El recién reelegido Presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció este jueves una nueva medida para combatir el COVID-19. Desde la semana que viene toda persona procedente de alguno de los lugares indicados por el ejecutivo tendrán que comunicar a la Sanidad gallega cómo será su estancia. Por tanto, se incluye a los propios gallegos que lleguen de fuera. De esta forma pretender atajar posibles rebrotes derivados de casos importados, al ser la comunidad autónoma un gran foco turístico veraniego.

Las autoridades sanitarias del lugar están trabajando en la lista de territorios de «incidencia epidemiológica alta» que la conformarán. Una vez se dé a conocer el listado, se hará efectiva la medida. El requisito para tener que aportar los datos en caso de ser de Galicia es haber estado 14 días en las zonas afectadas. Si se es de otra C.A., simplemente residir en las mismas. Para aportar esta información, «obligatoria» como insistió Feijóo, se podrá hacer uso tanto de un formulario web como realizar una llamada a un número creado para el caso.



Los datos de la estancia incluyen localización, domicilio de haberlo, tiempo de estancia y datos para poder realizar un contacto en cualquier momento. De forma similar a otros territorios como Baleares, de haber algún síntoma se deberá comunicar. En caso de que las sospechas sean suficientes, se convocará a la persona para hacerle una PCR. Una actitud que pretende la detección precoz sin condicionar la temporada de verano. Asimismo, la lista será actualizada cada 15 días. Esta precaución a nivel interno coincide con otras a nivel externo, como las mostradas por Irlanda o, hasta hace poco, Escocia.

El turismo es el primer sector al que parece afectar esta obligación de comunicar las estancias. Por ello, los agentes implicados en el fenómeno vacacional deberán comunicar a sus clientes la cuestión. El Camino de Santiago, por su parte, es un segmento concreto al que toca la medida. En todo caso, los plazos decretados por la Xunta harán viable dar la información gracias a los avisos en los albergues. Fuera de esto, los trabajadores que se desplacen a Galicia desde zonas con alta incidencia de coronavirus tendrán que remitir su localización de forma similar a un turista.