Tablas de Daimiel, un humedal protegido por pasarelas infinitas

Custodiado por una pasarela, el humedal de las Tablas de Daimiel descansa en el parque nacional homónimo. Hogar de aves y flora única en España. Ciudad Real guarda este secreto tan preciado y visitado por miles de turistas cada año. No en vano, se trata de una de las reservas más protegidas de España.

Vistas desde la pasarela en Las Tablas de Daimiel

Vistas desde la pasarela en Las Tablas de Daimiel. | Shutterstock

Tres rutas protagonizan este parque y permiten al visitante recorrer con calma sus maravillas. La Ruta de la Isla del Pan, con su nombre tan curioso; la Ruta de la Laguna Permanente, repleta de observatorios de aves para los más intrépidos; y la tercera, la de la Torre del Prado Ancho, que conduce al punto más alto del parque. Las pasarelas ofrecen unas vistas muy fotogénicas, sobre todo al atardecer.

Las Tablas de Daimiel al atardecer

Las Tablas de Daimiel al atardecer. | Shutterstock

Una reserva con un valor incalculable

El terreno tan llano de esta zona favoreció la creación de este humedal con tanto valor ecológico. Nace de la unión de dos ríos: el Guadiana y su afluente, el Cigüela. Declarado Parque Nacional, este humedal es uno de los ecosistemas acuíferos más importantes de todo el país. A pocos km de Ciudad Real, este enclave natural es el hogar de muchas aves. Y muchas otras se reflejan en las lagunas en su viaje al sur. Una auténtica maravilla para los amantes de las aves.

Tras la larga lucha contra la sobreexplotación de los acuíferos, las Tablas de Daimiel resiste, tan llena de paz como nunca. Las diversas rutas que recorren este parque permiten al visitante observar las praderas inundadas y las aves surcando las aguas la laguna. El paisaje de la laguna apenas se distingue en el horizonte del cielo azul. Un paraje que regala calma y paz para todo aquel que lo visite.

Vegetación en Las Tablas de Daimiel

Vegetación en Las Tablas de Daimiel. | Shutterstock

Muy cerca de rincones inesperados

No lejos de Las Tablas de Daimiel se encuentra la maravilla de Motilla del Azuer, el yacimiento más representativo de la Edad de Bronce de Castilla La Mancha. Un lugar que transporta a sus visitantes a la Prehistoria, custodiado por el río Azuer. Y, por supuesto, Ciudad Real, con muchos rincones por descubrir repletos de historia, como la Plaza Mayor de Almagro, y una gastronomía inigualable en Castilla La Mancha.