Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo, señaló este pasado martes 27 de mayo la necesidad de que Bruselas establezca protocolos comunes para asegurar el turismo intracomunitario. Un segmento del sector que en España aporta la mayoría de los turistas extranjeros. Solo Alemania, Francia y Reino Unido supusieron la mitad de los 84 millones que llegaron en 2019. «Definir reglas comunes» es, a ojos de Maroto, la clave para que la reactivación turística sea exitosa.

En ese sentido, hace referencia a los pactos ya alcanzados. Por ejemplo, el tocante a la higiene en vuelos comerciales. Fruto de la colaboración entre varios agentes comunitarios, y pedida por la propia Comisión Europea, ha sido clave para allanar la vuelta a la actividad de las aerolíneas. Cada país está llevando a cabo sus propios protocolos, como las guías sanitarias promovidas por la cartera de Turismo. Sin embargo, una definición de las garantías sanitarias desde Bruselas crearía un entorno homogéneo del que España se beneficiaría.



También se reclamó que los territorios a los que no se permita o recomiende viajar no sean nacionales, sino regionales. El baremo se situaría en el estado sanitario de dichas regiones. De este modo se pretende salvar la temporada de turismo extranjero en lugares con una afectación actual casi nula, como Baleares y Canarias. Si tienen que esperar al resto del país, especialmente a Madrid o Barcelona, su apertura podría retrasarse. A este respecto, cobra importancia la creación de corredores sanitarios, bien por convenios bilaterales o por una decisión de la UE.

Un futuro turístico atado a los extranjeros

Con reuniones por venir con los agentes sectoriales turísticos, el Gobierno afronta una apertura acelerada de la temporada turística. Aunque se matizara la fecha de relanzamiento de junio a julio, esta última ya ha sido confirmada. Con ello se quiere cambiar la opinión de países como Francia, que descarta animar a sus compatriotas a venir a España. También convencer a Reino Unido y Alemania de que la española es una alternativa segura.

Un gesto claro ha sido el anuncio de la supresión de la cuarentena de 14 días. La medida no afectaba al turismo de forma directa en ningún momento, al estar atada al Estado de Alarma. Sin embargo, generó roces diplomáticos y una imagen de falta de seguridad que ahora se quiere corregir. En todo caso, el sector se está preparando a marchas forzadas. Galicia o Canarias elaboran planes para sus playas mientras la restauración ya puede acoger a clientes en su interior en multitud de provincias. Un esfuerzo que quiere superar las nefastas previsiones del turismo interior y la gran competencia internacional que se está generando con Italia, Grecia o Portugal.