El director del CCAES (Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias), Fernando Simón, recomendó en rueda de prensa este pasado jueves no moverse a otras provincias a pesar de que sea posible a partir del 21 de junio. Una advertencia que se basa en la imposibilidad que tendrán las autoridades públicas de limitar movimientos a partir de esa fecha. De este modo, alude a la responsabilidad ciudadana para evitar «una nueva onda epidémica». Este aviso que llega con la temporada de vacaciones a punto de arrancar de nuevo.

Aunque el panorama general sea aperturista, el CCAES incide en ser cautos. El retorno del turismo y el paso efectivo a la «nueva normalidad» del Gobierno este 21 puede llevar a un relajo en la seguridad. Simón postula que «hasta que tengamos un nivel de transmisión cercano a cero» la precaución debe seguir siendo muy alta. Por esto la movilidad interprovincial es algo que, según el director del CCAES, debe seguir estando en mínimos. «Hay que mantener cierta tensión», asegura, aunque «sin angustia».



Durante el mismo jueves se presento la campaña institucional oficial para relanzar el turismo proveniente del exterior, conocida como Spain For Sure. Figuras públicas como Rafael Nadal, Pau Gasol o Ferrán Adriá defendían a España como destino seguro en una presentación con los reyes y varios ministros. Una cuestión, la del turismo extranjero, que suscita dudas por el control aeroportuario que será necesario para sostener la llegada de turistas. A este respecto, Simón aseguró que la Sanidad Exterior, rama ministerial que se ocupa de las amenazas de salubridad foráneas, estará preparada.

Las medidas llegarán en dos fases. La primera el propio 21 de junio y la segunda el 1 de julio. Entre ellas no se encuentran las pruebas PCR a visitantes. Este tipo de test, aunque útiles, dan una sensación de «falsa seguridad» y no son todo lo precisos que se requiere. Por tanto, aboga por prescindir de ellos para este caso concreto. Posiblemente el camino a seguir se esté dando en Baleares con su corredor seguro alemán. La prueba piloto apuesta por tomar la temperatura a los turistas y que estos realicen cuestionarios. Ya en destino, se les ejecuta un seguimiento para, en caso de contagio, aislar a los individuos según la necesidad. A esto se une la intención gubernamental de diversificar los destinos.