Según datos del portal turístico Weekendesk, que recoge EP, las provincias donde más barato sale hacer un viaje corto este verano son Ávila, Asturias y Almería. En todos los casos, según el sitio de venta de planes, la cuantía de los mismos no sobrepasa los 90 euros por pareja y noche. De esta forma se sitúan como las alternativas de menor coste. En lo que toca a comunidades autónomas, Asturias pasa a liderar. Siguen Murcia y Galicia, con medias de 90 y 95 euros. En todos los casos el sitio web señala que se han dado bajadas de precios del siete al 15% en comparación con 2019.

Respecto a la modalidad elegida, los paquetes gastronómicos son los más reservados. Los basados en experiencias saludables también han tenido un lógico repunte, según las tendencias percibidas por el portal. Por otro lado, los que más se estiran al optar por una escapada temática son la gente de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, que se dejan 300 euros de media. 100 menos gastan los más ahorradores: vascos, murcianos, cántabros y gallegos.



El turismo nacional como punta de lanza

La atención que está generando el turismo interior a raíz de la crisis del coronavirus es mayor que la de años anteriores. Liderado por las alternativas rurales, que fueron las primeras en empezar a acumular reservas durante el desconfinamiento, es la parte del sector que más rápido opta a regresar a la normalidad. Algo que se extrae de las palabras de la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver. En declaraciones a Efe, prevé un verano equiparable a un año normal. Los turistas nacionales serían así quienes mantendrían la competitividad en el segmento económico.

Señala la secretaria de Estado que la situación es muy complicada debido a la falta de turistas extranjeros. Oliver aduce que el estado de ambas ramas turísticas son opuestas. En este sentido, los desplazamientos internos son los que permitirán mantener precios y poder asumir 2021 como un rearranque global del sector en España. Tampoco contempla una vuelta a la cuarentena, sino rebrotes «locales» a controlar rápidamente. Por último, esgrime que la reconversión del turismo, hacia lo digital y lo sostenible, tiene en este parón la oportunidad de consolidarse de forma definitiva. Un hilo de esperanza para una actividad que posee un tremendo agujero en sus cuentas debido al COVID-19.