Reino Unido ha ido un paso por detrás durante toda la pandemia por coronavirus. Así, su «nueva normalidad» está planeada para el 4 de julio, cuando bajo un estricto control se podrán abrir pubs o cines. Entonces será, según han confirmado este jueves fuentes ministeriales al diario Telegraph, cuando se dará la apertura de corredores aéreos con varios países europeos, entre los que se cuenta España. Algo que cambia la situación imperante hasta el momento, que no aseguraba que los turistas británicos pudieran evitar la cuarentena en caso de viajar a estos destinos de «poco riesgo».

Acompañarán a España otros países de la Unión Europea como Francia, Alemania, Italia y Grecia. No Portugal, que de momento queda fuera de toda quiniela. El objetivo es reabrir los pasajes con los líderes europeos y dejar a sus ciudadanos pasar las vacaciones en sus destinos mediterráneos favoritos. Este factor de popularidad, de hecho, está entre aquellos que cita el diario Telegraph para justificar la elección.



A esta primera tanda de corredores aéreos anunciados le seguirá otra que abarca Escandinavia, excepto Suecia, y otros estados del norte de Europa como Holanda. También destinos más lejanos, como islas del Caribe o, si las escalas son seguras, Australia. Más tarde llegaría la tercera ola, centrada en países asiáticos. Un paquete de acuerdos bilaterales que deben ser confirmados por los gobiernos a los que afecta, pero que permitiría a España reactivar una de sus tres mayores fuentes de extranjeros. Alemania ya está mandando turistas a Baleares, Francia se muestra reservada y Gran Bretaña era una incógnita hasta ahora. Solo nuevos rebrotes podrían cortar la tendencia positiva.

El control del coronavirus ha sido clave para que España entrara en esta lista. Un espaldarazo tras la mala gestión comunicativa que ha llevado a cabo el Gobierno durante la pandemia. El levante y Canarias son regiones que agradecerán especialmente que este puente seguro acabé en buen puerto. Además de tener atado a la COVID-19, el ejecutivo británico ha tenido en cuenta la posibilidad de realizar test en destino, el que se realicen seguimientos estrictos o, como se dijo, la popularidad. Otro elemento importante era que el sistema sanitario del país al que fueran sus turistas fuera equiparable al suyo. Algo que la Sanidad española cumple con creces.