Finalmente la Comunidad de Madrid se suma al resto de territorios del país, excepto Canarias, y hace obligatorio el uso de mascarilla. En una rueda de prensa, la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado el paquete de medidas que fuerza el uso de este tipo de protección. Su utilización será necesaria en todo momento en cualquier espacio público, se mantenga o no la distancia de seguridad. Esto afecta a las terrazas, donde solo se podrá quitar en caso de estar en el acto de consumir lo pedido.

El motivo de la decisión, según la líder madrileña, es la pronta llegada de turistas, a pesar del cierre de fronteras parcial de varios países con España. Sin embargo, ha recalcado que la mascarilla tiene un uso mayoritario en la comunidad y especialmente en la capital. El paquete de medidas anunciado el martes 28 también afecta al ocio nocturno. Se trata de uno de los sectores más polémicos durante la nueva normalidad. Sus locales deberán cerrar como tarde a la 1:30 y prohibir el acceso desde la 1:00. Asimismo, los clientes tendrán que aportar teléfono y DNI para poder localizarles rápidamente en caso de un rebrote con foco en el lugar. Asimismo, las reuniones privadas pasarán de 25 a 10 personas a partir del jueves.



En lo sanitario, Ayuso declaró que se doblarán el número de rastreadores. Su cifra, por tanto, alcanzará los 360. A esto le acompañará la puesta a punto de dos pabellones de IFEMA en previsión de un rebrote fuerte. Con todo, lo más novedoso planteado por el ejecutivo madrileño es la «cartilla COVID-19». Se tratará de un documento en el que figurará si el ciudadano posee anticuerpos y ha pasado la enfermedad. Gracias a esto la presidenta espera poder mesurar los confinamientos en caso de ser necesarios. De momento hay 11 brotes controlados en el territorio, una situación lejos de la crisis que viven Aragón y Catalunya.