Declarada Conjunto Histórico: la villa medieval de Segovia con un imponente castillo rodeado de murallas
Esta localidad fue escenario del matrimonio regio más breve de la historia. Reúne una impresionante cantidad de edificios de estilo mudéjar y un bellísimo castillo–palacio. Es un magnífico escenario para ver los encierros taurinos más antiguos de España. A continuación, descubrimos todo lo que ver en Cuéllar.
Historia de Cuéllar, el esplendor del mudéjar castellano
No existen vestigios romanos y visigodos en la población. Tampoco hay noticias de la conquista por los árabes, que debió de ser hacia el año 714. Fue conquistada pocas décadas después por el rey Alfonso I de Oviedo, que se retiró hacia el norte con la población de Soria, Segovia y Burgos, dejando tras de sí el llamado «Desierto del Duero». Debió de haber una primera repoblación tras la batalla de Simancas en el 939, que sería desplazada cuando el caudillo Almanzor arrasó Cuéllar en el año 977.
Tras la conquista de Toledo en 1085, se pacifica la zona. Esto facilitó una nueva repoblación, posiblemente liderada por el conde don Pedro Ansúrez, que fue su señor. Debió de tener mucho éxito, pues en el año 1093 era un populoso municipio que enviaría sus milicias a apoyar las campañas andaluzas de los reyes castellanos.
El rey Alfonso X le concedió el Fuero Real en 1256, con una serie de privilegios que incrementó con otros en 1264. María de Molina, reina consorte de Sancho IV de Castilla, celebró Cortes en la villa en 1297. En abril de 1354, después de haber forzado la anulación de su matrimonio con Blanca de Borbón, el rey Pedro I de Castilla se casó en la Iglesia de San Martín con la viuda doña Juana de Castro.
El banquete de bodas se celebró en el palacio de la familia Velázquez de Cuéllar (ahora llamado Palacio de Pedro I). Sin embargo, al día siguiente del enlace se presentó un mensajero con noticias alarmantes sobre el hermano de María de Padilla (la amante del rey), lo que motivó la marcha del rey, que nunca volvería con su esposa. La reina Juana nunca renunciaría al título viviendo entre Castrojeriz y Dueñas. La reina Leonor, esposa de Juan I de Castilla, murió en Cuéllar en 1383.
En 1429, el clérigo y jurista cuellarano Gómez González, asesor de varios papas, funda un estudio de gramática y el Hospital de la Magdalena. En 1444, el rey Juan II entregó el Señorío de Cuéllar a su valido don Álvaro de Luna. En 1453, al ser ejecutado su señor, fue disputado por varios reyes, infantes y nobles. Después, Enrique IV cedió la villa y el castillo en 1464 al duque de Alburquerque, Beltrán de la Cueva. Este y sus descendientes reformarían el castillo, dándole un carácter palaciego con el paso de los años.
Los franceses la ocuparon durante la guerra de la Independencia, en la que destacó el cuellarano Juan Senovilla Recellado. Los franceses saquearon el castillo y los templos. Se cerró el estudio de gramática, que venía funcionando desde hacía casi cuatro siglos, y las obras asistenciales fueron arruinadas. Se introdujeron nuevos cultivos como la patata y la achicoria, iniciándose la explotación de los pinos resineros.
En 1931, una de las misiones pedagógicas puestas en marcha por la República visitó el pueblo. El poeta Luis Cernuda estuvo explicando a los niños de Cuéllar la pintura de Murillo. En 1936, el Castillo de Cuéllar es empleado como prisión.
Qué ver en Cuéllar, un imponente recinto fortificado segoviano
La visita de Cuéllar puede comenzar en el castillo, de estilos gótico y renacentista, en cuyo lateral está la Oficina de Turismo. La parte más antigua de la fortaleza puede ser del siglo XII, y el edificio es de planta rectangular, con cuatro torreones en las esquinas. El bello patio interior es de estilo renacentista, con columnas que soportan una doble arquería de arcos rebajados, con salones decorados con artesonados de estuco y vigas talladas. Cada día festivo se puede participar en las visitas teatralizadas. Del castillo salen los dos lienzos de la gran muralla de Cuéllar, una de las mejor conservadas de Castilla.
