El principal centro alfarero y de cerámica de Lleida es la localidad de Verdú, donde la principal característica de las piezas es la técnica de la cerámica negra, conseguida gracias a la cocción en reducción en el horno, consiguiendo mucho humo y ausencia de oxígeno.

En los años setenta del siglo XX se contabilizaban ocho alfares y en los noventa, aunque algunos talleres se decantaron por la loza, todavía quedaban siete alfares dedicados a la alfarería negra.

La producción alfarera tradicional de Verdú estuvo dedicada a fabricar piezas para contener el agua en los años en los que había que ir a buscarla al río o las fuentes por no disponer de agua corriente en las casas. Por tanto las más comunes fueron las regaderas, cántaros, embudos y sobre todo botijos o sillons de formas variadas. Muchas de estas piezas eran decoradas mediante incisiones realizadas con un alambre o una punta metálica.

En la actualidad todavía existen muchos talleres dedicados tanto a la cerámica como a la alfarería tradicional, como Alfarería Magí Auro, Cerámica Casa Félix, Cerámica Gat, Cerámica Miriam Angulo, Cerámica Roca Caus, Cerámica Sambola, Taller de cerámica María Font y Taller Obert.

En relación con la producción de loza estannífera, en Lleida se produjeron piezas similares a las talaveranas durante la Edad Moderna, con formas y decoraciones variadas como bustos, soles y motivos vegetales. Desde finales del siglo XVI hasta principios del XVIII las producción es muy singular, con policromía en verde y amarillo, con azul en algunos detalles. Algunas series son muy típicas, como la llamada de “la mazorca” con una cenefa de influencia italiana.

Texto del Dr. Abraham Rubio Celada, Asesor de cerámica de la Fundación Zuloaga y Socio de EcraServicios Integrales de Arte.

LOCALIDAD NOMBRE
Verdú Alfarería Magí Auro
Verdú Cerámica Casa Félix
Verdú Cerámica Gat
Verdú Cerámica Miriam Angulo
Verdú Cerámica Roca Caus
Verdú Cerámica Sambola
Verdú Taller de cerámica María Font
Verdú Taller Obert

Imagen principal: Ryan Hyde