Tras las reaperturas del turismo nacional y de parte del extranjero, España se prepara para acoger turistas de fuera del espacio Schengen. La Unión Europea anunció la lista de los primeros 14, a los que podría sumarse China, el 30 de junio para que la apertura de fronteras se iniciara el 1 de julio. Sin embargo, en el caso español tardarán algún día más en poder entrar. El visitante tendrá que hacerlo firmando un formulario en el que se compromete a cumplir una cuarentena en el caso de dar positivo en coronavirus. Un extremo que pretende evitar rebrotes importados.

Esto ya se preveía en los corredores aéreos establecidos entre Mallorca y Alemania o España y Gran Bretaña. Con ellos se evita un aislamiento a priori, pero no uno en caso de tener COVID-19. Asimismo, cualquier indicio de la enfermedad llevará atado un seguimiento telefónico por parte de los sanitarios. Con la fronteras con Schengen abiertas desde el 21, excepto con Portugal con la que se normalizó la situación el primero de julio, el control de la Sanidad Exterior se torna crucial para evitar que la enfermedad retome fuerza.



La medida supondrá que agencias y demás negocios que vendan billetes de avión o paquetes vacacionales con destino España deban informar de todo esto a sus clientes. Una App ayudará con el proceso, que culminará en el aeropuerto con una doble comprobación. También se tomará la temperatura. En caso de tener más de 37,5 grados, se iniciarán protocolos de cautela. También se realizarán inspecciones visuales, que no han demostrado ser demasiado útiles. Esto también afectará a quienes lleguen desde vía portuaria.

Esta apertura de fronteras no ha supuesto una avalancha de turistas. De hecho, todo ha ido con calma. El turismo nacional sigue siendo la opción principal para recuperarse de los malos meses de marzo, abril y mayo. Especialmente en el interior y las zonas despobladas, sector que quiere apoyar el Gobierno, se ha llamado a los españoles a pasar sus vacaciones sin cruzar la frontera. Combinado con lugares que si tendrán más presión externa, como Mallorca o las Canarias, se intentará salvar la temporada de verano 2020. Eso sí, los cruceros siguen prohibidos.