Cuéllar más allá del castillo: un enorme legado de iglesias mudéjares
Junto a la explanada del castillo está la Iglesia de San Martín, de estilo románico–mudéjar. Tiene tres naves y tres ábsides cubiertos con bóvedas de horno sobre un zócalo de mampostería. El ábside mayor está adornado con arquerías ciegas de medio punto y conserva pintura mural mudéjar y yeserías policromadas originales.
Allí se casó el rey Pedro I con doña Juana de Castro, a la que abandonó al día siguiente. Este edificio, declarado Bien de Interés Cultural, es actualmente el Centro de Interpretación del Mudéjar. En la muralla está la Puerta de San Basilio, también mudéjar, y al otro lado el Convento de San Basilio (1606).
De allí, por la Calle de la Rogativa se llega hasta la extraordinaria Iglesia de San Andrés, construida en 1277 en románico–mudéjar. Su importante portada principal tiene cinco filas de ladrillo con dos arquerías ciegas de medio punto que llegan al alero. Las fachadas laterales están recorridas por arquerías ciegas de medio punto peraltadas y un friso superior de arquillos ciegos. Tiene tres ábsides de ladrillo, el central más prolongado con dos arquerías ciegas de medio punto. Excepcionalmente, se puede disfrutar de su pintura mural original, de motivos geométricos en tonos rojos y negros.
El retablo mayor barroco (siglo XVII) tiene una talla de San Andrés y varias pinturas. Destaca también su imagen gótica de la Virgen de la Rochela y el Calvario del Cristo de la Encina, de estilo bizantino (datado hacia 1300). Consiste en uno de los puntos más interesantes que ver en Cuéllar.
Por la Calle del Henar se puede ir a la Calle de San Andrés y llegar hasta la Puerta de San Andrés, románico–mudéjar, siguiendo a la Calle de la Magdalena donde está el Hospital de la Magdalena, del que solo se conserva la iglesia. Posee una portada gótica presidida por una imagen de la santa y los escudos de la familia Alburquerque, el fundador fray Gómez González.
Por la Calle del Estudio se llega a la Iglesia de San Esteban, románico–mudéjar del siglo XII, adosada a la muralla. Tiene tres naves con un ábside mudéjar poligonal. Posee un retablo renacentista de 1546, cuyas tablas representan escenas de la vida de la Virgen y de santos, por lo que su visita es algo especial que ver en Cuéllar. Enfrente está el llamado Palacio de Pedro I, donde se celebró el banquete de la boda del rey. Tiene una portada de piedra labrada en estilo románico y en su interior destacan los artesonados de madera policromada en estilo mudéjar. Actualmente es vivero de empresas y espacio cultural.
El patrimonio arqueológico y civil de Cuéllar
En la Plaza del Estudio está el parque arqueológico medieval, con 30 tumbas antropomorfas excavadas sobre tierra. Además, tiene cinco silos de alimentos, pilas medievales para tintes y un pozo de nieve (empleado para conservación de alimentos y medicinas). También está el estudio de gramática fundado en 1424, con el escudo del fundador y los Alburquerque.
Detrás del estudio está la Puerta de la Judería. En la cercana Plaza de San Gil se encuentra el Antiguo Granero de don Agustín Daza (1626), que estuvo destinado a proveer con simiente a los labradores pobres. Junto a esta casa que ver en Cuéllar está la fachada del antiguo Hospital de la Cruz. Cuenta con una gran lápida sobre el dintel de la puerta que explica que fue fundado también por Daza (secretario o ministro del rey Felipe IV).
Saliendo por la Puerta de San Martín se llega por la calle Duque de Alburquerque a la Panera y Casa del Duque. Se construyó a fines del siglo XVIII para almacenar grano. Es también segunda vivienda de los duques o sus familiares. Debajo están las ruinas de la iglesia mudéjar de Santiago, de la que queda la torre, el ábside y una nave lateral.
