Una investigación del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont ha demostrado que una serie de restos de Dinoterio proavum, remoto pariente de los elefantes, encontrados en Sabadell son los más antiguos de la especie en todo el continente europeo. Publicado en Journal of Vertebrate Paleontology, el trabajo se basaba en una serie de hallazgos realizados durante la construcción de una carretera. Fue entre 2008 y 2011 cuando los paleontólogos extrajeron los fósiles, en la campaña derivada de la creación de la Ronda Oeste de la población catalana. La edad de los vestigios se ha situado en más de nueve millones de años.

Durante el control paleontológico se desenterraron más de 1.200 piezas en total. Entre la gran colección extraída había 26 dientes de dinoterio. Su identificación llevó a concluir que se trataba de ejemplares pertenecientes al Deinotherium proavumMientras tanto, la datación demostró que eran más antiguos que otros restos de la especie encontrados en Turquía. Yacimientos catalanes de la cuenca del VallèsPenedès ya habían destacado en cuanto a hallazgos de esta especie.



Los Deinotherium forman parte del orden de los proboscídeos. Este incluye también a elefantes modernos o al mamut. La divergencia entre la familia de los dinoterios, a la que pertenecen los fósiles de Sabadell, y las líneas evolutivas de los elefantes actuales divergieron muy pronto. De esta forma fueron generando especies paralelas que abarcaron del Mioceno medio, hace unos 17 millones de años, hasta hace uno en África.

Entre los elementos más característicos de los dinoterios, cuyo nombre significa «bestia terrible», se encuentran sus peculiares colmillos. Estos parten directamente de la mandíbula y se curvan hacia atrás. Su uso es muy discutido. Asimismo, tenían patas relativamente largas, lo que hacía que su silueta fuera más desgarbada que la de los elefantes. Otra diferencia con estos es que sus dientes son permanentes. El tamaño que llegaron a alcanzar estos animales fue mayúsculo. Por ejemplo, el D. proavum llegaba a los 3,59 metros de alto, pesando más de diez toneladas. Su primo más grande, el D. giganteum, se desarrolló hasta los cuatro metros y las doce toneladas.