Aunque el pasado fin de semana ya se podía disfrutar del baño en las playas valencianas, pues la Comunidad Valenciana había alcanzado la fase 2, algunas han querido esperar extremando así los protocolos de seguridad contra el Covid-19. Es el caso de Santa Pola, Torrevieja, Alfàs del Pi y la popular playa de Benidorm que no abrirá sus arenales hasta el próximo 22 de junio.

De esta manera, la capital del turismo de la Costa Blanca comenzó ayer lunes a parcelar los arenales para que los visitantes puedan mantener las distancias entre ellos, asegurando que se cumpla el aforo permitido en cada tramo de la playa. También se realizará un control de aforo para garantizar las medidas sanitarias y evitar aglomeraciones en la arena.

Por primera vez se instaurarán turnos de mañana y tarde para poder acceder a las playas. Además, no se permitirá el acceso a la hora de comer, momento en el que se aprovechará la escasa afluencia para vaciar las playas y desinfectarlas, ni tampoco por la noche. Por lo tanto, esto impedirá la celebración de la Noche de San Juan.



No todos se han tomado bien estas restricciones, generando las críticas de parte de la prensa británica, pues a Benidorm llegan cada año más de 1,5 millones de turistas procedentes de Reino Unido. Las medidas que afectan a las discotecas a partir de la fase 3 también han generado recelo entre este sector. Para abrir sus puertas, las discotecas y locales de ocio nocturno tendrán que trabajar a un tercio de su capacidad y sin pista de baile.