Los alquileres vacacionales en Madrid y Barcelona se hunden frente a los tradicionales debido al coronavirus

La COVID-19 no solo ha pasado factura al sector del turismo en España. Los meses de confinamiento y las restricciones a los viajes también han modificado una parte del mercado de la vivienda, la del alquiler turístico. El descenso de viajeros ha provocado que muchos pisos turísticos queden vacíos durante más días, especialmente en Madrid y Barcelona. Allí la oferta disponible se ha reducido casi un tercio. Este escenario ha obligado a muchos de sus propietarios a cambiar de un régimen de vivienda turística por uno de vivienda residencial.

El número de viviendas destinadas al alquiler turístico en ambas ciudades se ha reducido en aproximadamente un 30% desde que comenzó la pandemia. Unos datos extraídos del IV Estudio comparativo sobre alquiler turístico vs residencial en cuanto a Madrid y Barcelona, elaborado por Alquiler Seguro. Según este estudio, la rentabilidad de las viviendas en alquiler turístico se ha visto mermada frente a la del alquiler residencial como consecuencia de los niveles bajos de ocupación. Unos resultados preocupantes en comparación con los del año pasado, cuando el alquiler turístico estaba en el centro de la polémica por su imparable aumento.

En concreto, el estudio revela que en Madrid el número de viviendas en alquiler turístico ha bajado un 29% en los últimos seis meses, teniendo una ocupación media del 40% durante el mes de julio. En el caso de Barcelona, el la vivienda vacacional ha descendido hasta un 32%, siendo la ocupación media desde marzo del 40%. Unos resultados muy preocupantes en comparación con los del año pasado, cuando el alquiler turístico estaba en el centro de la polémica por su imparable aumento.



En la capital, la rentabilidad de las viviendas destinadas al alquiler turístico se equipara con la del residencial cuando hay un 80% de ocupación. En este caso, habría que tenerla alquilada durante más de 24 noches al mes (36 noches más al año que durante 2019). Respecto a la Ciudad Condal, la vivienda turística tendría que ser ocupada durante 21 días para sacar rentabilidad. Aunque dependiendo de los distritos, la ocupación necesaria puede variar entre el 60% y el 80%.