Tras la pandemia sanitaria del Covid-19 los tablaos flamencos han pedido una vía de escape para salvarse de la crisis. Por este motivo, el Ayuntamiento de Madrid sugiere la alternativa de declararlos bien de interés para la ciudad, equiparándolos a los restaurantes mientras se va restableciendo el turismo internacional, ya que son la fuente de ingresos principal de este negocio. Así lo ha determinado el Área de Cultura después de reunirse ayer miércoles con la Asociación de Tablaos Flamencos de Madrid.

De esta manera, el procedimiento a seguir sería parecido al que realizó el equipo que dirige Andrea Levy en mayo con la popular Feria del Libro. Así, si los tablaos flamencos fueran declarados bien de interés general para la ciudad podrían contar con «medidas extraordinarias» para asegurar su viabilidad, pues se encuentran en un momento de incertidumbre en el que el cierre podría ser inminente, con ejemplos pasados como el del Café Chinitas, Villa Rosa o Casa Patas.

Dichos espacios obtuvieron el año pasado 1.000.000 de visitantes solo en la ciudad de Madrid, en su mayoría público internacional, por lo que a causa del coronavirus su futuro es desconocido. Por este motivo, en la reunión celebrada entre la vicealcaldesa Begoña Villacís, la delegada Levy y Manuel Rey, presidente de la asociación de tablaos flamencos se ha pensado equipararlos a los restaurantes, pudiendo salvar las limitaciones de la Zona Acústica Protegida, tener servicio de terraza y empezar su horario desde las 10 de la mañana.



 

El permiso para poder disponer de las terrazas es para los tablaos una medida elemental para sobrevivir, más si se diera un rebrote del virus que dificultara la presencia de turistas extranjeros. El turismo extranjero era el asistente habitual de los 21 tablaos flamencos que había en Madrid antes del confinamiento, produciendo 1.368 millones de euros de gasto en la capital según la encuesta de gasto turístico Egatur.