principales que ver en Ampudia. Un siglo después tuvo lugar su época de mayor esplendor debido al cultivo de las viñas y a la artesanía del hilado y tejido de la lana, momento en el que florecieron las actividades artísticas. El entonces señor de Ampudia, don Pedro de Ayala y Rojas, conde de Salvatierra, intentó ganarse el favor real de Carlos V. No consiguiendo su objetivo, se adhirió al movimiento de las Comunidades.

El 17 de enero de 1521 los comuneros liderados por Padilla hicieron huir a las tropas imperiales comandadas por Beaumont, que habían tomado el castillo días antes. Dicho combate es conocido como la batalla de Ampudia y, tras la derrota comunera, la villa le fue confiscada. El hijo del conde recuperó Ampudia en 1525 tras el pago de veinte mil ducados. Por tratarse de un menor de edad, el condestable de Castilla, Íñigo Fernández de Velasco, administró temporalmente el señorío de Ampudia. Este, hacia 1528, mantuvo allí prisioneros a los hijos del rey Francisco I, que habían sido entregados como rehenes tras el Tratado de Madrid, y que fueron rotando entre varias fortalezas controladas por el condestable.

En 1597, el duque de Lerma, valido del rey Felipe III, se convirtió en el señor de Ampudia. Obtuvo del rey para su villa la concesión de un mercado franco los viernes y la feria franca del 8 al 15 de septiembre, así como el traslado de la Colegiata de Husillos a Ampudia y la fundación del convento de San Francisco con su cátedra de latín. Tras la pérdida del favor real, sus sucesivos herederos fueron espaciando el contacto con la villa dejando a esta inmersa en un proceso de decadencia y abandono. Estuvo en poder del clero en el siglo XVIII hasta la llegada de la desamortización de Mendizábal del siglo XIX.

La economía actual del municipio es principalmente agrícola. En 1965, Ampudia fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico-Artístico. 

Qué ver en Ampudia, localidad histórica dominada por una asombrosa fortaleza

Castillo de Ampudia.
Castillo de Ampudia. | Shutterstock

Existen numerosos lugares que ver en Ampudia. La visita puede empezar por la calle Mayor, de soportales apoyados sobre pies rústicos de madera, y donde se pueden contemplar algunas casonas solariegas y la iglesia de San Miguel. Este es un templo construido entre los siglos XV y XVI y muy reformado con posterioridad. De su importancia da idea el hecho de que tuvo la categoría de colegiata. Tiene tres amplias naves con bóveda de crucería estrellada que hubo que reedificar parcialmente tras un derrumbe en 1954. La torre, de 82 metros de altura, data de mediados del siglo XVI y está rematada con pináculos y balaustrada. En el interior alberga retablos notables, grandiosas rejas platerescas, un púlpito gótico y enterramientos en capillas laterales.

Enfrente de la iglesia se observan los restos del convento franciscano fundado por el duque de Lerma. La iglesia de San Francisco mantuvo su culto hasta 1940, momento en el que fue utilizada como silo de grano por el pueblo. En 1990, el Ayuntamiento acometió su restauración como Museo de Arte Sacro comarcal, con obras de los siglos XII al XVIII. Además de ropaje litúrgico, cantorales y una nutrida representación de orfebrería, se pueden observar piezas de Tomás de Sierra, Pedro de Ávila y el Maestro de Paredes.

En una loma, horadada por bodegas a las afueras de la ciudad, se levanta el castillo gótico, de planta trapezoidal. García López de Ayala reconstruyó en el siglo XV dicho castillo, muy bien conservado en la actualidad. Dispone de defensas circulares y torres cuadrangulares unidas a la Torre del Homenaje. Fue una de las residencias temporales de los hijos de Francisco I tras la derrota en la batalla de Pavía. Pasó en 1597 a propiedad del duque de Lerma, del que cuelga el escudo en la puerta principal, y luego a la casa de Alba.

El castillo de Ampudia fue declarado Monumento Nacional, siendo adquirido y restaurado por la familia Fontaneda. En su interior, el Museo, gestionado por la Fundación Eugenio Fontaneda, muestra arte sacro en el que destaca el grupo escultórico del Calvario en madera de nogal y estilo manierista romanista del escultor vasco Juan de Ancheta. También sobresalen diversas pinturas, juguetes, muebles, armas, aparatos musicales, una antigua botica y piezas de etnografía significativas de la tierra de Campos.

A dos kilómetros al suroeste se encuentra Valoria de Alcor. En este pueblo, destaca la iglesia románica de San Fructuoso, construida en el siglo XII sobre un templo mozárabe anterior. A cinco kilómetros al norte está Torremormojón, donde se encuentran las ruinas del castillo y se puede visitar la iglesia de Santa María del Castillo, del siglo XIII. Dicha iglesia contiene un interesante retablo renacentista de la escuela de Juan de Valmaseda.

Hacia el oeste se encuentra Meneses de Campos, con su imponente templo gótico de Nuestra Señora de Tovar. Aún conserva su portada románica a los pies de una torre fortificada. En su interior, cabe mencionar el retablo barroco y el sepulcro renacentista de estatua orante. Muy cerca se halla el castillo de Belmonte de Campos, con su Torre del Homenaje del siglo XV.

Datos prácticos para visitar Ampudia

Coordenadas

41º 54’ 56.6’’ N, 04º 56’ 51.39’’ W

Distancias

Palencia 22 km, Madrid 190 km

Aparcamiento

Sin dificultad.

Altitud

840 m

Habitantes

579 (2024)

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