Durante la jornada inaugural del congreso Summit Virtual Tourism & Economy Barcelona la ministra de turismo Reyes Maroto apuntó a que la España despoblada será una de sus prioridades turísticas. Una alternativa con la que se pretendería reducir la presión que sufren los entornos costeros. De la Costa Brava a las playas gallegas, pasando por Alicante o Cádiz, el mar suele copar la atención de los viajeros. Así, en el contexto del coronavirus, estos «destinos pioneros» son claves para la dirigente del PSOE.

Esta diversificación se contempla «tanto temporal como geográficamente», según Reyes Maroto. Un factor que ayudaría a lograr más seguridad en la vuelta del turismo al evitar concentraciones excesivas en puntos concretos. Al tiempo, con este trasvase de visitantes se contribuiría en parte a reducir la afectación que tiene el turismo sobre las grandes ciudades. Algo de lo que los vecinos de las mismas llevan quejándose desde hace años. La ministra también defendió al sector y su importancia, tras las críticas del martes por parte de la CEOE. Anunció nuevas estrategias de apoyo que verán la luz entre el jueves y el viernes.



Innovación y colaboración entre agentes, claves de futuro

Dentro del propio Summit Virtual Tourism & Economy también intervinieron otras autoridades sectoriales. Por ejemplo, el director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo, Manuel Butler. Defendió el concepto de pescar en río revuelto, aduciendo que la situación actual de crisis puede ser una oportunidad para «realizar reformas estructurales» necesarias. A este respectó, advirtió que tendencias globales como «sostenibilidad» o «digitalización» están sufriendo un acelerón. Analizando el panorama internacional, señaló que se contempla una «competencia mucho más feroz» por el turista extranjero. También reivindicó el turismo como uno de los grandes pilares económicos españoles.

Otros ponentes pusieron de relevo la colaboración entre empresas, lobbies y gobiernos como factor esencial para salvar el sector. Entre ellos se encontraba el organizador del congreso, Jordi Alberich, incidió especialmente en este aspecto. De ello se extrae que experiencias como la de Baleares, con su corredor seguro organizado con el trabajo conjunto público-privado, es el modelo a seguir. Finalmente, el vicepresidente de la Generalitat de Catalunya Pere Aragonès pidió altura de miras al Gobierno central. Entre las peticiones que realizó se encontró una «inversión fuerte y de gran impacto» para dinamizar un territorio que considera «seguro».