Pese a que los expertos aseguran que seguramente hasta 2021 no se pueda viajar al extranjero, parece que si todo sucede según lo esperado, y como ayer aseguró el presidente del Gobierno en rueda de prensa, España recibirá a los turistas extranjeros en julio. Algo adelantado por la vicepresidenta cuarta Teresa Ribera días antes. De esta manera, cuando lleguen tendrán que permanecer en cuarentena durante 14 días si el Estado de Alarma sigue en vigor, como ya se determinó el pasado 12 de mayo. Una situación de aislamiento que no parece que se vaya a dar.

No obstante, la puesta sobre la mesa de una posible cuarentena no ha sentado bien a todos, como es el caso de Francia. Al menos, así lo parece con la reciente medida establecida por el gobierno francés: aquellos españoles que viajen al país vecino deberán realizar una cuarentena, aunque voluntaria. Esta medida, según explica el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, se realizará «por reciprocidad» con aquellos países europeos en los que las autoridades decidan «de manera no coordinada» asignar una medida de cuarentena a los viajeros que lleguen a su territorio procedentes de países europeos.



Por su parte, el Gobierno español trata de negociar el desarrollo de «corredores turísticos» que se llevarán a cabo de manera bilateral con países como Portugal o Francia. Así lo ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores portugués, Augusto Santos Silva, explicando que los portugueses que regresen de Portugal por España y accedan a Francia no tendrán que cumplir cuarentena. Según palabras del ministro, los españoles están de acuerdo en establecer corredores de tránsito sin pernocta y sin obligación de realizar aislamiento.

Unas declaraciones que contrastan con las que ha hecho Élisabeth Borne, ministra de Transición Ecológica e Inclusión del Gobierno francés, en las que declara que no puede recomendar a los franceses que reserven vacaciones en España porque ésta abre sus fronteras pero fija normas para las personas que llegan en avión. Lo que señala de contradictorio. Bajo este contexto, invitan a los franceses a apostar por un turismo nacional.