La Biblioteca Nacional de España (BNE) retomó ayer algunos de sus servicios culturales. Sin embargo, lo hace bajo unas condiciones distintas cumpliendo así con la normativa vigente constituida por los ministerios de Sanidad, Cultura y Deporte.

De esta manera, desde el lunes el público puede conocer la exposición «Sueño e ingenio. Libros de ingeniería civil: del Renacimiento a las Luces» que se exhibe en la sala Hipóstila, ubicada en la planta cero de la BNE. Además, se abren también los espacios centrales de la segunda planta así como las muestras «Achille in Sciro» en el salón italiano y «Una vuelta al mundo en la BNE» en la Antesala.

No obstante, el recorrido usual del Museo de la biblioteca continuará cerrado. Para el día nueve de julio se prevé que se abra la Sala Guillotinas, donde se expondrá «Vampiros en la Biblioteca. Las Historias Naturales de Juan Perucho en la BNE».



Hace poco la BNE también ha sido noticia por hacer públicas imágenes inéditas sobre la toma de Santander y Cantabria por parte de las tropas del general Francisco Franco. La plataforma usada para colgar las fotografías fue su Biblioteca Digital, donde han visto la luz estos documentos hasta ahora almacenados en archivos oficiales.

El mismo camino siguen otros grandes espacios de Madrid que reabrieron ayer sus puertas. Es el caso del Zoo Aquarium de Madrid, que desde el lunes permite el acceso con un aforo reducido al 50% y lo mantendrá durante las primeras semanas de apertura. Para mantener la seguridad, el parque fomentará la venta online de entradas, el pago con tarjeta y otros medios electrónicos dentro del parque, como en las tiendas, restauración o fotografía. A esto hay que sumarle un protocolo de higiene dispuesto a lo largo de todo el recorrido.