El ayuntamiento tiene un patio gótico–renacentista que hoy acoge exposiciones temporales que ver en Cuéllar. En la Plaza del Ayuntamiento hay numerosas casas con fachadas en las que se ve el entramado de madera, características del pueblo. Allí está la Iglesia Arciprestal de San Miguel, gótica con elementos románico–mudéjares y renacentistas. Hacia 1395 se colocó en esta iglesia el primer reloj de torre de España. En el interior destacan el cuadro de Lucas Jordán de La Virgen, San Joaquín y Santa Ana, un Cristo atado a la columna del siglo XVI y un Cristo Yacente de la escuela de Gregorio Fernández.
Una villa de casas señoriales y tradición taurina
Cerca de San Miguel está la Casa de los Bazanes o Palacio de Santa Cruz, edificio de tres plantas edificado en ladrillo en el siglo XVII. Tiene una balconada de madera sobre la muralla. Bajando desde la plaza por la Calle Santa Marina está la Casa de los Daza, con los escudos de esa familia. Más abajo está la Torre de Santa Marina, único resto de la iglesia mudéjar del siglo XIII del mismo nombre.
Su parte inferior es de mampostería y la superior de ladrillo, con dos alturas en las que aparecen dobles arquerías de ladrillo cegadas en cada una de las cuatro caras de la torre. Finalmente, tras la Puerta de la Trinidad, están la Iglesia y Antiguo Convento de la Trinidad, del barrio del mismo nombre. Subiendo por la Calle los Hornos está la Casa de los Rojas. Se conoce también como la «Casa de las Bolas» (siglo XVI) con esgrafiado en la fachada de su piso superior y que actualmente es sede judicial.
Por la Calle de las Parras, calle comercial y centro neurálgico de los encierros, se llega a la Iglesia de San Pedro. Construida antes de 1095, se trata de la más antigua del pueblo que ver en Cuéllar. Era un templo románico que formaba parte de la muralla exterior. Por lo tanto, tiene el ábside con un corredor semicircular salpicado de matacanes y saeteras con el escudo de los primeros duques de Alburquerque. Las portadas norte y sur son románicas y en su interior se conservan las bóvedas de estilo gótico.
Enfrente, en la Calle de San Pedro está la Casa de los Velázquez del Puerco, que se distingue por su arco apuntado y los escudos. Subiendo hasta la Avenida de los Toros, encontramos las ruinas del Convento de San Francisco. Se trata de una infraestructura que ver en Cuéllar del siglo XVI y estilo gótico tardío. La sacristía ha sido restaurada para sala de exposiciones y algunas capillas laterales para Centro de Interpretación de los Encierros, que están considerados los más antiguos de España, desde 1215. Se celebran el último sábado de agosto y en el fin de semana anterior se celebra una feria medieval.
Bajando por la Calle del Calvario está el Convento de la Concepción. Cerca de lo que hay que ver en Cuéllar se encuentra la Iglesia de Santo Tomé, que posee la imagen gótica de Nuestra Señora del Rosario. En la parte baja de la ciudad están la Casa de los Velázquez y Ruiz de Herrera y la Iglesia de Santa María de la Cuesta, románico–mudéjar. Forman parte también de las defensas exteriores con vestigios románico–mudéjar y una torre restaurada. Contiene el barroco retablo del Descendimiento.
A cinco kilómetros de Cuéllar está el Santuario de Nuestra Señora del Henar (1644). Aquí, la comunidad de los carmelitas descalzos conserva la imagen de la Virgen (de 1430) de estilo bizantino. Está en un bello entorno recreativo que ver en Cuéllar, en el que se encuentra la Fuente del Cirio, a la que se le atribuían propiedades milagrosas.
Datos prácticos para visitar Cuéllar
Coordenadas
41º 24’ 00’’ N, 4º 19’ 12’’W
Distancias
Segovia 60 km, Valladolid 50 km, Madrid 152 km
Altitud
858 m
Habitantes
9530 (2024)
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